El equipo dirigido por Lionel Scaloni jugará la semifinal de este miércoles con su camiseta alternativa, de base oscura y detalles azules, en un nuevo capítulo de la rivalidad mundialista ante Inglaterra.
La camiseta no solo remite a la historia futbolera de la Selección, que también utilizó tonos azules en cruces recordados contra los ingleses, sino que además incorpora una referencia estética propia de la identidad porteña.
El diseño presenta trazos curvos, formas ornamentales y líneas en espiral que evocan al fileteado porteño, una técnica pictórica tradicional de la Ciudad de Buenos Aires. Adidas describió la camiseta alternativa como “un diseño dinámico inspirado en la expresión artística de la ciudad”.
El fileteado nació hacia finales del siglo XIX como una forma de decoración popular en carros de transporte de alimentos de tracción animal y luego se expandió a camiones, colectivos, carteles y otros objetos urbanos.
Entre sus rasgos principales aparecen los colores vivos, las líneas estilizadas, los espirales, la simetría, los efectos tridimensionales mediante sombras y perspectivas, y una tipografía característica que terminó convertida en sello visual de Buenos Aires.
El reconocimiento internacional llegó en 2015, cuando la UNESCO inscribió al filete porteño de Buenos Aires en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
De esta manera, la camiseta que Argentina llevará ante Inglaterra no será apenas una alternativa deportiva o una elección cromática para evitar similitudes con el uniforme rival, sino también una pieza atravesada por una expresión artística profundamente argentina.
El detalle cobra todavía más fuerza en la previa de un partido cargado de historia: Argentina e Inglaterra volverán a enfrentarse en una Copa del Mundo, esta vez por un lugar en la final del Mundial 2026, con una camiseta que combina memoria futbolera, identidad cultural y arte popular porteño.