¿Para quién trabaja la secretaría de Martín Cantoro?
La semana pasada, las autoridades del I.MP.U.R.C. (Instituto Municipal de Planificación Urbana) convocaron a una reunión a diferentes desarrollistas de la ciudad para hablar sobre algunas de las obras que se vienen realizando en Río Cuarto y sobre algunos proyectos que comenzarían a materializarse en los próximos meses.
Periodistas de Grupo Puntal quisieron recabar información de dicha reunión, además de acceder a algunos expedientes de desarrollos inmobiliarios que se están construyendo en la ciudad, y por ello acudieron a la oficina de prensa del Municipio para poder dialogar con el secretario de Obras Públicas (quien hasta hace días estaba a cargo del I.M.P.U.R.C.), Martín Cantoro.
Se trata de una práctica habitual donde los periodistas motorizan mediante la secretaría de comunicación el contacto con los funcionarios para realizar alguna nota o recabar alguna información sobre algún caso en particular.
La sorpresa aconteció a menos de 20 minutos de la requisitoria periodística al Municipio, cuando uno de los privados que había participado de la reunión se comunicó con nuestro medio para preguntar qué era lo que Puntal quería hablar con Cantoro, ya que desde la propia secretaría del funcionario se habían comunicado con este desarrollista privado para avisarle que Puntal estaba buscando información sobre un proyecto y que era prudente “mantener un perfil bajo”.
Muchas preguntas surgen de este accionar de la dependencia municipal, la primera es clara: ¿para quién trabaja la secretaría de Martín Cantoro? ¿para el Municipio de Río Cuarto y todos los ciudadanos o para intereses privados?
¿Es tan rápida la secretaría que tiene a su cargo Cantoro para arreglar los baches de las calles? ¿Son tan veloces para hacer las viviendas que están pagando desde hace años los riocuartenses? ¿Actúan con tanta prontitud a la hora de dejar en condiciones las calles de tierra de los barrios después de las lluvias?
Son todas incógnitas que el propio Martín Cantoro deberá resolver puertas adentro, ya que seguramente los riocuartenses tienen formadas sus respuestas.
Lo que sí son veloces con los teléfonos para avisar a los privados de requerimientos de informaciones de carácter público que realizan los medios de comunicación.
“Carpintero es una máquina... de entregar banderas”
A su relativa corta edad y su naciente carrera política, Leandro Carpintero tiene un récord difícil de superar, ya que a sólo 3 días de asumir como concejal de la Ciudad de Río Cuarto renunció a su cargo para asumir como legislador provincial (con algún beneficio salarial más apetecible).
Más allá de esta curiosidad, dicen en las dependencias públicas de la ciudad que nunca olvidó sus orígenes y es un incansable gestionador de cosas para la ciudad de Río Cuarto.
“Carpintero en una máquina... de entregar banderas”, dijo un compañero de Leandro, quien agregó que es el encargado de gestionar el máximo estandarte de Córdoba para adornar cuanto despacho pueda.
“El mismo las transporta desde Córdoba en su auto y las entrega personalmente”, agregó su compañero de espacio.
La gente en política es mala y sólo resalta esta faceta patriótica de Carpintero, pero no tiene en cuenta la cantidad innumerable de proyectos que el legislador debe haber presentado en la Legislatura.

