Una de las principales referentes de la natación cordobesa, Georgina Bardach, exmedallista olímpica en los Juegos de Atenas 2004 y hermana mayor de Virginia, reciente ganadora de la medalla dorada en los 200 metros mariposa en los Juegos Panamericanos Lima 2019, dialogó ayer con Puntal AM.
- ¿Cómo viste a tu hermana, al margen de la emoción, desde un aspecto técnico?
- En realidad en ese momento no la vi, así que ayer volví a ver la prueba porque no le presté mucha atención a esa parte. La veo muy bien. Para mí siempre fue capaz de hacer eso, la veía entrenar y técnicamente es brillante, entonces creo que también el llanto y la reacción mía fueron por el hecho de ver que todo lo que le venía diciendo, todo lo que creía que ella podía hacer, por fin se lo estaba creyendo.
- Es un momento de la natación argentina que lo podemos separar entre el talento de los chicos y chicas compitiendo realmente bien, lo de Santiago Grassi en Tokio, de Julia Sebastián, la riocuartense Macarena Ceballos, y esto de competir en Brasil, donde los clubes realmente invierten mucho en la natación. ¿Cómo ves esa dicotomía entre lo que el Estado puede hacer y el talento de los chicos que si estuviesen acá estaría poco explotado?
- Yo no creo que sea tan así, la referente principal en este momento es Delfina Pignatiello y está entrenando en Buenos Aires y sigue viviendo en su casa, y ahora tienen la posibilidad de poder viajar, creo que la creación del Enard (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) ayuda muchísimo. Tienen la posibilidad de hacer campus afuera, de viajar a competir, obviamente que ayuda tener competencia mucho más regularmente. A Santi (Grassi) sin duda Toronto fue su torneo, sacó medalla allí, se fue a nadar a Estados Unidos, clasificó para Tokio, está muy bien, nadó muy bien en Río, pero acá ayer quedó afuera del podio, entonces no creo que sea la cuestión a esta altura, obviamente que sí sirve, pero no que sea lo que marcó.
- Venimos de los mundiales de natación en Corea del Sur en los que Adam Peaty y tantos estadounidenses siguen acercándose o superando a (Michael) Phelps, pero quería preguntarte estrictamente por el caso de Hungría y su tradición de nadadores con Kristof Milak, que hizo lo que hizo, pero una tradición desde László Cseh y tantos otros increíbles, como Katinka Hosszú…
- Katin Kajosu es la referente de natación femenina en este momento a nivel mundial, pero ya tiene una escuela desde hace muchísimos años, tiene muchos campeones olímpicos. Lo grande que tienen, digamos a diferencia de lo que puede ser Corea del Sur, Estados Unidos, Australia o China, es que el equipo no es tan grande, tiene muy buenos resultados, pero en cantidad de nadadores y de números no es tan grande. Cosa que sorprende más porque tener tantas medallas siendo un equipo chico es mucho más valorable.
- Intuyo que la medalla olímpica (bronce en los Juegos de Atenas 2004) va para toda la vida contigo y te va a acompañar siempre, digo la medalla simbólica, pero la medalla física, ¿dónde la tiene, la mira cada tanto, está ahí de adorno ya con el paso del tiempo?
- No. La verdad es que la había perdido, había estado en la casa de mis viejos y en mi casa. El año pasado cuando empezaron a armar el Museo del Deporte en el Kempes, me la pidieron, así que la tuve que buscar sí o sí. Y está ahí ahora, está bien cuidada.
- ¿Cómo era a nadar en Atenas, porque era a cielo descubierto?, ¿cambia mucho eso a la hora de la competencia?
- Puede interferir un poco en cuanto al viento, pero hay torneos mundiales que se hicieron en pileta descubierta: el Mundial de Roma, los Panamericanos de Santo Domingo y los de Río de Janeiro se hicieron también en piletas descubiertas. Cambia por ahí un poco en cuanto a la ubicación si vas nadando de espalda porque no hay referencias para ir derecho, pero no hay mucha diferencia, es como por ejemplo el atletismo que hay marcas diferenciadas.
- Una vez que terminó tu carrera ¿cómo es encauzar la vida después de la competencia?
- Al principio tenía un poco de miedo porque tenía varios amigos deportistas, no solamente nadadores que se habían retirado y como que no podían o no pueden acostumbrarse, extrañaban mucho. Entonces me dio terror eso, pero por suerte me considero una persona muy curiosa, entonces apenas terminé de nadar empecé a buscar para estudiar, que era lo que tenía pendiente, y empecé a encontrar otras cosas y a disfrutar del retiro. Así que ahora estoy terminando la Licenciatura en Comunicación Institucional, estoy trabajando en la Agencia Córdoba Deportes, aparte con unas amigas y ahora socias tenemos una agencia de comunicación. También estoy haciendo radio, entonces así tengo la cabeza bastante ocupada.
