La agenda oficial arranca a las 11 con una reunión bilateral entre Milei y Fujimori. Luego, el mandatario argentino asistirá a los actos protocolares del cambio de mando, que incluyen un Tedeum y la ceremonia en el Congreso peruano a las 12.45 hora local, donde la líder de Fuerza Popular jurará como la primera mujer presidenta del país. Por la tarde, a las 16, Milei recibirá el título de doctor honoris causa de la Universidad de San Martín de Porres y pronunciará un discurso ante la comunidad académica.
La apuesta por un bloque regional
A la ceremonia también asistieron los presidentes José Antonio Kast, de Chile; Santiago Peña, de Paraguay; José Raúl Mulino, de Panamá; Nasry Asfura, de Honduras; Daniel Noboa, de Ecuador; y Luis Abinader Corona, de República Dominicana. En Balcarce 50 evaluaron la posibilidad de que la coincidencia de todos ellos derivara en una fotografía conjunta, que el oficialismo pretende mostrar como señal del corrimiento político que observa en América Latina.
Los triunfos de Fujimori en Perú y de Abelardo de la Espriella en Colombia entusiasmaron a funcionarios cercanos al Presidente, que ven en estos resultados la oportunidad de construir un espacio de coordinación entre gobiernos ideológicamente afines. Algunos mencionan como referencia al Grupo de Lima, aunque por el momento no existe una convocatoria formal ni una estructura acordada.
"El Presidente podría transformarse en el líder del proceso en América Latina, al estilo del Grupo de Lima. No solo se están eligiendo gobiernos alineados, todos mantienen vínculos estrechos con la Argentina"
Así lo planteó una fuente con acceso al despacho presidencial. La idea todavía se encuentra en una etapa inicial y depende de los acuerdos que puedan alcanzar los distintos gobiernos.
La pelea con Lula, en el fondo del viaje
El viaje a Lima se enmarca en una nueva escalada entre Argentina y Brasil. Durante su exposición en la Convención Nacional del Partido Liberal el fin de semana, Milei llamó a Lula da Silva "ladrón", "basura socialista" y "presidiario", y calificó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes como "basura calva", luego de que le impidieran visitar a Jair Bolsonaro en su domicilio.
La respuesta de Brasilia no tardó: Lula ordenó al canciller Mauro Vieira que llamara a consultas al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, y convocó al representante argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para pedir explicaciones. El ministro de Hacienda brasileño, Dario Durigan, fue más directo y llamó a Milei "payaso", argumentando que la economía argentina presenta indicadores más graves que la brasileña en materia de riesgo país, deuda pública e inflación.
En el Gobierno admiten que existe un "enorme malestar" entre ambas naciones, aunque descartan que el conflicto tenga consecuencias sobre el intercambio comercial y desestiman cualquier posibilidad de ofrecer disculpas. En el entorno presidencial también recuerdan el respaldo que Lula brindó a Sergio Massa durante el balotaje argentino de 2023.
El fin de semana, Milei había viajado a Brasil para respaldar públicamente la candidatura de Flavio Bolsonaro, principal competidor de Lula en las elecciones presidenciales del 4 de octubre. "Vinimos a acompañar la ola azul, que sea el momento y terminemos de pintar el mapa como corresponde de una vez", le dijo al hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro. El próximo movimiento regional del Presidente está previsto para el 7 de agosto, cuando viajará a Colombia para la asunción de De la Espriella.