Theo Gette es oriundo de Vicuña Mackenna y desde que tiene 4 años practica patinaje artístico. Este último fin de semana, el nene de 9 años representó a la Federación Cordobesa y se consagró campeón nacional en la Copa González Molina desarrollada en Rosario (Santa Fe), al obtener 95.3 puntos sobre un máximo de 100. El pequeño atleta pertenece al Club Atlético Belgrano de la localidad y compite en la categoría de su edad en la modalidad adaptada, por ello sus padres destacaron la importancia de sus logros, que han ido escalando en cada torneo.
“Cuando tenía tres años todavía no le salían las palabras y hoy con ver todo lo que ha conseguido siento un gran orgullo. En la competencia fue pura emoción”, contó la mamá, Beatriz Gaitán, en diálogo con Puntal.
“Empezó cuando tenía tres años y medio. Un día fue con su hermana a una clase y ahí ya se quiso poner los patines. Así comenzó y nunca más paró”.
La mujer dijo que el niño desarrolló la afición desde muy pequeño, ya que su hermana también es patinadora. “Empezó cuando tenía tres años y medio. Un día fue con su hermana a una clase y ahí ya se quiso poner los patines. Así comenzó y nunca más paró. Yo busqué alternativas de otros deportes, como fútbol, para ver bien qué le gustaba a él. Como tiene problemas cognitivos, buscábamos encontrarle la vuelta sobre qué es lo que realmente quería”, explicó.
Sostuvo que antes de la pandemia, Theo hacía fútbol y patín pero cuando retornó la presencialidad a de las distintas actividades se decidió definitivamente por la práctica en cuatro ruedas. “Me preguntó si podía hacer solamente un deporte o tenía que hacer los dos, y yo le dije que optara por el que más le gustaba, y así eligió patín solo”, dijo.
“El profe justo”
La mamá dedicó un párrafo aparte de agradecimiento para el entrenador Nicolás Ramírez, con quien aseguró que su hijo “tuvo una conexión instantánea”, por lo que el niño se animó a participar de torneos zonales, provinciales, nacionales e incluso un sudamericano que se hizo en San Juan. “El problema cognitivo que tiene le generó retraso madurativo en el habla, la comprensión y la expresión. Entonces tenía que encontrar el profe justo porque ya había pasado por tres o cuatro pero no le encontraban la vuelta, pero con Nico tuvo una afinidad terrible. Los dos ahora son carne y uña”, aseguró.
“Este deporte demanda mucha paciencia y disciplina, que tiene que ver con lo que a él le cuesta, pero justamente el patín le enseña. Es su cable a tierra”, enfatizó.
Pese a los obstáculos económicos, ya que cada competencia es costosa así como la indumentaria y patines, Bety recalcó que cualquier esfuerzo vale la pena porque “él está feliz, lo disfruta. No se fija si gana o pierde, o cómo salió; simplemente lo vive”. No obstante, este año la mujer rescató que el Municipio realizó colaboraciones y el resto de los gastos se costean con la venta de comida por parte de la familia.
A su vez, el pequeño tiene una preparación física junto a otros patinadores de Mackenna, con un entrenamiento al que asiste rigurosamente dos veces a la semana durante dos horas. “Sale de la escuela y de ahí nos vamos directo a patín desde las 6 hasta las 8 y media de la noche. Practica hasta que se termina la clase”, relató.
En las próximas semanas, Theo participará en un torneo zonal en Ballesteros y de allí se verán sus resultados para la clasificación al provincial, así que ya hay expectativas de que el pequeño deportistas siga superándose.
Luciana Panella. Redacción Puntal

