Con banderas y pancartas, los manifestantes recorrieron la calles céntricas y apoyaron un posicionamiento político preparado por los organizadores, crítico del gobierno nacional y las políticas económicas que “impactan con dureza inusitada sobre millones de argentinos, que día a día ven diezmados sus ingresos y su poder adquisitivo”.
El pronunciamiento señaló que los ancianos y los niños son los sectores más castigados, mientras que los trabajadores son “víctimas de despidos y precarización laboral que aborta el derecho a la esperanza y la capacidad de sostener con dignidad” a sus familias.
“La caída de la industria, el empleo público y privado y la actividad comercial arroja a miles de argentinos a la informalidad, sin redes de contención ni los beneficios de la seguridad social”, dijeron los organizadores ante los manifestantes.
“La política nacional, apoyada por una Justicia ciega y legisladores alejados de la gente, no es una cuestión de economía, de ordenamiento laboral ni de política partidaria, es el diseño de una solución total. Una lucha de clases en la que unos ganan todo y otros pierden todo”, agregaron.
Además, exhortaron a los trabajadores a organizarse bajo un proyecto de país “con un Estado presente y activo”. “Un Estado que facilite la creación de trabajo digno y salarios justos para todos y restaure las conquistas sociales conseguidas con las luchas del movimiento obrero y las organizaciones sociales como bandera”.
El documento incluyó además una serie de repudios:
*Los tarifazos, que constituyen el más salvaje asalto al bolsillo de todos los que viven de su trabajo.
*La reforma previsional aprobada por el congreso a espaldas del pueblo.
*La reforma laboral impulsada por el gobierno nacional en detrimento de derechos adquiridos y el ataque a los convenios colectivos de trabajo, a las organizaciones de los trabajadores y sus dirigentes.
*La inflación por ausencia de un plan económico pensado para el pueblo.
*Los despidos y el trabajo no registrado.
-El Gobierno ratifica una meta de 15% de inflación, ¿qué opinan?
-Leonardo Olivero (Sadop): No la hemos visto en los súper. Creer esto es darle entidad a algo que no se va a dar. Sólo el ministro de Economía y algunos miembros lo afirman. El resto de economistas y entidades sociales y sindicales no lo estamos percibiendo. La inflación se especula que va a superar 22%. Hay acuerdos salariales que van por encima del 15% y del 20% con cláusulas gatillos. Los acuerdos salariales tienen ese resguardo, que si la meta se cumpliera no haría falta esa cláusula
-¿Perciben que crece el descontento social?
-Silvia Alcoba (CTA): Toda la economía nacional repercute en los que menos tienen. Los trabajadores en negro pueden ser despedidos sin ningún problema y eso repercute en la clase más baja, que sabemos que viene de una crisis. Los barrios están en emergencia; la demanda en las copas de leche sigue creciendo y hemos visto crecer también la demanda de comida, por lo que les pedimos a los distintos gobiernos que se hagan cargo, porque la situación es delicada.