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Martín Lousteau: "Un sector del radicalismo cree que su rol es ser minoría y está cómodo ahí"

El senador Martín Lousteau estuvo en Río Cuarto en apoyo de la lista de Rodrigo de Loredo para la interna radical. Indicó que la UCR debe repensarse y, a la vez, repensar Juntos por el Cambio. "Debe tener protagonismo", declaró.

El senador nacional Martín Lousteau estuvo en Río Cuarto para acompañar la candidatura de Rodrigo de Loredo en la interna radical. El economista cuestionó la hipocresía de quienes critican al kirchnerismo por sus prácticas pero no quieren participar en una elección -en referencia a Mario Negri y Ramón Mestre- y acusó a un sector de la UCR de sentir que debe ser minoría y estar cómodo en ese lugar.

- ¿Por qué decidió acompañar a De Loredo?

- Porque la verdad es que vamos a tener elecciones y este es un partido que se acostumbró a hablarse a sí mismo pero dejó de hablarle a la gente. Cuando vengan las elecciones ya estamos viendo que el Frente de Todos se está cristinizando y Juntos por el Cambio una de las cosas que necesita hacer es un aprendizaje de las cosas que se hicieron mal y construir una coalición más amplia. Y es muy difícil construir una coalición más amplia si el radicalismo no es más amplio, y es difícil construir una coalición mejor si el radicalismo no es mejor. Y la única manera de que el radicalismo sea mejor es si hace algunas cosas; una de ellas es competir para ver quiénes están más validados por la sociedad. La otra cosa que va a hacer mejor al radicalismo es si sus candidatos son los que quieren gestionar y no aquellos que están cómodos en la superestructura o el legislativo. Lo tercero es si son aquellos dirigentes que tienen el coraje para debatir internamente y hasta para competir cuando las cosas son difíciles, y vemos muchos dirigentes que cuando había que hablar dentro de Juntos por el Cambio no lo hicieron y no me sorprende que ahora no quieran competir. Lo que hay que transitar es la incomodidad de meterse en la gestión y en la incomodidad de hablarles a los otros, no a los propios. Creo que Sumar en Córdoba está representando eso. Es lo mismo que siento yo en la ciudad de Buenos Aires, es lo mismo que la alianza que apoyamos en la provincia de Buenos Aires y que se llama Protagonismo Radical, un nombre que me gusta. Sumar me gusta porque significa que hay que ampliar. Protagonismo Radical también me gusta porque significa que hay que asumir un protagonismo y correr riesgos y me gusta volver a las fuentes de la palabra radical que, por un lado, identifica nuestras raíces y, por otro lado, dice que hay que cambiar algo. Un cambio radical es un cambio muy profundo.

- Un protagonismo que el radicalismo ha perdido.

- Sin dudas que lo ha perdido. Y lo ha perdido porque ha tenido vocación de perderlo. No se ganó en la cancha, con la gente, la capacidad de conducir. Las Paso se perdieron 25 a 3 cuando se definió Cambiemos. Entonces es muy difícil reclamar algo que uno no se ganó con la voz, los votos o la gestión. Y eso hace un partido que desarrolló una suerte de complejo de minoría. Algunos tienen complejo de inferioridad, que se sienten menos que los demás. Bueno, hay una parte del radicalismo que desarrolló un complejo de minoría, que siente que su rol es ser minoría y está cómodo ahí. Y hay un montón de radicales que están cansados de eso y están empezando a manifestarse. Es un radicalismo que tiene que tomar protagonismo en el centro del país.

Martín Lousteau en Río Cuarto

- ¿Y asumirse como opción de poder?

