La respuesta de Londres
A través de un comunicado, representantes británicos ante Naciones Unidas reafirmaron que el Reino Unido no tiene dudas sobre su soberanía sobre las Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y sus áreas marítimas circundantes.
Londres también cuestionó la posición argentina sobre el principio de autodeterminación. Según el Gobierno británico, los habitantes de las islas tienen derecho a determinar su futuro político y económico, una postura que la Argentina rechaza para el caso de Malvinas.
Como parte de su argumentación, el Reino Unido volvió a mencionar el referéndum realizado en 2013. Según los datos citados por Londres, participó el 92% del padrón y el 99,8% votó por mantener el estatus de territorio británico de ultramar.
Desde la posición argentina, en cambio, el principio de autodeterminación no resulta aplicable a la disputa de soberanía y el reclamo se apoya en las resoluciones de Naciones Unidas que instan a ambos países a negociar.
La disputa por los recursos naturales
El cruce también alcanzó a la explotación de hidrocarburos en el archipiélago. Londres defendió estas actividades y sostuvo que el desarrollo de los recursos naturales forma parte del derecho de los isleños a desarrollar su economía.
La cuestión tomó mayor relevancia después de las medidas impulsadas por el Gobierno argentino contra empresas vinculadas con proyectos petroleros en las islas. En septiembre, la Casa Rosada presentó además un proyecto para ampliar las sanciones contra quienes exploten recursos naturales en zonas que Argentina considera bajo su jurisdicción.
El proyecto está vinculado con la estrategia oficial frente al desarrollo del yacimiento Sea Lion, en el Atlántico Sur.