Miles de personas se congregaron ayer frente al Congreso para reclamar justicia por Fernando Báez Sosa, el joven asesinado por un grupo de rugbiers a la salida de un boliche en Villa Gesell, al cumplirse un mes del crimen.
"Lo que le hicieron a mi hijo es terrible, no le dieron oportunidad de defenderse, lo mataron a traición", dijo a la multitud Graciela, la mamá de Fernando, en un emocionado mensaje.
Mientras se desarrollaba el acto frente al Congreso, una masiva misa fue celebrada en la ciudad balnearia de Villa Gesell, en el lugar del crimen.
La familia de la víctima encabezó la movilización en Buenos Aires, que comenzó antes de las 18 y se replicó en diferentes puntos del país y en el exterior, con actos en las ciudades de Londres y Barcelona.
"Quiero agradecer a todos por haber venido a acompañarme, no es fácil sin ustedes y con su ayuda se va a hacer realidad, se va a hacer justicia por mi hijo y todas las víctimas de violencia", dijo Graciela, notablemente emocionada en el escenario.
Quien también dijo presente fue el padre de Pablo Ventura, el joven que fue detenido luego de que los acusados lo señalaran como partícipe del hecho, aunque luego fue sobreseído.
"No estamos bien todavía, pero venimos para que se haga justicia por Fernando. Mi hijo es una víctima colateral de este drama, pero una víctima muy chiquitita, porque al que mataron fue a Fernando. Mi hijo quería venir, pero le dije que no. Espero que con esto cambie la sociedad", dijo.
La hermana Martha Pelloni, coordinadora de la Red de Infancia Robada, asistió a la marcha y dijo a la prensa: "El crimen de Fernando nos ha tocado muy de cerca porque estas situaciones despiertan a la sociedad; somos emocionales, es un momento crucial para la Justicia".
"También es crucial lo que están haciendo los medios, que son los investigadores en esta situación de Fernando. El país está acompañando a los papás, hay marchas en todas las provincias.
Tenemos que hacer prevención educativa de las violencias de todo tipo que nos han convertido en un país de violencia estructural", añadió.
Otros puntos de concentración fueron la Plaza de la Independencia, en Mendoza; el Paseo de las Rosas, en Ushuaia; la Plaza 25 de Mayo, de San Juan; la puerta del consulado argentino en Barcelona; y la catedral de San Pablo, en Londres.
"La violencia es un flagelo que arrasa y destruye sin distinción alguna. No hay religión, clase social, nacionalidad, raza o edad que la frene. Por eso tenemos que decir basta de violencia, con energía y decisión para que se escuche en cada rincón de la Argentina", se señaló en un texto que escribieron los papás de Fernando al convocar a la marcha y que se leyó durante el acto.
Río Cuarto también se sumó a la convocatoria nacional, a un mes del crimen de Fernando Báez Sosa.
Frente al boliche
Más de mil personas se manifestaron y participaron ayer de una misa celebrada frente al boliche Le Brique en la ciudad de Villa Gesell, en el sitio donde fue asesinado a golpes Báez Sosa, y reclamaron el fin de la violencia y justicia por el crimen del que se cumplió un mes y por el que están imputados diez rugbiers.
Desde las 18, a medida que caía el sol en una tarde templada y algo ventosa, vecinos de la localidad balnearia y turistas que eligieron la segunda quincena de febrero para sus vacaciones se sumaron a la convocatoria, que contó con un mensaje del papa Francisco para repudiar el asesinato del joven, ocurrido en la madrugada del 18 de enero último.
Con carteles con leyendas como "justicia por Fernando" y "no fue una desgracia, fue un crimen", residentes y visitantes se acercaron hasta avenida 3 y Paseo 102, para concentrarse frente al local cerrado de Le Brique, el sitio donde Báez Sosa (18) fue golpeado hasta que murió, luego de haber sido expulsado del boliche junto a un grupo de amigos.
El pedido de justicia por el homicidio que sacudió al balneario en plena temporada de verano se amplificó con una fuerte carga emotiva en una misa presidida desde las 19 en el lugar del crimen por el obispo de la Diócesis de Mar del Plata, Gabriel Mestre, quien inició la ceremonia cuando finalizaba el acto encabezado por los padres de Fernando en la Ciudad de Buenos Aires.
Mestre, quien durante dos años fue párroco de Villa Gesell, leyó un mensaje enviado especialmente por el papa Francisco el último domingo de cara a esta misa "al cumplirse un mes del asesinato", y brindó su "compañía espiritual" ante este momento.
"El querido papa Francisco se hace presente en este momento de oración profunda", señaló el prelado, y llamó a todos los presentes a ser "artesanos de la paz".
"Rezamos de corazón por el eterno descanso de Fernando. Abrazamos a sus padres desde lo más profundo de la fe", dijo Mestre al iniciar la ceremonia, mientras familias locales y de distintas partes del país se sumaban a la convocatoria.
El obispo realizó un pedido "por verdad y justicia por Fernando y por todas las víctimas de la violencia, que tanto mal le hace a nuestra patria" y pidió "comprometernos desde nuestro lugar para ser artesanos de la paz".
"El pedido de verdad y justicia van de la mano, con esta reacción de luchar contra la violencia, con sus pancartas, con la única forma que es la paz", aseguró Mestre.
Además, el obispo Mestre pidió "que nunca más haya un Fernando".
"Siento que me dan una gran energía para seguir luchando por mi hijo"
Graciela Sosa, madre de Fernando Báez Sosa, el joven que fue asesinado a golpes en la localidad balnearia de Villa Gesell, volvió ayer a reiterar su pedido de justicia y aseguró: "Vivir no es fácil, no estoy bien pero al verlos a todos ustedes siento que me dan una energía para seguir luchando por mi hijo".
La mujer habló ante una multitud convocada en la Plaza de los dos Congresos para pedir jusiticia por la muerte de su hijo, asesinado a golpes a la salida de un boliche de Villa Gesell.
A su turno, Fabián Améndola, abogado de la querella, dijo que el acto multitudinario ante el Congreso es "un reflejo de lo que pasa en la sociedad, este caso ha calado tan profundo porque Fernando ha pasado a ser un símbolo de la lucha contra la violencia".
Améndola agregó: "En estos días estamos haciendo la presentación en donde se acredita la presencia de un undécimo participante en el hecho y se acredita también la identidad a través de prueba que surge en el expediente".
En tanto, una petición en el sitio web Change.org había recolectado en pocas horas cerca de 325.000 firmas para pedir "que no quede impune" la muerte de Fernando y "cadena perpetua para los autores y coautores".
La petición destaca que los culpables "paguen con todo el peso de la ley, para que no hayan más Fernandos. Porque su mamá ya no va a tener otro mensaje de su hijo con un “te quiero mami”, porque el papá ya no va a recibir otro abrazo de él, porque no escucharán más su dulce voz, ni podrán recorrer los sueños de su hijo, porque todo se lo arrebataron esas basuras".