-¿Qué recuerdos tiene del año 1983?
-El retorno de la democracia significó un respiro profundo para todos los argentinos porque volvimos a ser dueños de las decisiones institucionales. Para quienes habíamos sufrido persecuciones, allanamientos y dificultades laborales durante la dictadura, la alegría fue doble.
-¿Cuándo empezó a militar políticamente?
-Ingresé a la política cuando tenía 15 años. Trabajaba como empleado de comercio en una tienda y junto a un grupo de jóvenes queríamos estudiar, además de trabajar. En esa época no se podía. Nos organizamos y logramos empezar a estudiar durante la noche. Después me fui a estudiar a La Plata. Ahí empecé a militar en el ámbito estudiantil. En 1972 me trasladé a Bahía Blanca y al año siguiente me eligieron como director interventor del Instituto de Grafología y Suelos. Formé parte del último gobierno de Juan Domingo Perón hasta dos meses después de su fallecimiento (en 1974). Después llegó el tiempo de la Triple A y más tarde el de la dictadura más feroz que hubo en la Argentina. En esos momentos hicimos lo que pudimos para tratar de buscar a los compañeros desaparecidos.
-En 1999, tras ganarle la interna a Gumersindo Alonso, fue el candidato del peronismo y se consagró intendente al superar a Gonzalo Losada (UCR) en la elección general…
-Siempre separé la política partidaria de la política universitaria. Mientras estuve en la Universidad no tuve cargo político. A finales de 1998, cuando José Manuel de la Sota ganó la gobernación de Córdoba, me plantearon que había que trabajar por la ciudad y acepté el desafío de conformar un equipo académico y científico para desarrollar Río Cuarto.
-¿Qué significado tuvo ser el primer intendente peronista de la democracia?
-Siempre agradezco a Dios y a la vida que me hayan dado la posibilidad de estar en la conducción del gobierno de la ciudad en el peor momento económico y social de la historia. Siempre agradecí haber sido útil a la comunidad en su conjunto, porque se dio un rumbo concreto al desarrollo de Río Cuarto y al mismo tiempo se contuvo a los que menos tenían. En el año 2002 (tras la crisis del 2001), entregamos 2 millones de raciones de comida porque la gente no tenía para comer. A la vez, otorgamos 10 millones de unidades de medicamentos que producíamos a nivel local a través de nuestro laboratorio propio.
Asentamientos
A todo esto, el ingeniero Cantero recordó que durante su gestión como intendente se erradicaron 10 asentamientos precarios y que las familias que vivían en lugares como “La Colmena” y “Barrio Chino” recibieron una vivienda digna.
“Hicimos 1.400 casas junto a la gente, porque los vecinos participaron en la construcción. También transformamos la costa del río Cuarto, ya que cuando asumimos sólo se podían aprovechar unos 200 metros en Playa Bonita. Impulsamos las empresas de economía mixta, como Gamsur, que permitieron unir a los capitales privados con el Estado. De esa manera, el dinero de la ciudad se quedaba en la ciudad, incluso venía dinero desde otros sitios porque la empresa de recolección de basura trabajaba en Villa Dolores y Olavarría. Fue una época muy linda. Nos quedamos conformes con todo lo que se hizo para el desarrollo de Río Cuarto, más allá de que después muchas cosas se perdieron”, agregó el ex jefe comunal.
-La pregunta común a todos los entrevistados es: ¿qué es lo mejor de la democracia y cuál la mayor deuda?
-La deuda es hacer una democracia más participativa, en la que la comunidad sea la que opina. No-sotros lo hicimos con programas como el Presupuesto Participativo y las alarmas comunitarias. A la vez, tuvimos a jóvenes de escuelas secundarias participando del gobierno. En otro orden, creo que hay una gran deuda en cuanto a la situación actual del país. El gobierno nacional tiene la legalidad de los votos, pero no cuenta con legitimidad porque están haciendo lo contrario de lo que dijeron que iban a hacer. La democracia va a tener la gran responsabilidad de resolver el futuro de la Argentina. Va a ser muy duro a partir de los niveles de endeudamiento que se están generando. Anualmente, el país tiene que pagar entre 15 mil y 20 mil millones de dólares en intereses por la deuda, mucho más de lo que se invierte en salud, educación y agricultura.
-¿Y el logro?
-El logro es que, más allá de las imperfecciones, la democracia es la mejor forma de autogobernarse. Hay errores y aciertos, pero la democracia debe ser el medio para consolidar la paz. Y, para que haya paz, debe haber justicia para todos, pero en serio.