Tranquera Abierta | maizar |

Luis Urriza: "En temas productivos somos como el habilidoso que se enreda solo"

El presidente de la cadena de maíz y sorgo destacó el rol del cereal en la actividad económica del interior del país. Recordó que “tener todavía las retenciones es una locura”, y pidió por la ley de biocombustibles

El flamante presidente de Maizar, Luis María Urriza, describió las dificultades que tiene Argentina en traducir en hechos su potencial productivo con una metáfora futbolística: “Somos como el habilidoso que se enreda solo”, dijo en diálogo con Tranquera Abierta.

Urriza, oriundo de Entre Ríos, conduce la cadena de maíz y sorgo con un vice cordobés de Villa María: el representante de ACA y AcaBio, Víctor Accastello.

El directivo, que fue subsecretario de Agricultura de la Nación y vicepresidente de Argentrigo, destacó que este nuevo rol “es un gran desafío” y destacó que “la cadena del maíz y del sorgo tienen una dinámica y un potencial grande, con un impacto en la economía del país también importante y sobre todo en el interior del país. En especial teniendo en cuenta la distribución territorial, el impacto que tienen como cadena y como red”.

El maíz es hoy un gran protagonista de la agricultura argentina...

Totalmente, y por varias razones eso es bueno. Como decía recién, por la red en el interior, por la facilidad que tiene para integrarse aguas arriba con biocombustibles, con producción de carne, con otras cadenas; y porque también es un vehículo de un montón de tecnología aguas abajo. Hay empresas que la gente no conoce y que invierten centenares de millones de dólares atrás de cada evento nuevo que sale en una semilla de maíz y eso genera desarrollo.

Y además el maíz está presente en millones de lugares que tampoco se conocen demasiado...

Claro, empezando por comidas, por materiales. Tienen un montón de roles que son importantísimos para la alimentación animal y humana. Y después, los biomateriales y las bioenergías.

Bueno, el bioetanol con la ley de biocombustibles en pleno debate...

Claro. Cada vez vemos con más claridad crisis energéticas o conflictos o tensión energética en el mundo y los biocombustibles tienen un rol impresionante para cumplir ahí. Justamente por eso uno de los grandes desafíos que tenemos en esta nueva gestión pasará por impulsar el crecimiento de los biocombustibles. Porque Argentina tiene mucho para crecer todavía.

Ahora bajo la presión del calendario en el Congreso, porque se acerca fin de año y la discusión ingresó en un pantano...

Sí, está con una media sanción del Senado y con algunos pequeños desacuerdos, pero con muchos acuerdos también. Como muchas otras cosas en la Argentina se nos empantanan en la política. Pero, bueno, intentaremos que avance.

A pesar de todo este uso que tienen el maíz para la producción de carnes, biocombustibles, biomateriales, todavía se exporta la mayor parte de la producción en granos...

Sí, pero también eso es una oportunidad. Exportamos mucho grano y tenemos la oportunidad de agregarle más valor con biotanol, con producir más carne, en todo tenemos espacio para crecer en la Argentina. Es increíble, pero de alguna manera también quiere decir que venimos un poco atrasados porque tenemos crecimientos bastante fáciles, pero nos trabamos solos. Hay muchas cosas que en Argentina parece que nos enredamos sin sentido, como el habilidoso que se enreda solo. Pero por otro lado, si bien tenemos la oportunidad de agregarle valor al grano que se exporta, está bueno entender que el valor es lo que el consumidor quiere. En este caso, si el mundo necesita y valora el grano o la harina, o sea, algo con menos valor en el producto, puede ser que también sea interesante. Es falsa la antinomia del siglo pasado que sostenía que todo lo que sea de producción primaria no tenía valor y todo lo industrial tenía valor. Puede ser que las dos cosas sean buenas, o puede ser que la industria en algún caso también desagregue valor, como ha pasado. Eso no es teoría, hay países que lo hacen. Y nosotros en Argentina creemos que eso no es así. En este siglo tenemos que pensar de otra manera y tenemos futuro produciendo agrobioindustria. Hay países como Australia, Nueva Zelanda, Canadá, que están un poco centrados en eso y tienen un PBI espectacular. Bueno, eso también es un camino para Argentina. No es que no haya desarrollo por ahí.

Mientras tanto, y a pesar de todo el potencial, queda pendiente el tema retenciones, que tienen un cronograma pero que algunos creen que es demasiado extenso...

Es así. Se vienen reduciendo los derechos de exportación pero todavía existen y es una locura que existan. Ayer volví a refrescar un informe a nivel mundial porque a veces uno dice que somos el único país del mundo que las tiene. Pero tenemos el lujo de tener un par de compañeros, pero es una locura. El 90 y pico por ciento de los países del mundo no solo no cobran derechos de exportación, sino que tienen un apoyo positivo para la agroindustria. Nosotros somos el que más impuesto le cobra. Es una locura, una locura. Y por eso no generamos más desarrollo y otros países si lo han generado. Muchos países de la región, con las mismas posibilidades que nosotros o con menos, han tenido un desarrollo espectacular que nosotros no tuvimos. Nos perdimos mucho desarrollo, mucho bienestar para la gente por no entender que exportar agroindustria o alimentos o granos, como decíamos recién, puede generar desarrollo.

La quita de retenciones no sólo le devolvería recursos o rentabilidad a los productores, sino que permitiría que zonas que hoy no siembran por problemas de ecuación económica, se puedan sumar...

Totalmente. Y podemos poner un ejemplo en eso, y es lo que hizo Brasil. Yo fui a Brasil ni bien me recibí, hace 3 décadas a recorrer el Mato Grosso. Y hace algunos años volví y me encontré que hay pueblos enteros nuevos, que no existían cuando fui la primera vez. Que sólo aparecieron ahí porque hubo agricultura. Entonces, esto de que bajar el derecho de exportación va a ser sólo un beneficio para el empresario agropecuario, es tan gráfico cuando uno lo ve en Brasil, donde hay un pueblo entero, con escuela, gente, bienestar, que apareció a partir de que está la agricultura en un lugar nuevo. Si acá en la Argentina bajamos el derecho a exportación, van a florecer pueblos. Claro, que acá tenemos pueblos en el interior de la Provincia de Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, que prácticamente viven del agro, de la agroindustria, o de la carne. Eso tal vez sea más difícil de ver, pero cuando aparecen nuevos, es mucho más obvio. Pero además, en aquellos años los jóvenes agrónomos argentinos éramos referentes, porque ellos tenían menos. Bueno, hoy vamos más a aprender que a otra cosa. Nos perdimos un tren.

Lo que se lee ahora