- En realidad en ese momento no la vi, así que ayer volví a ver la prueba porque no le presté mucha atención a esa parte. La veo muy bien. Para mí siempre fue capaz de hacer eso, la veía entrenar y técnicamente es brillante, entonces creo que también el llanto y la reacción mía fueron por el hecho de ver que todo lo que le venía diciendo, todo lo que creía que ella podía hacer, por fin se lo estaba creyendo.
- Es un momento de la natación argentina que lo podemos separar entre el talento de los chicos y chicas compitiendo realmente bien, lo de Santiago Grassi en Tokio, de Julia Sebastián, la riocuartense Macarena Ceballos, y esto de competir en Brasil, donde los clubes realmente invierten mucho en la natación. ¿Cómo ves esa dicotomía entre lo que el Estado puede hacer y el talento de los chicos que si estuviesen acá estaría poco explotado?
- Yo no creo que sea tan así, la referente principal en este momento es Delfina Pignatiello y está entrenando en Buenos Aires y sigue viviendo en su casa, y ahora tienen la posibilidad de poder viajar, creo que la creación del Enard (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) ayuda muchísimo. Tienen la posibilidad de hacer campus afuera, de viajar a competir, obviamente que ayuda tener competencia mucho más regularmente. A Santi (Grassi) sin duda Toronto fue su torneo, sacó medalla allí, se fue a nadar a Estados Unidos, clasificó para Tokio, está muy bien, nadó muy bien en Río, pero acá ayer quedó afuera del podio, entonces no creo que sea la cuestión a esta altura, obviamente que sí sirve, pero no que sea lo que marcó.
- Venimos de los mundiales de natación en Corea del Sur en los que Adam Peaty y tantos estadounidenses siguen acercándose o superando a (Michael) Phelps, pero quería preguntarte estrictamente por el caso de Hungría y su tradición de nadadores con Kristof Milak, que hizo lo que hizo, pero una tradición desde László Cseh y tantos otros increíbles, como Katinka Hosszú…
- Katin Kajosu es la referente de natación femenina en este momento a nivel mundial, pero ya tiene una escuela desde hace muchísimos años, tiene muchos campeones olímpicos. Lo grande que tienen, digamos a diferencia de lo que puede ser Corea del Sur, Estados Unidos, Australia o China, es que el equipo no es tan grande, tiene muy buenos resultados, pero en cantidad de nadadores y de números no es tan grande. Cosa que sorprende más porque tener tantas medallas siendo un equipo chico es mucho más valorable.
- Intuyo que la medalla olímpica (bronce en los Juegos de Atenas 2004) va para toda la vida contigo y te va a acompañar siempre, digo la medalla simbólica, pero la medalla física, ¿dónde la tiene, la mira cada tanto, está ahí de adorno ya con el paso del tiempo?
- No. La verdad es que la había perdido, había estado en la casa de mis viejos y en mi casa. El año pasado cuando empezaron a armar el Museo del Deporte en el Kempes, me la pidieron, así que la tuve que buscar sí o sí. Y está ahí ahora, está bien cuidada.
- ¿Cómo era a nadar en Atenas, porque era a cielo descubierto?, ¿cambia mucho eso a la hora de la competencia?
- Puede interferir un poco en cuanto al viento, pero hay torneos mundiales que se hicieron en pileta descubierta: el Mundial de Roma, los Panamericanos de Santo Domingo y los de Río de Janeiro se hicieron también en piletas descubiertas. Cambia por ahí un poco en cuanto a la ubicación si vas nadando de espalda porque no hay referencias para ir derecho, pero no hay mucha diferencia, es como por ejemplo el atletismo que hay marcas diferenciadas.
- Una vez que terminó tu carrera ¿cómo es encauzar la vida después de la competencia?
- Al principio tenía un poco de miedo porque tenía varios amigos deportistas, no solamente nadadores que se habían retirado y como que no podían o no pueden acostumbrarse, extrañaban mucho. Entonces me dio terror eso, pero por suerte me considero una persona muy curiosa, entonces apenas terminé de nadar empecé a buscar para estudiar, que era lo que tenía pendiente, y empecé a encontrar otras cosas y a disfrutar del retiro. Así que ahora estoy terminando la Licenciatura en Comunicación Institucional, estoy trabajando en la Agencia Córdoba Deportes, aparte con unas amigas y ahora socias tenemos una agencia de comunicación. También estoy haciendo radio, entonces así tengo la cabeza bastante ocupada.

