Al intendente Juan Manuel Llamosas se lo ve contento. Y no es para menos. Cuando se aproxime septiembre, justamente el mes de su cumpleaños número 44, nacerá su primer hijo, que será el octavo nieto de los Llamosas y el primero de los Angeloni, la familia de su pareja, Carla. “Poder ser papá es la alegría más grande que puedo tener”, dijo Llamosas. El intendente es muy familiero y su primogénito vendrá a llenar un espacio de significativa relevancia en su vida personal. En el Palacio Municipal se respira un clima de felicidad por esta noticia. No hay funcionario ni vecino que cuando se topa con el jefe comunal no le hable del tema. Es cierto que el lado sentimental del intendente forma parte de su vida privada. Pero al ser un personaje público todo lo que constituye sus vivencias personales pasa a ser de interés comunitario. Pero más allá de este costado humano, Llamosas tiene que lidiar todos los días con los asuntos municipales. En ese sentido, el jueves próximo el intendente abrirá el período legislativo que, en el fondo, no es otra cosa que el inicio de un nuevo año político en Río Cuarto. El 2018 no estará atravesado por las campañas políticas que siempre alteran el habitual ritmo de gobierno, por lo que servirá para buscar consolidar los programas que se encuentran en marcha. En ese sentido, a las 11 de ese día Llamosas dirigirá su discurso a los concejales. Previamente, a las 9, se llevará a cabo la sesión preparatoria. En la ocasión, el jefe comunal -quien camina hacia su segundo año de gestión- se explayará sobre el desarrollo de las políticas que marcan el rumbo de su gestión. Pero: ¿tiene un norte su gobierno? Para la oposición, no. “El intendente hará una reseña de las obras que están en marcha y de los programas sociales, educativos y culturales que complementan el accionar de gobierno”, señalaron a PUNTAL fuentes oficiales. Y a renglón seguido añadieron: “También fijará los lineamentos generales que se pondrán en funcionamiento este año”. Llamosas tiene cosas para mostrar: los frentes de obra de cordón cuneta, el pavimento de la calle Colombres, el dispensario 24 horas del barrio Alberdi, el plan de viviendas, la puesta en valor de los edificios públicos y la Central de Monitoreo, entre otras. Sin embargo, según Cambiemos, no hay un modelo a seguir. “Esperamos que en su discurso, el intendente nos diga cuál es su proyecto de ciudad. ¿Cuál es el modelo? ¿El del endeudamiento? Vemos proyectos aislados sin un rumbo”, dicen en la oposición. Y acotan: “Debería tomar algunos proyectos nuestros como el del seguro de la deuda en dólares y pagar en término el canon de Cotreco para evitar intereses”.
Paralelamente, en el gobierno hay dos preocupaciones centrales: los más de 35 millones de pesos que debe la Nación en materia de obras y el incesante incremento de la demanda social. El jueves arranca el calendario político en un 2018 que se vislumbra difícil.

