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Se bajó el kirchnerismo y estalló la campaña

Por Marcelo Irastorza
La decisión del kirchnerismo de bajarse del ring electoral con miras al 12 de mayo próximo provocó un fuerte sacudón en el tablero político cordobés. Inmediatamente se dispararon las repercusiones que fueron desde denuncias de un acuerdo político entre los K y el PJ de Córdoba hasta cruces entre los distintos candidatos en campaña. A horas del cierre del plazo para la presentación de las listas, Pablo Carro anunció que el Frente Córdoba Ciudana no iba a participar de las elecciones. “Desde el Frente Córdoba Ciudadana comunicamos a la sociedad de Córdoba que hemos decidido no participar de las elecciones provinciales del 12 de mayo”, tuiteó Carro. Y agregó: “Dedicaremos todo nuestro esfuerzo y compromiso para construir la unidad que nos permita lograr el  triunfo electoral en las elecciones nacionales de octubre de este año”. Fuentes kirchneristas argumentaron que la decisión se tomó en virtud de que “hubo mucha tirantez con el armado de los primeros lugares de la lista sábana” y que Carro no supo manejar la situación. Sin embargo, la denuncia de un pacto electoral entre Cristina Fernández de Kirchner y el PJ que lidera Juan Schiaretti no se hizo esperar.



“El kirchnerismo de Córdoba decidió no participar de la elección del 12 de mayo a horas del cierre de listas. Es más que evidente que se trata de un acuerdo electoral con el PJ de Córdoba para beneficiar a Schiaretti. La prueba irrefutable del pacto que denunciamos y siempre negaron”, lanzó el candidato a gobernador de Córdoba Cambia, Mario Negri, a través de las redes sociales. Pero la réplica del oficialismo no se hizo esperar. Rápidamente tanto el ministro de Gobierno, Juan Carlos Massei, como el flamante candidato a vice, Manuel Calvo, negaron que se trate de un acuerdo. También el legislador schiarettista Carlos Gutiérrez desmintió la especie a través de su cuenta de Twitter: “Unidad Ciudadana en Córdoba bajó su lista de candidatos para evitar un enorme papelón como en Neuquén. El peronismo de Córdoba está unido junto a otras fuerzas progresistas en Hacemos por Córdoba”. Y en medio de toda esta polémica, trascendió la versión de que Cristina habría intervenido personalmente en el asunto. En efecto, lo que se dice es que la expresidenta ordenó bajar la lista de Carro para contribuir de esa manera a la derrota de Cambiemos en Córdoba, en consonancia directa con la estrategia nacional de acordar con el peronismo en las provincias, a los efectos de armar un gran frente opositor que derrote al macrismo a nivel nacional. En Córdoba no hubo acuerdo entre el PJ provincial y el Frente Córdoba Ciudadana. Por eso, cada espacio fue con su candidato. Pero apenas Carro lanzó su postulación la tuvo que bajar.



La lectura política que se desprende de esta última novedad electoral es que Schiaretti tiene el camino despejado para su reelección. Es que, por un lado, la ruptura de Cambiemos entre Ramón Mestre y Mario Negri, quienes van con listas separadas a la contienda de mayo, beneficia al gobernador en su carrera de permanecer cuatro años más en El Panal. Y, ahora, la deserción del kirchnerismo, del que se decía que le iba a restar puntos al justicialismo cordobés en su chance electoral, allana el sendero para conseguir dicho objetivo político en las urnas. Con la presentación de las boletas de candidatos, arrancó oficialmente la campaña electoral en la provincia mediterránea que seguramente tendrá condimentos para todos los gustos.