Opinión | marcelo-irastorza

El gran desafío de Llamosas

Por Marcelo Irastorza
Hoy se cumplen dos años de gobierno de Juan Manuel Llamosas. En declaraciones a PUNTAL, el intendente se mostró satisfecho con lo hecho en la mitad de su mandato aunque aclaró que todavía falta mucho por hacer. En medio de las críticas de la oposición por los baches que todavía no se han tapado, los funcionarios bajo sospecha y la toma de deuda en dólares, Llamosas sale a inaugurar obras en el marco de un contexto económico que no le es favorable para dichos emprendimientos.

El intendente se ha planteado una serie de metas de cara al futuro: la Oficina de Descentralización en Banda Norte, la Central de Monitoreo y la pavimentación del bulevar Buteler, entre otras cosas. Pero paralelamente a las urgencias que marca la agenda cotidiana, el intendente tiene enfrente un gran desafío: sacar a Río Cuarto del atraso en el que se encuentra inmersa. La ciudad ha quedado relegada frente al progreso que han tenido otras poblaciones cordobesas como Villa María y San Francisco. Durante la gestión de Eduardo Accastello, Villa María experimentó un avance fenomenal en materia de obras públicas. En dicha ciudad se hicieron inversiones millonarias durante la era kirchnerista.

También San Francisco tuvo un despegue extraordinario en la gestión de Martín Llaryora. En ese sentido, es muy comentado el desarrollo que adquirió el Parque Industrial sanfrancisqueño, a tal punto que se convirtió en modelo provincial. En cambio, Río Cuarto entró en una etapa de postergación que no se condice con el potencial que en sí misma tiene la ciudad. Río Cuarto ha dejado de ser el Imperio del Sur, mote que recibió por el liderazgo que ejerció por mucho tiempo en el sur cordobés. Por años, la ciudad fue el faro de las poblaciones que se erigen en esta porción del territorio cordobés. Sin embargo, fue perdiendo dicha cualidad por entrar en una fase de dejadez y relajamiento.

Hoy Río Cuarto debe recobrar ese rol protagónico que supo conseguir en años anteriores pero para ello es necesario que se articulen políticas públicas que deben surgir del consenso entre los distintos actores locales. Ése es precisamente el gran desafío que tiene Llamosas por delante. Pero se trata de un armado que no lo puede hacer solamente el intendente. Como jefe político de la ciudad, Llamosas es el candidato natural para hacer una convocatoria multisectorial que involucre tanto a las fuerzas políticas riocuartenses como a las instituciones locales, a los fines de acordar políticas de Estado que lleven a Río Cuarto, que hoy por hoy es capital alterna de la provincia, al sitial de privilegio que nunca debió dejar.

La ciudad necesita políticas en materia de planificación urbana, saneamiento ambiental, higiene urbana y construcción institucional en el marco del Gran Río Cuarto que sean sustentables en el tiempo. Diálogo y consenso son las claves para desandar este camino.