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Schiaretti y Llaryora, de campaña; Mestre y Negri no se bajan

Mientras a nivel nacional el PJ Federal busca ser una alternativa a Macri y Cristina, en Córdoba también se respira clima electoral. El gobernador se mueve como candidato a la espera de que se defina quién será su rival. La interna en Cambiemos está al rojo vivo. Por Marcelo Irastorza.
 
Una potente camioneta irrumpió en la tarde del lunes pasado en el Centro 11 para sorpresa de los periodistas presentes. La Amarok era conducida por Sergio Massa, quien tenía como copiloto al intendente Juan Manuel Llamosas. Según el entorno massista, el precandidato presidencial del PJ Federal filma los diálogos que mantiene durante el tiempo que dura el trayecto con su circunstancial acompañante. Vaya como ejemplo el “carpool” que Massa hizo con el intendente de Salta y excompañero de fórmula en las elecciones del 2015, Gustavo Sáenz. Corren tiempos de campaña electoral. Massa comenzó su periplo  por Córdoba visitando Villa María, la ciudad gobernada por Martín Gill. Allí se mostró en el Festival de Peñas, una importante vidriera no sólo para los artistas y músicos que desfilan por el espectacular Anfiteatro villamariense sino también para los políticos con trajes de candidatos. El paso del tigrense por tierras cordobesas dejó un par de definiciones políticas que marcan claramente que Alternativa Federal busca ser un espacio político que intenta captar el voto de los que están desencantados con Mauricio Macri y los que no quieren que vuelva Cristina Kirchner. “No es tiempo de candidaturas de culto. Porque poner un candidato que pierda en la segunda vuelta con Macri es firmarle un cheque para cuatro años más”, declaró en relación con la posibilidad de que la exmandataria se postule. Y fustigó al Presidente: “El Gobierno hizo ricas a diez empresas y empobreció a 25 millones de argentinos”. Massa manifestó que la intención es que el 11 de diciembre de 2019 haya un gobierno de “una nueva mayoría”. Sin embargo, ¿quién será el candidato de dicho frente? El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, también quiere ser, en tanto que el mandatario santafecino Miguel Lifschitz insiste con postular a Roberto Lavagna, para lo cual les pide a Massa y Urtubey que tengan un gesto de renunciamiento y den un paso al costado. La candidatura de Lavagna avanza a paso lento pero firme. Según una encuesta, el PJ Federal crece pero aún sigue lejos de Macri y Cristina. ¿Se convertirá finalmente en alternativa o prevalecerá la polarización entre el Presidente y su antecesora?



Antes de terminar su gira por Córdoba, Massa fue recibido por Juan Schiaretti en El Panal. El gobernador es otro de los armadores políticos de dicha coalición. En ese encuentro ambos líderes acordaron tener la misma lista de diputados nacionales. Fue la primera audiencia pública de Schiaretti luego de la anglioplastia a la que fue sometido y en la cual le colocaron cuatro stents. En el schiarettismo aseguran que el mandatario provincial no tendrá problemas en afrontar la campaña. Pero tampoco lo quieren exponer a un proceso largo y extenuante. Por ese motivo, los arquitectos de la estrategia electoral de Unión por Córdoba han diseñado una campaña corta, con muchas inauguraciones, entre ellas la Circunvalación de la Capital, la variante Costa Azul y el nuevo puente de Río Cuarto, y sin entrar en polémicas con la oposición. Schiaretti va por su reelección. Pero no oficializará su candidatura hasta tanto se defina quién será el rival de Cambiemos. Esto es: si tendrá que competir con Ramón Mestre o con Mario Negri, cuestión ésta que va camino a dirimirse en la interna prevista para el 17 de marzo próximo. Mientras tanto Schiaretti ya se mueve como candidato y lleva a los distintos actos de la capital provincial que él preside a Martín Llaryora, quien peleará por la intendencia de Córdoba. Si Llaryora hace una buena elección en la capital, que vota junto con la provincia, es decir el 12 de mayo venidero, facilitará el triunfo de Schiaretti, quien cuenta a su favor con el voto del interior. Y ni qué hablar si llega a ganar. En la Casa Rosada están convencidos de que Negri es el que más chances tiene de ganarle a Schiaretti. Por eso, desde Balcarce 50 se ordenó que todo el Pro se encolumne detrás de su postulación. Advertido de las maniobras que buscan sacarlo de pista, Mestre salió a ratificar su candidatura: “No sólo que no me bajo, sino que voy a ser gobernador”.



Mañana a las 20 vence el plazo para la presentación de listas y ninguno se baja. A las precandidaturas de Mestre y Negri hay que agregarle la de otro radical: el alfonsinista Dante Rossi, quien ahora está en conversaciones con Mestre. Negri lleva como compañero de fórmula a Héctor Baldassi, en tanto que Mestre no develó todavía quién lo acompañará. Pese a los intentos por lograr un consenso, en Cambiemos hay clima de interna. Y frente a este cuadro de situación no son pocos los que se preguntan qué pasará el día después. En ese sentido, hay quienes temen que el proceso interno deje muchos heridos y que eso fragmente la citada alianza a la hora de pelear contra el PJ. Si eso llegara a ocurrir allanaría el triunfo de Unión por Córdoba, que extendería así su ciclo a 24 años. ¿Qué decidirán los cordobeses? ¿Continuar con el PJ que promete más progreso para la provincia o dar lugar al cambio que plantea Cambiemos? A 84 días de las provinciales, hay preocupación en El Panal por la inseguridad y el narcolavado en Río Cuarto. En la UCR, crece la tensión por la interna.



Marcelo Irastorza.  Redacción Puntal