En el marco de la conmemoración por el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres e identidades feminizadas, celebrado los 28 de mayo y en este año nuevamente con confinamiento por la pandemia, desde organizaciones sociales alertaron sobre la situación del sistema sanitario y cuestionaron las desventajas en las que se encuentran las mujeres a cotidiano.
De este modo, desde el observatorio de medios de comunicación de Mumalá se refirieron a una “profundización de la crisis sanitaria, consecuencia de la pandemia de Covid 19, la angustiante realidad económica y social, se montan sobre las desventajas y violencias que de manera cotidiana transitan mujeres, lesbianas, travestis, trans, no binaries”.
Del mismo modo, consideraron que la sobrecarga de tareas de cuidado (tareas domésticas, protección de hijes, adultxs mayores, personas con discapacidad), el teletrabajo con dispositivos o conectividad deficitarios, la educación virtual, el cierre de espacios de cuidado y contención de niñes y jóvenes, el aislamiento o restricciones para la circulación o encuentros sociales, entre otras situaciones concretas, “han vulnerado la salud mental de mujeres e identidades feminizadas”.
Es así, que el observatorio que realiza una intensa actividad todos los años con el análisis de la situación de las mujeres y es uno de los relevamientos más detallados de los femicidios en Argentina, recordó el informe del año pasado sobre “Democracia en Casa”. En el estudio del área “Mujeres, Disidencias, Derechos”, se consultó sobre el estado de ánimo general en contexto de aislamiento y los resultados fueron alarmantes.
En la investigación, el 61% de las encuestadas respondió sentirse en un estado de ánimo negativo: “Se destacó en el grupo de las mujeres que viven solas un mayor porcentaje de ansiedad, entre las mujeres solas con hijos/as y en pareja con hijos/as un mayor porcentaje de tristeza y cansancio”, indicó el estudio.
En tanto, respecto a las principales preocupaciones expresadas, el estudio señaló que el 68% dijo estarlo por la salud de su familia; el 59% por la falta de dinero; el 28% por la educación de niños y adolescentes; y el 18% por violencia de género, violencia familiar.
“Padeciendo un segundo año de pandemia, con indicadores que evidencian el aumento de la pobreza e indigencia, con demoras y dificultades para el acceso a programas hacia mujeres en situación de violencia, travestis y trans como el Potenciar Trabajo y Acompañar, recortes en asistencia social como el IFE, con situaciones de colapso en el sistema de salud, con dificultades de acceso a la conectividad, entre otras problemáticas, las preocupaciones se multiplican con el consecuente impacto en la salud de quienes se encuentran en mayor desventaja social”, sostienen desde el ente que trabaja por los derechos de las mujeres.
Un estudio nacional
Para el estudio fueron consultadas 3.995 mujeres cis y trans/travestis mayores de 18 años de Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Chubut, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, San Luis, Santa Cruz, Santa Fe, Santiago del Estero, Tierra del Fuego, Tucumán, y CABA.
“Este 28 de mayo, Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, apelamos a la modificación de actitudes, roles y tareas, afianzadas históricamente a partir de estereotipos sexistas al interior de los hogares”, sostuvieron desde Mumalá, en tanto que agregaron:“Centralmente alertamos al Estado sobre la urgencia de generar políticas de acompañamiento y protección de la salud mental como parte del cuidado integral, que entendemos deben estar a la par de aquellas que propicien la autonomía económica de mujeres y disidencias”.
El espacio coordinado en Córdoba por Betiana Cabrera Fasolis, lanzó en este día una convocatoria con el hashtag:#SaludMentalEsSaludIntegral.

