Sierra explicó que estos fenómenos de sequía, seguidas por inundaciones, “son parte de un proceso de cambio climático que afecta a todo el globo, y aunque se habla mucho del calentamiento global, que por ahora es incipiente, el responsable más importante es de características naturales en la región pampeana, que tiene que ver con el ciclo de lluvias de Sudamérica”.
En este punto detalló que en 1880 se inundó la provincia de Buenos Aires y se pedían obras hídricas de regulación, luego vino un período seco en las décadas del 30 y 40 del siglo pasado, para dar paso a un nuevo ciclo muy húmedo en 1980, 1990 y hasta 2007, cuando retornaron los períodos secos “con veranos tórridos, inviernos muy fuertes y están activados los vientos polares, de manera que estamos en un escenario con aspectos desfavorables”.
Al respecto reconoció que las sequías y calores intensos de los últimos tiempos, fueron contrarrestados con “la tecnología aplicada en el agro argentino, que es uno de los más tecnificados del mundo, pero estamos teniendo constantemente pérdidas en la producción potencial”.
Según adelantó Sierra, el panorama es un poco más alentador para la campaña 2025/26, “con un episodio cálido en el Pacífico ecuatorial, que es un fenómeno Niño, que podría ser parecido a la temporada 2023/24, con lluvias fuertes, pero que en definitiva, ofrecen un balance positivo”.
Con respecto a las últimas cuatro campañas Sierra comentó que hubo tres consecutivas malas (20-21, 21-22, 22-23); una bastante buena, 23-24, y pronosticó que la que se avecina también será regular.
En este marco, Sierra recomendó a los productores “utilizar la tecnología con que cuenta el campo argentino y hacer bien las cuentas. Por lo pronto, tenemos que seguir produciendo, tenemos la tecnología, con márgenes muy estrechos, pero por suerte en la próxima campaña el clima acompañará”.
La Jornada “Punto Clima” se desarrolló en el Anfiteatro SPS de Expoagro edición YPF Agro, fue organizada conjuntamente con el Servicio Meteorológico Nacional.