Arquitectura | Mackenna | casa | vivienda

Una casa rústica y cálida, de gran espacialidad

Una casona construida en Vicuña Mackenna es la síntesis de los gustos de las personas que la habitan.

Una casona construida en Vicuña Mackenna es la síntesis de los gustos de las personas que la habitan. Él, ingeniero agrónomo, y ella, artista plástica, encomendaron a una profesional diseñar una vivienda que es la síntesis de lo rústico del campo en complicidad con la calidez del color y de los materiales que la componen.

Sobre un terreno de 50 por 50 metros se proyectó una casona de grandes dimensiones que, entre sus dos plantas, pérgolas y espacios intermedios, ocupa un área cercana a los 500 metros cuadrados.

Casa Bolatti 5 (1).jpg

Si bien la vivienda es habitada por el matrimonio y sus tres hijos desde hace casi 14 años, aún conserva la misma personalidad que la vio crecer 16 años atrás, cuando se inició el proyecto.

En diálogo con Puntal ADC, la arquitecta Claudia Bollati explica que la casa se define en planta en dos alas bien definidas y se complementa con espacios semicubiertos que sirven de expansión del interior propiamente dicho.

“Buscaban una casa funcional que a la vez fuera segura. Entre algunas de las medidas que se asumieron estuvo la de que algunos de los ventanales sean paños fijos y el resto con postigos internos y trabas interiores”, señaló la profesional.

Casa Bolatti 3.jpg

Entre los materiales de mayor protagonismo se resalta el uso de pisos de cerámicos tipo colonial y la implementación de la madera.

En el caso de las aberturas, fueron fabricadas en madera de algarrobo, mientras que se eligió al quebracho para aspectos más estructurales.

Así, se observan troncos que hacen las veces de columnas y dinteles, y hasta se incorpora quebracho en las explanadas de la cochera y el ingreso principal, donde se combinan con el hormigón sobre la superficie.

Casa Bolatti.jpg

Distribución

La arquitecta precisó que se trata de un terreno en esquina de 2500 metros cuadrados, cuya obra cuenta con 260 metros cuadrados cubiertos en planta baja y 78 metros cuadrados en primer piso.

Además, reúne 124 metros cuadrados de galería y 38 de pérgola. Respecto de la distribución de los ambientes, un porche exterior abre paso al hall de ingreso en planta baja, desde donde se diferencian dos alas: una que alberga al estar-comedor y la cocina, vinculada a este primer espacio por una barra que puede otorgar autonomía a cada ambiente a través de una ventana. En tanto, otra barra comunica el interior con la galería de la misma manera permitiendo disfrutar del espacio exterior.

Casa Bolatti 4.jpg

El ala social se complementa con el lavadero y una cochera-quincho dotada de un baño y un asador que puede ser utilizado desde ese ambiente como así también desde la galería, gracias a su doble boca de apertura. Frente a la cochera doble se instaló posteriormente una pérgola que brinda protección parcial a otros dos vehículos más y un depósito exterior completa esa zona de la casa.

Por otro lado, sobre el ala derecha de la planta baja se ubica una oficina de uso personal, una escalera y un dormitorio matrimonial, con vestidor y baño en suite. Ya en el primer piso, un hall de recepción vincula otras dos habitaciones con un baño que se subdivide en tres áreas: antebaño, baño y ducha.

Casa Bolatti 1.jpg

A la vez, desde ese hall se accede a una terraza en lo que es la parte alta del hall de ingreso y desde donde se puede obtener una vista panorámica del jardín.

En el exterior, una pileta de formas redondeadas que cuenta con solárium seco, solárium húmedo e hidromasaje, se mimetiza con el parquizado realzando todo el conjunto.

La calidez del color

Bollati comenta que en el uso de colores se pensaron contrastes pero que mantuvieran una sintonía entre sí, en cuanto a la calidez de toda la casa.

Se incorporaron tonalidades como el amarillo, el rojizo de los pisos y las tejas americanas con un mix de colores, que sumado a las cualidades de la madera, permiten dar matices cálidos a la edificación.

Casa Bolatti 6.jpg

En el interior, los muebles mantienen el lenguaje propio de la morfología general, ya que son hechos de madera de paraíso con ornamentaciones.

Todas las aberturas de la vivienda son rústicas y con herrajes de hierro, tipo granero. A la vez, los interiores están decorados con cuadros pintados por la dueña de casa.

"Es una de las casas con estilo más rústico moderno que he diseñado", concluye la arquitecta respecto de esa experiencia.

Javier Borghi