El base argentino Luca Vildoza se transformó este miércoles en nuevo jugador de New York Knicks de la NBA, a donde firmará su contrato por cuatro temporadas y se sumará a los otros nacionales Facundo Campazzo (Denver Nuggets) y Gabriel Deck (Oklahoma City Thunder).
El agente, Alex Saratsis de Octagon Sports, oficializó la noticia en diálogo con ESPN de Estados Unidos y también trascendió que firmará por cuatro temporadas y un monto de trece millones y medio de dólares.
El basquetbolista viajará en las próximas semanas a los Estados Unidos, pero aún no se definió ninguna fecha porque deberá hacer papeles de inmigración, exámenes físicos y protocolos.
A su vez, como pasó hace unas semanas con Deck, al llegar a suelo norteamericano será aislado y testeado con seis hisopados PCR's. Hasta que no se confirmen esos negativos no podrá sumarse al plantel neoyorquino.
En un escenario similar al del santiagueño, los Knicks hicieron uso del tope salarial que poseen las franquicias por temporada y con ese monto sobrante adquirieron al base. En un principio, la garantía solamente será para la temporada actual y la próxima, más allá de los cuatro años que se firmarán en los días venideros.
Las evaluaciones se darán en los cercanos Juegos Olímpicos de Tokio, la Summer League y los entrenamientos de pretemporada para sí darle su visto bueno a la continuidad de cara a la temporada 2021/2022.
Vildoza, de reciente paso por Baskonia Vitoria, de España, terminó como MVP de las finales pasadas de la Liga Endesa, en las que su equipo se consagró campeón y él aportó 17 puntos, 2 asistencias, 4 rebotes y 20 de valoración.
En los 115 partidos que jugó con su club, Vildoza promedió 8,5 puntos, 1,2 rebotes y 2,9 asistencias en su carrera en el torneo español.
El sueño máximo
Vildoza dijo que llegar a la NBA "es el sueño máximo". Así lo expresó al despedirse desde sus redes sociales del Baskonia, club español en el que estuvo las últimas cuatro temporadas.
"Hoy es un día muy fuerte para mí, porque me toca despedirme de toda la gente de Baskonia. Y eso no es nada sencillo. Cuando llegué a Vitoria era un jugador que simplemente soñaba con una oportunidad. No quería más que eso", señaló.
Y agregó: "En este club he madurado, he crecido como persona y como profesional. Recibí cariño y respeto desde el primer día. Atravesé momentos que marcaron mi vida. Conocí gente increíble: compañeros, allegados, aficionados... Y cuando me quise dar cuenta, Baskonia ya estaba en mi corazón".
El argentino admitió que tomar la decisión de irse "no ha sido para nada sencillo" pero explicó su necesidad de "dar el paso".
"Poder jugar en la NBA para mí es el sueño máximo. Era lo que proyectaba cuando era un niño y jugaba en la habitación de casa con mi padre. Quiero y necesito concretar la utopía", contó.
"Deseo agradecer a todos los compañeros que tuve en estos cuatro años, a los entrenadores, a cada integrante del staff y, por encima de todo, a los aficionados, por estar ahí siempre, por su cariño y respeto. Nos volveremos a ver", concluyó.

