Dos semanas de búsqueda desesperada terminaron el miércoles con la peor noticia posible para la familia Gámez: el cuerpo de Lucas, un nene argentino de 8 años, fue encontrado entre los escombros del edificio donde había quedado atrapado en La Guaira, Venezuela. Horas después, su mamá, Blancalida Martínez Coronado, recurrió a Instagram para escribirle una carta de despedida que conmovió a miles de personas.
La despedida de Blancalida Martínez Coronado
"Y justo en el rol donde más feliz y segura me sentía: el de maternarte, mi Lucas Eduardo. El de ser tu mamá. La mamá de Lucas", comenzó el mensaje, acompañado de varias fotografías junto a su hijo.
Psicooncóloga de profesión, Blancalida reflexionó sobre la paradoja de enfrentarse a algo que ella misma había trabajado con sus pacientes durante años:
"Justo yo, que hablo de la muerte con mis pacientes como un proceso natural que deberíamos abrazar. Justo a mí, que le hablé siempre a Lucas sobre la muerte sin satanizarla. Ahora me trago mis palabras… porque duelar a un hijo, creo que es una de las cosas más dolorosas que existen en la vida. Mi único consuelo, es que voy a reencontrarme contigo en algún momento mi príncipe."
La carta cerró con una promesa dirigida directamente a su hijo:
"Te prometo una cosa, Lucas, de este desastre emocional en el que me encuentro hoy, con el dolor más profundo y negro que he podido sentir, voy a construir algo maravilloso para ti hijo. No sé cómo, ni cuándo. ¡¡Pero lo haré!! Te amo, hijo. Dios, dame las fuerzas."
La confirmación y el agradecimiento del padre
Marcos Gámez, el padre del niño, confirmó el hallazgo horas después y agradeció públicamente a quienes participaron del operativo de rescate. "Infinitas gracias a los bomberos, a los rescatistas de los diferentes países que estuvieron, a los trabajadores, a los que sacaban escombros con las uñas, a la Fuerza Armada, que estuvo aquí también ayudando", expresó. También adelantó que, una vez superado el duelo, buscará llevar "ese mismo mensaje que Luquitas quería de fe y de esperanza a todas las personas".
El cuerpo de Lucas fue encontrado junto al de sus abuelos en los restos del edificio colapsado. Según reconstruyeron sus padres, el nene y su tío habían salido a comprar un helado y regresaron al departamento minutos antes de que los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 derrumbaran la estructura.
Una historia que unió a dos países
Hijo de padres venezolanos, Lucas nació y creció en Buenos Aires. La familia llevaba apenas cuatro meses instalada en Caracas cuando ocurrió la tragedia. El día del terremoto, el nene había viajado a La Guaira para pasar el feriado con sus tíos y disfrutar de un día de playa.
Uno de los momentos más emotivos de las dos semanas de búsqueda ocurrió el lunes pasado, cuando Lucas habría cumplido nueve años: su familia llevó una torta con velas hasta los escombros para celebrarlo simbólicamente, mientras los equipos continuaban con las tareas de remoción.
El club Defensores de Belgrano, donde Lucas había jugado en la categoría 2017, también lo despidió en redes sociales: "Con profundo dolor queremos compartir con ustedes la confirmación de la muerte de Lucas Gámez Martínez en el terremoto de Venezuela. Lucas defendió nuestros colores jugando en la categoría 2017. Abrazamos fuertemente a su familia en este terrible momento."

