La pandemia del coronavirus no les da tregua a los intendentes. En medio de los esfuerzos que hacen para que la gente no salga de sus casas, ahora se les suma la presión por parte de los comerciantes que quieren abrir sus negocios a raíz de la asfixiante situación que están viviendo por el impacto que el Covid-19 está produciendo en la economía. Lo que sucede es que en Córdoba no se flexibilizaron más actividades y hay rubros que se hallan complicados desde el punto de vista económico. Por ejemplo, la Cámara de la Construcción en conjunto con la Uocra solicitaron días pasados a la Provincia la habilitación de la obra privada para reactivar el sector, dado que la obra pública ya se encuentra con plena autorización. También los comerciantes reclamaron abrir las puertas de sus locales a los fines de poder revertir la magra cosecha que han tenido en este tiempo que lleva la cuarentena, por efecto del mencionado virus. En las distintas localidades, peluqueros y albañiles les piden a sus mandatarios municipales salir a trabajar para poder llevar el pan de todos los días a sus hogares. Frente a ello, los intendentes ya empezaron a elevar al Centro de Operaciones de Emergencias respectivo pedidos de autorización para nuevas actividades.
En el Gran Río Cuarto, Juan Manuel Llamosas (Río Cuarto), Alberto Escudero (Las Higueras) y Miguel Negro (Holmberg) decidieron acelerar el pedido dirigido al COE Regional para que sus localidades que se encuentran en la zona roja, por ser de transmisión por conglomerado, pasen a integrar la zona blanca. Esta última tipificación significará la apertura de nuevos rubros, lo que permitirá salir del parate económico en el que se encuentran las citadas poblaciones. La presentación formal está prevista que se haga hoy. Sin embargo, el trámite oficial no terminará ahí. El escrito pasará al COE Central y luego al Ministerio de Salud de la Nación que en suma es el órgano competente para hacer las recategorizaciones solicitadas. “Llevaremos los protocolos propuestos para cada uno de los sectores que solicitaron ser tenidos en cuenta en la flexibilización en concomitancia con el pedido para que dichos rubros puedan comenzar a trabajar”, dijeron en el Palacio Municipal. Pero la cuestión no termina ahí. Para que Río Cuarto sea recalificada como zona blanca tienen que pasar 28 días consecutivos sin que haya un nuevo caso en la ciudad. Y ese plazo vencerá el 9 de mayo próximo, dado que el último paciente que dio positivo data del 10 de abril pasado. Es decir que si en el medio salta algún caso nuevo el planteo se caerá como un castillo de naipes y el Gran Río Cuarto continuará siendo zona roja como hasta ahora.
En Villa María, el intendente interino Pablo Rosso también hizo una petición al COE Regional para que esa ciudad pase a ser zona blanca. La solicitud la realizó en forma conjunta con su par de Villa Nueva, Natalio Graglia. “Presentamos al COE Regional una propuesta con protocolos y compromisos para la activación de obras privadas y profesiones liberales”, manifestó Rosso. Asimismo, el jefe comunal de Bell Ville, Carlos Briner, busca que su localidad salga de la zona roja. Y San Basilio y Villa General Belgrano también insisten en su reclamo para que sean reconsideradas por Salud. La presión para salir de la cuarentena crece día a día y obliga a los intendentes a poner el ojo también en la economía, pero sin perder de vista la salud pública de la población, clave para sortear con éxito la pandemia.

