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Schiaretti aglutina a los intendentes para dar pelea al rebrote

El gobernador no quiere que el tema de la segunda ola se politice y, por ello, comprometió a los jefes comunales a dar batalla juntos. En Río Cuarto, Llamosas avala las medidas provinciales y busca evitar que el Covid-19 vuelva a ser una pesadilla

Juan Schiaretti no dudó un solo instante y convocó en forma urgente desde El Panal a los intendentes y jefes comunales, más allá de su color político, para dar batalla a la segunda ola de la pandemia de coronavirus. Es que se viene un horizonte complicado en materia sanitaria, a pesar de que se está avanzando con el plan de vacunación. Los casos de Covid-19 crecen día a día y el objetivo es reforzar las medidas preventivas y los controles para mitigar los efectos del rebrote. Esto es que no se colapse el sistema sanitario provincial y que se no frene el aparato productivo, habida cuenta de que dicho sector ha advertido que no tiene espaldas para aguantar nuevamente el cierre de la actividad de empresas y comercios por causa del virus. A través del decreto 281, el gobernador acordó con los mandatarios municipales una serie de acciones sanitarias y de control tendientes a evitar la propagación del coronavirus, en el marco de las medidas anunciadas por el presidente Alberto Fernández.

Schiaretti adhirió al decreto nacional pero su esquema, consensuado vía Zoom con los intendentes, marca algunas diferencias con la Casa Rosada.

En rigor, Schiaretti adhirió al decreto nacional pero su esquema, consensuado vía Zoom con los intendentes cordobeses, entre ellos Juan Manuel Llamosas, marca algunas diferencias con lo establecido en la Casa Rosada. Se trata de una modalidad más flexible a la fijada a nivel nacional. Por ejemplo, los bares y restoranes deben cerrar de 0 a 6 y no de 23 a 6 y se mantienen las reuniones sociales pero no tienen que superar las 10 personas. El mandatario cordobés entiende que la situación sanitaria de la provincia de Córdoba no es la misma que la del Gran Buenos Aires, aunque sabe que tarde o temprano el escenario epidemiológico se va a poner muy difícil, por las características propias de la segunda ola, que es mucho más virulenta que la anterior y avanza mucho más rápido.

En Córdoba, se limita la circulación de 0 a 6, salvo para los rubros esenciales, y los bares, restoranes, bingos y casinos deberán cerrar en esa franja horaria y de 1 a 6 los sábados, domingos y feriados. Además se harán más testeos a los fines de detectar tempranamente el virus y frenar así su transmisión. “Cada municipio y/o comuna se compromete a controlar el cumplimiento de las disposiciones y protocolos vigentes, para todas las actividades que continúan habilitadas”, dice otro de los puntos de la normativa provincial. El alcance de las medidas podrá ser modificado si cambia el cuadro de situación sanitario en la provincia y, en casos especiales, los intendentes podrán acentuar las restricciones. “Los firmantes se comprometen a fortalecer las acciones de vigilancia para detectar de manera temprana los casos, permitiendo la atención adecuada de los pacientes y la implementación de las medidas de investigación, prevención y control tendientes a reducir el riesgo de diseminación de la infección en la población”, agrega el comunicado. La reunión con los jefes comunales fue presidida por el vicegobernador Manuel Calvo, quien estuvo acompañado por los ministros de Salud, Diego Cardozo, y de Gobierno, Facundo Torres. Al final se sumó Schiaretti. El gobernador no quiere que el tema de la pandemia se le politice, máxime en un año electoral como el presente, y por eso comprometió el apoyo de todos los intendentes, para concentrar los esfuerzos en surfear esta segunda ola de la mejor manera posible.

Llamosas fue el último de los intendentes que habló y lo hizo en representación de Hacemos por Córdoba. “Las medidas tienen que ir de menor a mayor, con el objetivo de cuidar el sistema productivo y los puestos de trabajo”, expresó al término del encuentro. Yagregó:“Además, todos los municipios acordaron supervisar el cumplimiento de los protocolos y las medidas sanitarias vigentes”. Río Cuarto también está en estado de alerta por el avance del Covid-19. En ese contexto, el intendente no quiere volver a la Fase 1 y, por ello, apela a la responsabilidad ciudadana: “Nosotros no queremos retroceder como ciudad”.

“Las medidas tienen que ir de menor a mayor, con el objetivo de cuidar el sistema productivo y los puestos de trabajo”, expresó Llamosas.

Las medidas que están previstas son la intensificación de los testeos (hoy se habilitará el Galpón Blanco, El Andino, el Nuevo Hospital, el Centro de Salud y la parte privada) y el refuerzo de los controles en lo que son bares y restoranes y reuniones sociales. Para concientizar a la población, saldrán a la calle las brigadas de voluntarios que recordarán sobre el uso del barbijo, la higiene de las manos con agua y jabón o con alcohol y la distancia social de dos metros. Y eso será complementado con una campaña mediática y por las redes sociales para que el mensaje se viralice de la mayor manera posible. En la ciudad, las clínicas ya alertan sobre la ocupación de camas puesto que, a los pacientes Covid-19, hay que sumarles los que llegan por otras patologías. En el Palacio Municipal dicen que Río Cuarto está preparada para enfrentar la segunda ola, ya que se cuenta con la experiencia que devino de la intervención que se hizo durante el 2020. No obstante, la duda pasa por los imponderables que suelen suceder en toda situación epidemiológica. Hoy el gobierno vuelve a poner la mira en el coronavirus. Conformes con el desarrollo del plan de vacunación, Llamosas y el gabinete cruzan los dedos para que el rebrote no sea una nueva pesadilla.

Marcelo Irastorza. Redacción Puntal