Opinión | marcelo-irastorza

Crisis, selección y humor social

Por Marcelo Irastorza
El gobierno de Mauricio Macri no puede controlar una economía que anda a los tumbos y para colmo la selección nacional no ayuda a mejorar el humor social. En Argentina, la crisis no sólo es económica sino también futbolística. El culebrón en torno del seleccionado parece no tener fin. La sensación de frustración empezó a correr por las venas de los argentinos cuando Lionel Messi erró el penal frente a Islandia. Pero hasta ahí la esperanza de la hinchada argentina seguía latente. Hasta que llegó el principio del fin: el grueso error del arquero “Willy” Caballero que terminó en un golazo de Croacia y luego el lapidario 3 a 0 que cayó como un balde de agua fría para la ilusión mundialista. Y a la debacle futbolística se le sumó la interna entre el plantel y Jorge Sampaoli. Primero se dijo que los jugadores no querían que el técnico dirigiera mañana contra Nigeria pero intercedió luego Claudio “Chiqui” Tapia y ahora el DT va a estar presente en el partido, aunque el clima de tensión subsiste. Y a todo esto se colaron fuertes cruces entre Javier Mascherano y Ricardo Caruso Lombardi. Y van... En la Casa Rosada admiten que la performance de la selección no contribuye a mejorar el humor social. Como se dice popularmente, el horno no está para bollos. Hoy la CGT le hace un paro a Macri en protesta por la política económica del gobierno nacional y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Será un día difícil para el macrismo habida cuenta de que se pronostica que habrá una contundente adhesión a la medida de fuerza decretada. En la calle se percibe malestar social. La gente no llega a fin de mes con el sueldo, los impuestos son cada vez más caros, se cierran fuentes de trabajo y la pobreza se profundiza. Hasta la Iglesia salió a apoyar la huelga. En ese sentido, pidió que el ajuste no recaiga en los que menos tienen. La política económica hizo que la oposición se uniera. Frente al paro ya no hay diferencias entre el kirchnerismo y el llamado peronismo racional. El PJ huele sangre y eso ha hecho que dejara de lado sus diferencias para llevar a cabo esta cruzada contra el FMI. En Córdoba, el gobernador Juan Schiaretti intuye que la mano vendrá dura. La crisis tarde o temprano impactará fuerte en la provincia y hará estragos. Por eso, en El Panal se están tomando las previsiones del caso para evitar que la situación se desmadre. En ese sentido, el gobierno provincial convocó a los municipios y comunas que tienen ahogo financiero para delinear acciones que les permitan tener un poco de oxígeno frente a la complicada coyuntura económica. 

Hasta el mismo intendente Juan Manuel Llamosas ya empezó a coordinar medidas con la Provincia y las instituciones riocuartenses para contener la demanda social en la ciudad, que ha crecido un 30 por ciento y amaga con subir aún más. La crisis golpea fuerte en tiempos de mucha turbulencia política.