La puja de posturas entre el pastor evangélico referente de la congregación Misión Vida, Raúl Sassaroli, y los representantes de los organismos encargados de impartir acciones en pos del cumplimiento de las medidas sanitarias promovidas desde el Gobierno nacional en el marco de la pandemia de coronavirus, escribe un nuevo capítulo.
Este mediodía, personal municipal de Espectáculos Públicos y de la Policía de Córdoba montó un importante despliegue en el exterior del templo de calle Yrigoyen al 700 pero finalmente no tomó intervención y el representante de la congregación se retiró por sus propios medios del lugar.
En el interior de las instalaciones de calle Hipólito Yrigoyen al 700 se cumplieron las actividades religiosas cotidianas, sin hacer caso a las restricciones impuestas durante estos nueve días.
Afuera, media docena de efectivos policiales y personal del Ente municipal aguardaban las directivas para proceder al desalojo del lugar por considerarlo imposibilitado de funcionar en estos nueve días de confinamiento estricto, y a la vez, cumplir con las actuaciones de rigor establecidas por la ley sobre los infractores, pero finalmente eso no llegó a concretarse.

