El gobernador de Córdoba criticó con todo el posible aumento del gas que se les viene a los cordobeses y dejó varios títulos políticos que van a dar que hablar.
Fiel al manual cordobés, se paró bien lejos de la grieta. Se tomó con humor las etiquetas de las redes y tiró: “Unos me dicen ‘kuka’ y otros ‘libertario’”. Para él, Córdoba juega en otra liga: “Somos cordobeses: tenemos un modelo propio”, tiró, y de paso metió nostalgia afirmando que si Juan Schiaretti ganaba la presidencia en 2023 “la Argentina estaría mucho mejor”.
Además, saltó recaliente por la injusticia en el reparto de la torta: “Sacaron el subsidio a todos los boletos, menos al AMBA. Los diputados tienen que defender a los cordobeses”, reclamó. El "Gringo" aclaró que él quiere que al país le vaya bien y que por eso apoyó varias leyes, pero advirtió que "gobernar es generar trabajo" y que la situación actual no da para más.
Tema "Zonas Frías"
Llaryora recordó que llevó años de pelea lograr que 13 departamentos cordobeses entraran en ese esquema y advirtió que si la Nación lo tumba, las boletas se van a ir a las nubes.
“Significaría aumentos de entre el 30% y el 50% en las facturas”, tiró preocupadísimo, y le puso números al impacto: “Son seiscientos mil hogares y aproximadamente dos millones de personas” las que quedarían golpeadas por el aumento. Además, remarcó que el golpe se va a sentir con mucha fuerza en el sur provincial, señalando especialmente a Río Cuarto.
“Son seiscientos mil hogares y aproximadamente dos millones de personas” las que quedarían afectadas, sostuvo, al remarcar especialmente el impacto sobre Río Cuarto y el sur provincial.

