Con esa superficie trillada, el rendimiento promedio relevado se ubica en torno a los 81,4 quintales por hectárea.
Según detalló la Bolsa porteña, en el Núcleo Norte, las labores comienzan a generalizarse sobre los planteos tardíos, con un rendimiento medio de 79,3 quintales por hectárea. Por el contrario, sobre el centro y sur de Buenos Aires la recolección de estos planteos continúa condicionada por la elevada humedad de los granos, lo que limita el avance de las cosechadoras.
Bajo ese escenario, la entidad mantuvo su proyección de producción nacional en 64 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 30,6 % en comparación con el ciclo anterior (de 49 millones de toneladas).
Por su parte, y como contracara, la cosecha de soja alcanza ya el 97,2% de la superficie apta a nivel nacional. A la fecha, el rendimiento medio nacional se ubica en 31,6 quintales por hectárea, sosteniéndose por encima de la campaña previa.
Las labores de cosecha se concentran sobre el sur del área agrícola, donde aún resta recolectar parte de la superficie y esos rendimientos relevados continúan por debajo de la media. En contraste, gran parte del centro y norte del área agrícola ya ha finalizado la cosecha, sosteniendo rendimientos superiores al promedio histórico. En cuanto a la soja de segunda, con un avance de cosecha del 92,9%, el rendimiento medio a nivel nacional se ubica en 26,1 quintales, también por encima de ciclo previo. Finalmente, la proyección productiva de la Bolsa se mantiene en 50,1 millones de toneladas.