Por eso, aunque esas condiciones dejaron su huella en los lotes y en muchos casos hubo pérdidas evidentes de rindes y en otros la situación fue aún más extrema, en gran parte de la región las oportunas lluvias de febrero frenaron ese deterioro y luego empezaron a consolidar un piso de rendimiento que hasta no hace mucho era una gran incógnita.
Concretamente ayer los máximos registros de lluvias estuvieron ubicados muchos en el sudeste, como en Viamonte, donde se contabilizaron casi 60 milímetros. En Huanchilla hubo casi 59 y en La Cesira, caso 55 milímetros. Más atrás se ubicó Inrivilla con 53 milímetros. En Río Cuarto se contabilizaron 37, mientras que en Villa María apenas unos 10 milímetros.
Pero la zona más complicada por el fuerte défici hídrico que padeció desde mediados de diciembre hasta fines de enero fue el tramo cordobés de la ruta 8. Algunos puntos como Alejandro Roca todavía siguen esperando más lluvias porque ayer apenas recibieron 7 milímetros, aunque cerca de allí, en Reducción, se registraron 26,5 milímetros. Hacia el Este, en La Carlota alcanzaron los 28 y en Canals los 39 milímetros. En Cavanagh, trepó a 42.
Lo más auspicioso es que durante toda esta semana hay probabilidad de precipitaciones en la región y los cultivos podrían seguir recibiendo los milímetros necesarios para potenciar su rendimiento, más allá de que en algunos casos la merma será inevitable por las condiciones que atravesaron en diciembre y enero.