Una de las preguntas que surgen al conmemorarse 30 años de la masacre en el Banco Popular Financiero es qué fue de la vida de los condenados por los 6 crímenes y el asalto cometido contra la entidad crediticia que funcionaba en el bulevar Roca.
En ese sentido, se sabe que Miguel Ángel Salinas, el excabo de la Policía identificado como el autor de los disparos, estuvo 20 años en la cárcel y que fue liberado en 2007 por su “buena conducta”. Sin embargo, y pese a que la mayoría de los que están vinculados a la causa creen que Francisco “Pancho” Nievas, principal cómplice de Salinas, todavía sigue tras las rejas, PUNTAL pudo conocer que dejó la penitenciaría en 2013.
El paradero actual de ambos, quienes fueron condenados a reclusión perpetua, es casi un misterio. Si bien se presume que Salinas sigue viviendo en Córdoba, no hay datos actuales concretos que permitan establecer con certeza qué es lo que está haciendo por estos días, a tres décadas del violento episodio.
Si el presente de Salinas genera más dudas que certezas, la incertidumbre sobre “Pancho” Nievas es aún mayor, más allá de que su liberación fue confirmada a PUNTAL por una fuente del Servicio Penitenciario de Córdoba.
Hasta el 2010, Nievas estuvo alojado en el establecimiento penitenciario número 7 de la ciudad de San Francisco. De allí pasó al establecimiento penitenciario número 4, denominado “colonia abierta” de Monte Cristo, lugar desde el que salió en libertad en el 2013.
Tras varias consultas realizadas en los últimos días por este diario, nadie supo contestar con convicción qué pasó con Nievas. No obstante, ayer, en el marco del homenaje a las víctimas de la masacre que se realizó en el Concejo (ver página 21), algunos de los asistentes aseguraron que el cómplice de Salinas habría fallecido en medio de un hecho delictivo en el sur del país, aunque no pudieron brindar precisiones al respecto.
En tanto, en el mismo proceso, la mujer de Salinas, María Rosa Boni, fue indultada como coautora de los crímenes, pero resultó condenada como partícipe de “robo agravado por su comisión con armas”, por lo que se le impusieron sólo 5 años de prisión. Aparentemente, según algunos testimonios, la mujer habría continuado su matrimonio con Salinas.
Finalmente, también cabe decir que otro de los policías que en su momento fue mencionado como cómplice del asalto, Miguel Ángel Coy, ni siquiera llegó a juicio.
Proceso
En 1989, Miguel Ángel Salinas (45) y Francisco Nievas (36) fueron los únicos condenados a reclusión perpetua por “homicidio (6 asesinados) agravado cometido con alevosía, para ocultar otro delito (robo de 36 mil australes) y lograr la impunidad”, y por “homicidio calificado por los mismos agravantes en grado de tentativa (en el caso de Roberto Denner) y robo calificado por su ejecución con armas, todo en concurso real”.
El fatídico asalto ocurrió el 16 de septiembre de 1987. A primera hora de la mañana, fueron fusilados Rubén Bianco (37), Ángel Angellini (68), Alejandro Muzzio (26), Víctor Meynet (44), Ricardo Ferreyra (29), Jorge Garay (44) y Roberto Denner (44). Garay estuvo un mes y medio en terapia intensiva y murió. Denner fue el único que se sobrepuso al ataque; falleció en 2013.
Nicolás Cheetham
[email protected]
El paradero actual de ambos, quienes fueron condenados a reclusión perpetua, es casi un misterio. Si bien se presume que Salinas sigue viviendo en Córdoba, no hay datos actuales concretos que permitan establecer con certeza qué es lo que está haciendo por estos días, a tres décadas del violento episodio.
Si el presente de Salinas genera más dudas que certezas, la incertidumbre sobre “Pancho” Nievas es aún mayor, más allá de que su liberación fue confirmada a PUNTAL por una fuente del Servicio Penitenciario de Córdoba.
Hasta el 2010, Nievas estuvo alojado en el establecimiento penitenciario número 7 de la ciudad de San Francisco. De allí pasó al establecimiento penitenciario número 4, denominado “colonia abierta” de Monte Cristo, lugar desde el que salió en libertad en el 2013.
Tras varias consultas realizadas en los últimos días por este diario, nadie supo contestar con convicción qué pasó con Nievas. No obstante, ayer, en el marco del homenaje a las víctimas de la masacre que se realizó en el Concejo (ver página 21), algunos de los asistentes aseguraron que el cómplice de Salinas habría fallecido en medio de un hecho delictivo en el sur del país, aunque no pudieron brindar precisiones al respecto.
Quien sí murió tras un enfrentamiento a tiros en la Patagonia hace varios años es Juan Carlos “Garganta” Lucero. El sujeto en cuestión fue a juicio junto a Salinas y Nievas, a quienes acusó de planificar el robo al banco, pero resultó absuelto por el tribunal “por falta de mérito”.
En tanto, en el mismo proceso, la mujer de Salinas, María Rosa Boni, fue indultada como coautora de los crímenes, pero resultó condenada como partícipe de “robo agravado por su comisión con armas”, por lo que se le impusieron sólo 5 años de prisión. Aparentemente, según algunos testimonios, la mujer habría continuado su matrimonio con Salinas.
Finalmente, también cabe decir que otro de los policías que en su momento fue mencionado como cómplice del asalto, Miguel Ángel Coy, ni siquiera llegó a juicio.
Proceso
En 1989, Miguel Ángel Salinas (45) y Francisco Nievas (36) fueron los únicos condenados a reclusión perpetua por “homicidio (6 asesinados) agravado cometido con alevosía, para ocultar otro delito (robo de 36 mil australes) y lograr la impunidad”, y por “homicidio calificado por los mismos agravantes en grado de tentativa (en el caso de Roberto Denner) y robo calificado por su ejecución con armas, todo en concurso real”.
El fatídico asalto ocurrió el 16 de septiembre de 1987. A primera hora de la mañana, fueron fusilados Rubén Bianco (37), Ángel Angellini (68), Alejandro Muzzio (26), Víctor Meynet (44), Ricardo Ferreyra (29), Jorge Garay (44) y Roberto Denner (44). Garay estuvo un mes y medio en terapia intensiva y murió. Denner fue el único que se sobrepuso al ataque; falleció en 2013.
Nicolás Cheetham
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