Aunque con una marcada diferencia con respecto a lo que sucede habitualmente todos los años para el 2 de abril (ver recuadro), los veteranos de guerra no dejan de recordar lo sucedido hace 38 años en las Malvinas. Por eso, si bien mañana no habrá actos oficiales en la ciudad por el aislamiento social dispuesto ante el avance del coronavirus, lo vivido por los excombatientes que en 1982 estuvieron en las islas del Atlántico Sur defendiendo a la Patria sigue más vivo que nunca.
Alfredo López y Víctor Barrios, dos vecinos de Banda Norte que participaron del conflicto bélico con Gran Bretaña, dialogaron con Puntal y repasaron los momentos que les tocó atravesar durante la contienda.
Barrios: “Estaba haciendo el servicio militar obligatorio en Bahía Blanca (provincia de Buenos Aires) y de allí nos llevaron a Malvinas. No supimos que íbamos a las islas hasta el momento en el que emprendimos el viaje. En aquel momento se hablaba del conflicto con Chile, pero no de un conflicto con Gran Bretaña. Yo estuve durante toda la guerra. Durante el conflicto la pasamos bastante mal. Mi trabajo era la fotografía en terreno. Los bombardeos eran muy intensos. Tuvimos miedo, pero nos acostumbramos a la guerra. Lo que buscábamos era sobrevivir porque no teníamos el armamento suficiente para enfrentar de igual a igual al enemigo”.
López: “Yo también estaba haciendo el servicio militar. Fuimos apenas pudimos aterrizar, luego del desembarco, el mismo 2 de abril de 1982. Es algo que uno no se va a olvidar jamás. Estuve en medio de bombardeos. Permanecí en Malvinas durante 75 días, es decir, durante todo el conflicto. Uno siempre siente miedo. Nosotros teníamos experiencia cero, pero siempre empujábamos para adelante. La mayoría teníamos 18 y 19 años y muy poca preparación. Las noches eran los momentos más duros, lo único que rogábamos era ver la luz del otro día”.
-¿Cómo fue el regreso?
Barrios: Esa fue la parte más brava. La contención no existió ni existe. La sociedad fue engañada y nos responsabilizó a nosotros por haber perdido la guerra. La única contención que tuvimos fueron nuestras familias, ya que nos cerraron las puertas en todos lados. Cuando íbamos a buscar trabajo nos tomaban como los loquitos de la guerra. Después, aparecieron las agrupaciones de veteranos y sirvieron para contenernos entre nosotros mismos.
López: Con el tiempo pude volver a tener una vida normal. El apoyo de mi familia y de mis amigos fue fundamental para seguir adelante. Después, tuve la suerte de entrar a trabajar en la Municipalidad, donde continúo actualmente. Siento un gran reconocimiento por parte de mis vecinos. Tengo muy buen trato con todos ellos. Además, formo parte de la comisión de la vecinal Alto Privado, desde donde todos los años se organiza la Maratón Héroes de Malvinas, que se suspendió por la situación del coronavirus.
-Este es un año particular, producto del momento que se está viviendo por el coronavirus y el aislamiento social que han dispuesto las autoridades…
Barrios: Sí, es algo diferente a lo habitual. De todas maneras, los veteranos de guerra vivimos los 365 días del año con el corazón en Malvinas. El 2 de abril recordamos el desembarco y a los que quedaron allá, pero las islas están todos los días en nuestras mentes.
Piden embanderar las viviendas
Ante la imposibilidad de realizar un acto para conmemorar el aniversario número 38 de la Guerra de Malvinas, el presidente de la agrupación de veteranos Operativo Virgen del Rosario, Rubén Torello, emitió un mensaje en el que les pide a los vecinos que embanderen sus casas y que eleven una plegaria al cielo por los caídos en combate, los fallecidos en la posguerra y por los que luchan diariamente por la tarea de malvinizar.
“Malvinas no es pasado. Malvinas es presente y es futuro. Por lo tanto, debemos incorporar un concepto que atraviese el plano político, social y cultural, es decir, el neologismo malvinizar. Malvinizar es reclamar soberanía sobre nuestras islas y honrar a nuestros caídos en el campo de batalla, a nuestros padres y a las familias”, afirmó Torello.

