Se trata de vehículos abandonados que nadie reclamó durante 20 años y que se encontraban en el histórico depósito ubicado en el predio del ex Edecom.
La tarea no tiene costo para el Municipio, pero este sí recibe fondos tras el proceso de reciclado para invertirlos en políticas públicas vinculadas con el ambiente y la seguridad vial.
La compactación fue supervisada por el intendente Guillermo De Rivas, quien aseguró que las acciones tienen como objetivo la consolidación de una ciudad que sea ordenada.
“Esto no tiene ningún costo para el Municipio. Pero, de hecho, el Municipio recibe fondos que son reinvertidos en cuestiones ambientales y en políticas de seguridad vial”, comentó el mandatario.
Y ejemplificó a renglón seguido: “Por cada kilo que se lleva, se abona un porcentaje de lo que paga Acindar por este acero”.
“Ordenar hacia adentro el gasto también era importante”, sostuvo el intendente.
Al respecto, “una empresa especializada reduce en fardos cada unidad que posteriormente va a la industria siderúrgica”.
Muchos de los 3.000 vehículos que fueron compactados estaban vandalizados y sin ruedas.
Por su parte, el director de Circularity, Maximiliano Marques, la empresa abocada a la compactación de las unidades, dijo que “el 28% de la totalidad de un vehículo puede ser recuperado”, valoró la gestión del Municipio y señaló que “el trabajo debería ser tomado en cuenta por otras localidades” de la región.
“Estas actividades tienen un impacto desde todo punto de vista. Por eso hay que destacar la decisión política de haber avanzado, para darles una respuesta a los vecinos esperada durante años”, afirmó Marques.
“Por cada kilo que se lleva, se abona un porcentaje de lo que paga Acindar por este acero”, ejemplificó el intendente Guillermo De Rivas al explicar los fondos que recibe el Municipio de Río Cuarto a partir de este proceso.
Antes de la compactación de los vehículos, se los descontamina para después iniciar el proceso en cuestión.