Pero además, Zerboni es productor agropecuario y trabaja campos en el norte provincial y en la zona de Achiras, lo que representa un contraste muy importante frente a la plaga. El norte fue barrido por el insecto, mientras en el departamento Río Cuarto la situación es mucho más leve, con casos excepcionales, particularmente aquellos lotes sembrados este año.
En general, la región de Río Cuarto encara una campaña muy buena de soja y se espera que el maíz también realice un importante aporte. “Por suerte la cosecha de soja viene bastante bien y es el reflejo del muy buen verano que tuvimos en la zona. Tengamos en cuenta que cuando apretó el calor y no aparecieron a tiempo las lluvias en otras regiones, aquí sí llovió y muy bien. Eso hizo la diferencia especialmente en enero y comienzos de febrero. En el maíz creo que va a ocurrir algo similar. La realidad de Río Cuarto es muy distinta de lo que ocurre incluso en otras zonas de Córdoba y el país”, remarcó Zerboni.
¿En qué zonas hay mayor afectación?
Cuando uno agarra la ruta 9 observa muchos lotes afectados por spiroplasma que es una de las enfermedades que transmite la chicharrita. Vengo recientemente de Jesús María y allá la situación es mucho más compleja. Y ni que hablar de Jesús María al norte, al pasar a Santiago del Estero, casi no hay maíz porque está perdido prácticamente el 80%. Podría decir que en la línea de Villa María, hacia Santa Fe y Entre Ríos, y de ahí hacia el norte, está el principal impacto, con una afectación muy severa y un final abierto. Ahí ya sabemos que la producción será mala y la calidad también.
De la ruta 9 al sur hay otro panorama...
Sí, aunque también depende de muchos factores; porque estamos aprendiendo porque es una plaga nueva para toda la zona central. Cuanto más tarde se hizo la siembra parece claramente peor. Acabo de ver unos maíces en la zona de Río Cuarto sembrados en enero y están muy afectado, casi perdido. Las siembras después de enero sí están afectadas incluso hasta el norte de Buenos Aires. Vimos spiroplasma en Tandil!
¿Qué otros factores están observando como importantes además de la fecha de siembra?
Sin dudas el estado general de la planta. En aquellas que están sanas, bien nutridas, bien sembradas y que recibieron lluvias, los efectos de la enfermedad son mucho menores. Pero vemos que maíces, alambre de por medio, incluso con el mismo híbrido, tienen resultados diferentes. Por eso insisto que son numerosas las variables. Pero en Río Cuarto hay una realidad muy diferente a la que vi en el norte provincial. Otro tema que estamos viendo en esta campaña es que el maíz se entregó antes, cerró su ciclo antes.
¿Cómo es eso?
Eso es bastante serio y complicado porque llena menos grano y en definitiva es más liviano. Se cortó mucho antes el ciclo y eso lo deja con riesgo de no poder exportarse. Y en eso los productores deben tener mucho cuidado y prestar mucha atención porque en ese proceso la caña queda muy débil, le ingresan enfermedades y son maíces que en algunos lugares se van cayendo. Por eso pediría a los productores que revisen los maíces, especialmente esos que se entregaron antes, porque hay zonas en las que uno toca la caña y se quiebra. El maíz puede cortar su ciclo por una helada, una enfermedad o un golpe de calor y se está viendo mucho eso en varios lugares. En definitiva son maíces con riesgo de caída importante.
¿Y cuáles son las razones?
Cuando la plaga de la chicharrita pica o muerde a la planta afecta los vasos vasculares por donde corre la sabia y es una causa de la enfermedad. La planta deja de mandar los fotosintatos, la comida digamos, a las hojas. Se seca la planta y queda muy débil, lo que le abre la puerta a otros patógenos que provocan ese vuelco. En algunas zonas los productores los ven bien y a la semana están en el piso.
¿Los productores van a liquidar o hay una espera?
Es muy difícil hoy pronosticar. Si el dólar se quedara quieto tal vez sea conveniente liquidar hoy la cosecha. Pero el productor siempre tiene su moneda de cambio que es la soja y el maíz, y después hay que ver qué se hace también con la plata, con esos pesos. Vender ahora y comprar insumos que tengan buen precio, por ejemplo. Pero esto es Argentina y en noviembre éramos el país más barato del mundo y hoy somos uno de los más caros. En esa variabilidad económica que hay, manejarse es complejo. Lo financiero el año pasado era una opción porque se tomaban préstamos baratos y se licuaba la deuda. Hoy parecería que con esta política hay que dedicarse más a producir siendo muy fino porque los márgenes están muy apretados. Eso también va a ser parte del Congreso que vamos a realizar el 22 de mayo.
Pero la chicharrita será protagonista...
Nos cambió bastante el eje del Congreso y el spiroplasma va a estar muy presente. Tenemos un técnico de Brasil que es una persona de mucho conocimiento en el manejo. Vamos a sumar otros paneles con gente de mucha experiencia y renombre del Inta, que conocen mucho la enfermedad, y finalmente contaremos con otro panel de técnicos y productores del norte argentino que conocen esta enfermedad y que la vienen manejando desde hace un tiempo. La idea es hacer una conclusión para trazar políticas de manejo a futuro que son muy importantes. Porque si no controlamos las generaciones de esta chicharrita entre todos, regulando la fecha de siembra, controlando el maíz guacho, el año que viene puede haber serios problemas. Si todos los productores lo manejamos bien, posiblemente tengamos una campaña como la del año pasado, sin ningún problema. No nos va a agarrar con la guardia baja como este año, pero lo importante acá es no darle de comer maíz temprano en el norte porque sino las generaciones se producen muy rápido y cuando se va a sembrar hay muchos insectos de estos y es muy difícil manejarlos. Por eso las fechas de siembra serán muy importantes y habrá que limitar esas fechas en determinadas zonas. En ese cronograma se está trabajando.