Todo comenzó en la estación de servicio ubicada en la intersección de las calles Octavio Pinto y Mariano Castex del barrio Villa Paéz, de la capital cordobesa. Según los primeros testimonios, Bustamante habría tenido una discusión con un empleado del lugar por el pago del combustible, lo que motivó la intervención de la Policía. Lo que ocurrió después quedó registrado en videos y en los relatos de testigos que denunciaron un uso desmedido de la fuerza. "Lo forcejearon, lo tiraron al piso, le hicieron una llave y no lo dejaron respirar", aseguró uno de ellos.
La esposa de Bustamante, Agustina Escotorini, también señaló a los efectivos como responsables de su muerte. "Me lo mataron en la cara, mientras él les decía que lo dejaran porque se sentía mal", denunció entre lágrimas. Además, indicó que los agentes ignoraron sus súplicas y que, incluso, intentaron detenerla cuando pedía ayuda. "Le rogaba que lo soltaran, que lo estaban asfixiando, pero me amenazaban con arrestarme", relató.
Horas después del incidente, la Fiscalía ordenó la autopsia del cuerpo de Bustamante. El informe preliminar señaló que la causa de muerte no habría sido asfixia, aunque la investigación continúa y se aguardan los resultados toxicológicos para esclarecer los hechos. No obstante, testigos insisten en que Bustamante fue sometido con violencia y que perdió la conciencia mientras estaba bajo custodia de los efectivos.
La gran novedad en el caso se produjo durante la tarde del martes, cuando el fiscal Guillermo González, tras analizar los videos y testimonios, ordenó la detención de cinco miembros de la Policía. Fueron imputados el subinspector Marcos Guzmán Altamirano, el oficial ayudante Nicolás Bulacio y el cabo Juan Martín por homicidio calificado por abuso de sus funciones. También se detuvo al oficial inspector Walter Perfumo por encubrimiento agravado y al sargento Mariano Córdoba por omisión de los deberes de funcionario público.
Entre tanto, un grupo de vecinos y allegados a Bustamante se reunieron en la estación de servicio en cuestión, junto a su viuda Agustina, reclamando justicia. En la intersección de Villa Páez, algo más de sesenta personas se manifestaron en apoyo a la familia del hombre fallecido, pidiendo que se esclarezca el caso lo antes posible y denunciando exceso de violencia policial. Cabe destacar que muchos de los videos obtenidos como prueba por la fiscalía, llegaron de manos de personas que viven en el sector, o frente a la estación y que fueron testigos ocasionales de los hechos. Visiblemente conmocionada y ya al tanto de la noticia de la imputación de los cinco policías, Agustina volvió a defender a su marido y repitió que todo “saldrá a la luz” y que dejará en evidencia el accionar abusivo de los oficiales involucrados.
La investigación sigue en curso y la Fiscalía no descarta nuevas imputaciones. Se están analizando los videos de seguridad de la estación de servicio y las grabaciones de celulares de testigos presenciales, que podrían arrojar más luz sobre lo sucedido. Además, se espera que las pericias médicas complementarias determinen con exactitud si Bustamante sufrió lesiones provocadas por maniobras de reducción excesivas.
Carlos Nayi, abogado de la familia Bustamante, calificó el hecho como "un grave caso de violencia institucional" y aseguró que la familia se presentará como querellante para garantizar que se haga justicia. "No podemos permitir que la fuerza pública abuse de su poder y que estos hechos queden impunes", declaró. También destacó que la viuda y los familiares de Bustamante se encuentran en estado de shock y exigen celeridad en la resolución del caso. "Es imperativo que se haga justicia, que los responsables paguen por este crimen y que se tomen medidas para evitar que esto vuelva a suceder", afirmó el letrado.
A la conmoción social se sumó la voz de Soledad Laciar, madre de Blas Correas, el joven asesinado por la Policía en 2020 en otro caso de violencia institucional. A través de sus redes sociales, Laciar expresó su dolor y frustración: "Casi cinco años de tu asesinato. Casi cinco años de lucha para no saber de otro caso de abuso policial. Y hoy nuevamente efectivos de la fuerza detenidos imputados por homicidio". En su mensaje, remarcó la necesidad de una investigación transparente y criticó la falta de respuestas por parte del Estado: "Esta familia merece saber la verdad y solo deseo que no encuentren las trabas y los silencios que recibí yo. Esta familia necesita la contención que me negaron. Esta familia merece transitar el duelo de la manera más digna".
Mientras la causa avanza, la familia de Bustamante enfrenta la dura realidad de su ausencia. "Era un hombre trabajador, dedicado a su familia, que esa noche simplemente estaba volviendo a casa", aseguran allegados. "
Con la detención de los cinco policías, se abre un nuevo capítulo en la investigación. La expectativa ahora está puesta en las próximas resoluciones judiciales y en los nuevos elementos de prueba que puedan surgir en las siguientes horas.
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La esposa de Bustamante, Agustina Escotorini