Opinión | marcelo-irastorza

Cruzada Santa contra el aborto

Por Marcelo Irastorza
En sintonía con el papa Francisco, la Iglesia inició su propia Cruzada Santa contra la legalización del aborto. Ayer, por ejemplo, la jerarquía eclesiástica formuló su crítica más dura contra el proyecto que tiene que tratarse en la Cámara de Senadores. “Sería la primera vez que se dictaría en la Argentina y en tiempos de democracia una ley que legitime la eliminación de un ser humano por otro ser humano”, lanzó el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea. La Iglesia quedó dolida y molesta con el gobierno de Mauricio Macri cuando vio que la iniciativa que va en contra de su doctrina fue aprobada en Diputados. Hasta dejó entrever que “corrió guita” entre los legisladores que, frente a la presión social, cambiaron su voto. Monseñor Alberto Bochatey, el obispo que llevó la voz cantante por distintos puntos del país, entre ellos Río Cuarto, los calificó de “diputados panqueques”. El enojo con la clase dirigente es tal que la Iglesia se quejó porque el tema no fue planteado a los votantes en la campaña electoral. Es más: salieron a pedir a los votantes que no vuelvan a elegir a los legisladores que dieron su voto a favor de la ley. El tema del aborto tensionó más la relación entre Francisco y Macri. El Papa y el Presidente han protagonizado una historia de desencuentros. No hay que olvidar el rostro adusto del Pontífice cuando recibió en el Vaticano al primer mandatario. Pero los cortocircuitos vienen de la época de Jorge Bergoglio como arzobispo de Buenos Aires. Por ejemplo de cuando el gobierno de la Ciudad, con Macri como jefe porteño, no apeló un fallo que permitía el casamiento igualitario y de cuando el Ministerio de Salud de la Ciudad difundió un protocolo para los abortos no punibles que fue considerado muy permisivo. Ahora con el debate del aborto se acentuó la disritmia entre el Gobierno y la Iglesia. El padre “Pepe” Di Paola, que es un cura villero que lleva el evangelio a los más pobres, llegó a decir que ese tema es impulsado por el FMI. La tensión ha crecido tanto que la Iglesia también entró a fijar posición en otras cuestiones de la agenda nacional como, por ejemplo, el último paro que hizo la CGT. “La huelga es un derecho”, señaló monseñor Jorge Lugones. Días pasados, el flamante arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández, recibió el palio arzobispal de manos de Francisco. Pero la visita de Fernández al Vaticano no consistió en un mero paso formal. Según trascendió, el padre “Tucho”, el teólogo de estrecha confianza del Papa, habría recibido de él “nuevas instrucciones” en lo que respecta a “cómo seguirá la relación con el gobierno de Macri” de ahora en más.

La pulseada por el aborto, visibilizada por quienes portan pañuelos verdes y quienes llevan los celestes, ha abierto una nueva grieta en la sociedad argentina. La Iglesia decidió jugar fuerte en esta discusión e ir hasta las últimas consecuencias para que no haya ley.