Cientos de personas marcharon ayer en Puerto Deseado para pedir justicia por el crimen de un niño de 4 años y la violación de su madre, y cuestionaron al juez de la causa.
Los vecinos se dirigieron al tribunal donde el juez Oldemar Villa estaba trabajando, y lo cuestionaron por otras causas en que intervino el magistrado.
“Hubo mucha gente que se acercó con carteles de casos que quedaron impunes. El caso de María fue un detonante”, dijo a Télam Cecilia, la mujer que auxilió a la mujer tras la agresión. Vecinos de la localidad de Puerto Deseado confiaron que el mayor problema del lugar es la presencia de narcotraficantes.