La titular del Senado también descartó de plano cualquier especulación electoral: "No pienso en ninguna candidatura", afirmó ante los medios presentes en la capital tucumana.
Villarruel agradeció al gobernador Osvaldo Jaldo la invitación para participar tanto de la vigilia como de los festejos, y aprovechó para reivindicar el federalismo. "Es muy importante que tengamos real federalismo, porque la Argentina no es la Ciudad de Buenos Aires, es todo el país. Por eso es importante recorrer las provincias", sostuvo.
Distancia con el balance presidencial
La presencia de Villarruel en Tucumán estuvo marcada por una llamativa serie de gestos: llegó en un vuelo de línea separado de la comitiva oficial, no saludó al presidente Javier Milei durante la vigilia y tampoco aplaudió su discurso. Frente a los periodistas, cruzó el balance que el mandatario había ofrecido sobre los dos años y medio de gestión: "El Presidente hizo su interpretación de los dos años y medio de gobierno, yo lo respeto, pero este es un día para festejar los 210 años de nuestra independencia, en un país que aún tiene muchas cosas por las cuales trabajar".
Además, reclamó proteger a la industria nacional y llamó a priorizar la unidad por encima de las diferencias políticas.
El posteo sobre las Invasiones Inglesas
Horas antes del encuentro oficial con Milei, Villarruel había publicado en la red social X un extenso mensaje centrado en la resistencia porteña frente a las segundas invasiones inglesas de 1807, que fue leído como un nuevo gesto de diferenciación con la política exterior del Poder Ejecutivo.
"Hubo un hecho fundamental que encendió la llama de nuestra Independencia. Y fue la victoria del pueblo de Buenos Aires sobre el Imperio Británico un día como hoy de 1807"
En el mismo texto, recordó que las fuerzas británicas "contaban con 9 mil soldados experimentados para tomar una ciudad de 50 mil habitantes" y destacó que "milicianos, vecinos, criollos, españoles, hombres y mujeres de distintas condiciones participaron de una defensa que sorprendió al mundo".
"A 219 años de aquella victoria, mi homenaje a quienes rechazaron la dominación extranjera y demostraron el tremendo orgullo que significa ser hijos de esta tierra bendecida por Dios y protegida por el manto de la Vírgen"
La vicepresidenta cerró su publicación trazando un paralelismo con la identidad nacional: "Los argentinos aún no existíamos como Estado independiente, pero ya comenzábamos a reconocernos como un pueblo dispuesto a decidir su propio destino sin esquivar a la lucha".
No fue la primera vez que el gobierno nacional la marginó de un acto oficial. El antecedente más reciente había sido el Día de la Bandera en Rosario, el 20 de junio, cuando Villarruel concurrió a Santa Fe sin invitación de Casa Rosada y el gobernador Maximiliano Pullaro debió ubicarla junto a sus propios funcionarios provinciales, alejada del Presidente y su gabinete.