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A contramano de Bullrich: “Para reducir la violencia no tiene que haber más armas”

Especialistas en criminología y seguridad democrática analizan los dichos de la ministra de Seguridad y concluyen que la conflictividad social se puede resolver desde un paradigma de derechos humanos sin fomentar que todo el mundo esté armado.

Las declaraciones de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, vertidas a Puntal AM durante su visita a la ciudad el miércoles por la noche, tomaron relevancia a nivel nacional: “El que quiera estar armado que ande armado. Argentina es un país libre. Nosotros preferimos que la gente no esté armada”, expresó Bullrich cerca de la medianoche, interceptada a la salida de un restorán local.

En horas de ayer, consultada nuevamente por sus opiniones, la funcionaria aclaró que “en la Argentina hay una regulación, está la Anmac (Agencia Nacional de Materiales Controlados), que permite a las personas tener portación y uso de armas de acuerdo a una serie de exámenes” y ratificó que su “recomendación es que la gente no ande armada".

Este medio consultó a dos especialistas en derecho y criminología sobre las implicancias de que la sociedad pudiera portar armas.

“La seguridad no tiene que ver con que esté todo el mundo armado”, afirma Jorge Perano, docente de la cátedra de Criminología de las carreras de Abogacía y Trabajo Social de la Universidad Nacional de Córdoba. “Mirá la cantidad de policías que hay armados y que en su vida cotidiana, fuera de su función de policía, usan el arma y terminan con muerte, lesiones, generando más conflicto”, añade. 

“Una persona preparada en el tema nunca podría decir que utilizar un arma puede ser una solución”, advierte Perano.

-¿Qué queda por fuera del concepto de seguridad al que se refiere la ministra?

-La seguridad tiene que ver con la vigencia de derechos, no con que todo el mundo tenga un arma. Ese concepto que utiliza la ministra deja de lado la cantidad de inseguridades que generan las políticas concretas que tiene el Estado: cuando la gente no tiene cómo llegar a fin de mes, se queda sin trabajo con una familia a cargo que mantener, una situación de carencia económica, sin comida en la mesa, son todas situaciones que forman un caldo de cultivo y una bomba que va a estallar y genera inseguridad.

“Hay muchos teóricos que están trabajando hace muchísimos años en cómo hacer para resolver las conflictividades sociales y defender los derechos humanos. Porque hacer un Estado más seguro y que rijan los derechos humanos es absolutamente compatible”, afirma.

-¿Cuál es el riesgo de que cualquiera pueda portar un arma?

-La idea de que más seguro vas a estar si te armás hasta los dientes es similar a lo que ocurrió durante el proceso militar, es fomentar la idea de la individualización. 

Pareciera que, mientras más individual, mejor es. “Armate vos solo, resolvé las cosas vos solo, no comunitariamente, vos poné rejas, armate vos, poné tus perros, el vecino no interesa tanto”. Esa lógica individual es la que hay que romper. Lo preocupante de Bullrich es que lo dice en nombre del Estado.

Además, está demostrado en todos los países del mundo -Estados Unidos, México, Brasil, por dar un ejemplo de todos los que utilizan la militarización y armas para resolver conflictividades sociales- que lo único que generan es exacerbar la violencia. No es una cuestión teórica, hay que mirar los números, la resolución de los conflictos sociales por medio de la violencia es echar nafta al fuego.

-En otro fragmento de la entrevista la Ministra destaca que Argentina es un país libre. 

-Sí, sostiene que Argentina es un país libre y el que quiere andar armado que ande armado. La libertad no pasa por ese lado, sino por la soberanía del Estado de tomar decisiones, la posibilidad de que cada uno pueda decidir sin condicionamientos, que pueda elegir qué proyecto de vida llevar adelante.

-¿Qué opina de la defensa del policía Chocobar?

-Chocobar o cualquier persona que no tiene condena firme es inocente. Hay un proceso judicial que se está llevando adelante, ya está dicho que hay varios jueces que han dicho que eso no es legítima defensa. Todos los doctrinarios coinciden en que salir a decir que una persona que mata a otra por la espalda está defendiendo los intereses de todos es otra burrada. No sabe lo que está diciendo.

Tenencia de armas

 

“La Ley Nacional de Armas y Explosivos Nº 20.429 es una regulación restrictiva en materia de portación y tenencia de armas”, precisa Lucas Crisafuli, coordinador del Núcleo de Estudios e Intervención en Seguridad Democrática.

“La tenencia está permitida en principio para cualquier ciudadano, no así la portación, que es sólo reservada para las fuerzas de seguridad”, detalla Crisafuli.

“Si el objetivo es reducir la violencia, no se puede aumentar la circulación de armas”, opina.  

-¿Qué acciones se pueden realizar para disminuir los delitos?

-Un Ministerio de Seguridad eficiente no es el que más castiga sino el que previene que se sucedan hechos de violencia. 

No existe una solución porque no existe el delito como tal. Es una construcción jurídica, sino ¿qué tienen en común emitir un cheque sin fondo, asaltar un banco o matar a una persona? A todos les decimos delitos, pero no son lo mismo. 

Las primeras políticas para disminuir la violencia tienen que estar focalizadas en cada una de las situaciones. Por ejemplo, para reducir los femicidios, en caso del personal policial, es necesario realizar una atención temprana de la salud mental, que no porten armas fuera del horario de trabajo. 

Hay que encontrar una solución para cada uno de los hechos: una política de prevención de homicidios es la de controlar el circuito ilegal de las armas. Si un chico de 15 mata a otro, hay que investigar cómo llegó el arma a esa persona, entrar en los mercados ilegales. El circuito de las armas es clave para pensar la reducción de la violencia.

En cambio, el discurso que plantea Bullrich es una solución mágica a todos los problemas: portando armas o matando personas.

En el caso de los conflictos vecinales debería existir una atención temprana a ese problema desde el Estado para solucionarlo. Pero decir que se puede tener delito cero es mentir. No existen sociedades complejas con delitos cero.

Por otro lado, muchos creen que porque aumentemos las penas vamos a poder resolver algo; ojalá fuera tan fácil, pero no, es un problema jurídico. Lo peor que podemos creer es que se resuelve la violencia con leyes. 



Defensa del accionar policial



-Se conoció ayer que el Ministerio de Seguridad celebró la absolución de la oficial de policía Carla Céspedes, que había matado a un ladrón en 2016 durante un robo a un supermercado chino, y en la entrevista la ministra Bullrich volvió a respaldar al policía Chocobar. ¿Qué opina?

-No se puede hacer apología de Chocobar porque hay un acto simbólico muy fuerte, se está construyendo un sentido de quiénes son las personas que se pueden asesinar; como dice Judith Butler: “Hay víctimas que no merecen ser lloradas y otras que sí”.

La Corte Suprema dijo que va a ir a juicio oral, pero que el Presidente o la ministra lo apoyen ejerce cierta influencia. Supongamos que, incluso, el caso Chocobar sea de legítima defensa, no es un caso loable bajo ningún punto de vista. Nos equivocamos si seguimos fomentando que la gente porte armas.

-La ministra habló también de un cambio de paradigma hacia la defensa de las víctimas...

-Cuando la ministra dice: ‘Estamos cambiando el paradigma de apoyar al victimario para apoyar a las víctimas’, en realidad el deber del Estado es defender los derechos humanos de todos. Asesinando delincuentes no se respetan los derechos humanos de las víctimas. Se tiene que estar con la víctima y con el victimario para garantizar la vigencia de los derechos humanos de ambos.



Magdalena Bagliardelli.  Redacción Puntal