Luego de enterarse por los medios de comunicación sobre el cierre definitivo de la escuela Xul Solar dispuesto por la Provincia a raíz de las irregularidades detectadas, los padres de los más de 200 estudiantes que formaban parte del nivel inicial y primario de la institución de Gaudard y Arturo M. Bas se movilizaron ayer para reclamar que el Ministerio de Educación revea la decisión y posibilite que los chicos puedan continuar su proceso de formación en 2023.
Si bien desde el área de inspección se les ofrece el traslado de los alumnos a otros colegios, en general, los padres no están de acuerdo con esa alternativa, al considerar que generará un impacto negativo en sus hijos, además de las dificultades existentes para conseguir bancos en los centros educativos de gestión privada.
Por eso, además de visitar la sede de la Dirección de Institutos de Enseñanza Privada (Dipe), los padres se reunieron con Mercedes Novaira, secretaria de Educación del Municipio, y con las autoridades del Xul Solar, con el objetivo de visibilizar su reclamo. Al mismo tiempo, hoy volverán a movilizarse frente al Palacio de Mójica desde las 8 y cerca del mediodía realizarán un abrazo simbólico sobre la institución clausurada.
Javier Roldán, padre de dos estudiantes, dijo a Puntal que quieren que el intendente Juan Manuel Llamosas les dé su apoyo e intervenga para revertir la decisión de la Provincia.
“Estuvimos en la Municipalidad y les comentamos sobre la situación. Necesitamos el apoyo del intendente, ya que estamos hablando de un colegio de la ciudad. Queremos que se saque una foto con nosotros para que llegue a Córdoba. También estuvimos en el área de inspección y tomaron nuestros pedidos y reclamos, con la promesa de elevarlos a las autoridades de Córdoba”, afirmó Roldán.
Por otro lado, dijo que se juntaron con los responsables del colegio y que, según ellos, se enteraron del cierre el miércoles pasado, bajo el argumento de la insolvencia económica y de problemas de infraestructura.
“Hay cuestiones edilicias que son menores. El dueño del colegio presentó los planos para hacer las modificaciones necesarias, pero desde inspección nunca fueron a la escuela. Además, si es cierto que el dueño no daba respuestas, cómo no se acercaron antes, cómo no hablaron con nosotros antes de cerrar el colegio a fin de año. Es una cosa de locos”, indicó Roldán.
“Queremos que el Ministerio de Educación nos dé una respuesta. Queremos que se defina un plan para adecuar las instalaciones y que el colegio siga con las puertas abiertas. Los docentes, los directivos y los padres están dispuestos a hacer lo que sea necesario para que el colegio siga abierto. Además, no hay vacantes en otras instituciones y hay escuelas que están en peores condiciones que Xul Solar. Si bien es real que faltan algunos metros cuadrados, no es que el colegio se está cayendo a pedazos. Además, la gestión educativa es de excelencia”, agregó el papá.
El Sadop se ofrece a mediar para que la institución siga adelante
Luego de haber mantenido una reunión con las 18 docentes y la patronal del Xul Solar, Richard Ordóñez, secretario general del Sindicato de Docentes Privados (Sadop) en Río Cuarto, dijo a Puntal que el gremio está interesado en actuar como mediador entre la escuela y las autoridades del Ministerio de Educación a los fines de que el cierre del colegio no sea definitivo, como anunció la Provincia el miércoles.
“La situación está dada por una pelea casi personal entre Luis Capellini (una de las caras visibles de Xul Solar) y Hugo Zanet (titular de la Dirección General de Institutos Privados de Enseñanza), lamentablemente. Por eso, nuestra posición es exigirle a los directivos de la escuela la presentación de los avales, el pago del dinero que le adeuda a la Afip y el reacondicionamiento de sus instalaciones, a cambio de acercar posiciones con el Ministerio de Educación. Nosotros creemos que (el cierre) es una decisión política, por lo que se puede dar marcha atrás con otra decisión política. Ha habido un mal entendido y creo que es posible que ambas partes revean la situación”, sostuvo Ordóñez.
“Estamos preocupados por la situación de las docentes porque no hay posibilidad de que sean reubicadas en otras áreas de la Fundación Cervantes (propietaria de Xul Solar). Además, si la Provincia dice que el colegio no puede funcionar por insolvencia, cómo las van a indemnizar. Por otro lado, piensan sacar a los chicos de una escuela en la que están contenidos y cuentan con un buen andar pedagógico para desparramarlos por diferentes colegios, cuando sabemos que en los privados no hay bancos y que los públicos no están en las mejores condiciones edilicias. De esa forma no se soluciona el problema”, concluyó.

