Opinión |

Los gobernantes y el miedo a los rebrotes

Marcelo Irastorza

Como el Titanic que se encontró de repente con un iceberg, la política empezó a virar hacia un nuevo destino para evitar chocar el barco con una realidad mucho más fuerte que una economía en crisis: la pandemia del coronavirus y sus efectos letales. La cuarentena entró en su cuarta fase. Lejos de levantarla, el presidente Alberto Fernández decidió mantener el aislamiento social, preventivo y obligatorio pero flexibilizando un poco más el blindaje sanitario que se impuso desde que la enfermedad puso en vilo a los argentinos. En esta nueva cuarentena, que regirá hasta el 10 de mayo próximo, Fernández facultó a los gobernadores a otorgar los permisos de salidas breves para todas las personas, como máximo de una hora y a no más de 500 metros de su domicilio, siempre y cuando no usen transporte y respeten el distanciamiento pertinente. El Decreto de Necesidad y Urgencia, conocido más comúnmente como DNU, ya salió y pone en vigencia a partir de hoy la nuevas medidas dispuestas por el gobierno nacional. Sin embargo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba no autorizarán las salidas recreativas anteriormente citadas. En una decisión conjunta, calificada de inédita, el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y los gobernadores Axel Kicillof, Omar Perotti y Juan Schiaretti tomaron la determinación de no permitir esas salidas. Aunque agregaron: “En aquellas localidades con baja densidad poblacional y escasa o nula circulación viral, se permitirán las salidas de esparcimiento en las condiciones que se consensúen con las autoridades municipales”.

En el caso de Córdoba, toda autorización que se formule sobre el particular la tiene que otorgar el Centro de Operaciones de Emergencias (COE). Así lo determinó el propio Schiaretti en su cuenta de Twitter: “Acompañamos la prórroga y las medidas anunciada por el presidente @alferdez. En la provincia de Córdoba, las excepciones en las ciudades y localidades menores de 500 mil habitantes serán aquellas que disponga la autoridad competente en el tema: COE”. El COE es el organismo competente encargado de articular acciones y adoptar las decisiones correspondientes en el marco de la pandemia. Schiaretti prefiere la cautela a la hora de liberar masivamente a la gente a salir a la calle. El caso ocurrido en el geriátrico de Saldán, donde hubo contagios masivos acompañados de muertes de ancianos, ha quedado registrado en las retinas del mandatario provincial que busca que no haya rebrotes de la enfermedad en el territorio cordobés. El tema es que ante una situación medianamente controlada se quiere evitar que se produzcan múltiples contagios que compliquen el panorama.

Lo mismo pasa en Río Cuarto. El intendente Juan Manuel Llamosas dijo ayer que las excepciones en la ciudad dependerán del COE: “El único que hoy está facultado para poder plantear una excepción en función de lo que el Presidente ha establecido bajo las condiciones fijadas por el gobierno nacional en el caso de Córdoba, como lo ha expresado muy bien nuestro gobernador, es el COE Central”. Llamosas también se mantiene prudente y opta por ir paso a paso antes que la pandemia se lleve puesto al Municipio. En esto hay que hacer una lectura política: no hay que olvidarse de que la elección se suspendió y que el intendente tiene aún que revalidar títulos. El escenario cambió y las chances de Llamosas dependen ahora de cómo pilotee esta coyuntura.