La localidad de Laboulaye atraviesa un complicado panorama epidemiológico, tras la llegada de la variante Ómicron, que fue detectada en los últimos días en un paciente oriundo de la población. Actualmente son más de 200 los casos activos y, con estas circunstancias, las autoridades municipales y sanitarias salieron a pedir responsabilidad a las personas positivas para que respeten el aislamiento preventivo y solicitaron a la población que refuerce las medidas de bioseguridad.
Ayer el intendente César Abdala junto con el director del Hospital, Walter Accoto; la directora del área de Salud Municipal, Marcia Quiroga, y miembros del COE local brindaron una conferencia de prensa para detallar la situación epidemiológica e instar a los vecinos a intensificar los cuidados.
“Queremos pedirles a todos los contactos estrechos que nos declaren fehacientemente los números de teléfono y sus domicilios. La modalidad es dar números y direcciones falsas. Hay necesidad de aislar para evitar que el brote siga activo. Les pedimos que se solidaricen con los vecinos”, advirtió la doctora Quiroga, en una interpelación directa a los infectados.
Por su parte, Abdala sostuvo que si los vecinos siguen incumpliendo, la fuerza policial será la encargada de tomar las medidas correspondientes, así como la Justicia. “La Policía será nuestra aliada en estas circunstancias. Esperemos no tener que actuar coercitivamente sino con razonamiento para tratar de cumplir las normas”, recalcó.
A su vez, el mandatario dejó claro que el Municipio adhiere al decreto provincial, por lo que “han quedado suspendidas todas las actividades masivas para este fin de año”.
En este orden, confirmó que por el momento se permiten las reuniones familiares aunque hizo hincapié en que “el único límite es que si estás con síntomas no te congregues con tu familia”.
En referencia a los restoranes y bares, si bien indicó que no hay medidas de cierre, se reducirá el aforo para evitar las aglomeraciones.
En tanto, el doctor Accoto precisó que los testeos seguirán realizándose de lunes a viernes en el horario establecido de 8 a 11.30. “No vamos a testear fuera de horario salvo en casos excepcionales. Le pedimos a la gente que vaya a la hora establecida porque muchos se enojan cuando van y no se pueden testear. Hay que tener en cuenta que el personal debe cargar luego los datos de cada uno para tener un seguimiento de cada positivo”, explicitó.
En la jornada de ayer se realizaron más de 300 testeos y hubo 103 que resultaron positivos por coronavirus.