- Asumirse como vehículo de transformación de la realidad. Y eso es disputar poder de cara a la gente, para transformar. Sí. Y por eso también hay que abrazar las Paso. Veo un montón de dirigentes que se llenan la boca con las Paso cuando el Gobierno las quiere cambiar pero en su momento no las quisieron usar. A mí me gusta que haya internas porque es abrir el partido y las Paso son abrirlas a la sociedad. Veo mucho discurso hipócrita. De la misma manera que veo, y por suerte la Justicia puso las cosas en su lugar, muchos que se la pasan declamando y denunciando el abuso del kirchnerismo, de las instituciones pero hacen abuso del poder transitorio que tienen adentro de un partido.

Cuando vengan las elecciones ya estamos viendo que el Frente de Todos se está cristinizando y Juntos por el Cambio una de las cosas que necesita hacer es un aprendizaje de las cosas que se hicieron mal y construir una coalición más amplia. Cuando vengan las elecciones ya estamos viendo que el Frente de Todos se está cristinizando y Juntos por el Cambio una de las cosas que necesita hacer es un aprendizaje de las cosas que se hicieron mal y construir una coalición más amplia.

- Habla de un oficialismo que se está cristinizando. ¿Esta rediscusión del radicalismo también tiene que ser para rediscutir el perfil de Juntos por el Cambio, que tiene elementos muy radicalizados y son los que más exposición pública tienen?

- No me cabe ninguna duda. Somos críticos del kirchnerismo pero también autocríticos porque la manera de reconquistar a un sector del electorado es entender lo que se hizo mal. Y para mí entender eso requiere un debate mucho más profundo y un diagnóstico de lo que le ocurre a la Argentina mucho menos superficial. A veces, obviamente es más fácil conseguir metraje en los medios diciendo cosas estridentes. Creo que esas cosas estridentes producen empatía con el enojo. Pero nosotros para transformar la realidad no queremos liderar el enojo sino la esperanza, la ilusión. El enojo no nos lleva a ningún lugar. Y creo que esa estridencia comete muchos errores tácticos con el kirchnerismo, que es darle la excusa al kirchnerismo para hablar de otras cosa cuando comete errores muy graves. Por ejemplo, la vacunación VIP. Al final, producto de las bolsas mortuorias, estamos hablando de otra cosa que de un hecho gravísimo de apropiación por parte del Estado, de un grupo de privilegiados, que además es parte de una cultura que está dispersa por toda Argenitna y que debemos cambiar.

- ¿Cómo ve el manejo de la economía? El Gobierno está tratando de contener la inflación a través de pisar el tipo de cambio, de cerrar acuerdos de precios y salarios. ¿Es el camino para solucionar los problemas actuales?

- Es como la película El Día de la Marmota. En Argentina te levantás y es siempre el mismo día. Y los problemas no sólo persisten sino que se agravan. Veo a un Presidente que dijo que iba a poner a Argentina de pie y después dijo que quería cerrar la grieta. Las dos cosas en conjunto nos deberían decir no solamente cómo ponernos de pie sino convocarnos a caminar todos juntos. Con toda la incertidumbre que hay en Argentina, sin un esbozo de hacia dónde vamos a caminar todos juntos, la economía no va a arrancar, más allá de los errores que se van acumulando. Tiene que haber algo adelante que nos convoque a todos. Creo que el Presidente desde hace bastante viene haciendo trizas esa imagen de que se puede trabajar todos juntos y el último escalón de eso fue la inaguración del período de sesiones en el Congreso.

- El discurso hizo hincapié en la Justicia y en la necesidad de controlarla desde el Congreso.

- No solamente eso. El Presidente hizo un discurso leído, alguien lo escribió y lo revisaron pero era absolutamente incoherente de una página a la otra. Por ejemplo, dijo que no había que judicializar la política y anunció una querella criminal por el crédito del FMI. Uno puede decir si está bien o mal pero la verdad es que es una decisión de política económica, no es materia judicial. Entonces, veo que, en esa deriva cada vez más cristinista, lo que hace el Gobierno es dejar de pensar en los problemas objetivos que tiene Argentina y diseña estrategias en función de nombres propios que le molestan. Eso es decadencia y degradación institucional.