Opinión | Mundial

Terminó el Mundial y la política vuelve a la cruda realidad

Sin la cuarta estrella, la cotidianeidad copó nuevamente la rutina de los argentinos. Mientras Milei avanza hacia su reelección, Llaryora hace lo mismo en el plano provincial. El rol clave de los intendentes y el as de la fecha de las elecciones bajo la manga

Milei y Llaryora van por sus respectivas reelecciones.

 

Terminó el Mundial y la política vuelve a la cruda realidad.

Atrás quedó la ilusión de que el Seleccionado conquistara el bicampeonato y, por ende, la cuarta estrella y en el balance de lo que pasó en la final quedaron sobre el tapete dos conclusiones.

Por un lado, la de que España le ganó bien a Argentina y, por el otro, la de que hubo una “mano negra” que impidió la consumación de un nuevo trofeo para Lionel Messi.

Se habló de que el equipo tenía que “ir para atrás” porque Gianni Infantino había hecho un pacto con la Uefa para su reelección como presidente de la Fifa y también de una “vendetta” contra el seleccionado nacional por haber exhibido la bandera de “Las Malvinas son argentinas”, que hoy recorre las canchas del país.

Pero el sabor amargo de la derrota quedó neutralizado por la entrega de un equipo que mostró dignidad, empatía, solidaridad, esfuerzo, sacrificio, humildad y grandeza a la hora de la derrota.

Lecciones de vida que fueron valoradas por el pueblo argentino en medio de un contexto nacional crispado y dividido, en el que quienes tienen que dar el ejemplo se enfrascan en eternas peleas de egos, que hacen mucho daño a una sociedad ya castigada por las consecuencias de una devastadora crisis económica.

La pregunta es si asimilaremos y pondremos en práctica estos valores o éstos quedarán como una anécdota más del paso de la Copa del Mundo por nuestras vidas.

Después de este impasse deportivo, la política regresó con todo porque el año se termina y se van achicando los plazos del calendario electoral.

Motivado con su reelección, en un escenario político en el que la oposición está fragmentada, el presidente Javier Milei le dio precisas instrucciones a su nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, para que el Congreso apruebe uno de sus proyectos clave: la reforma electoral.

En concreto, el Presidente quiere eliminar las Paso, creadas por el kirchnerismo, para allanar el camino hacia un segundo mandato en la Casa Rosada.

Con esta estrategia política y apostando a que la economía mejorará, Milei buscará cuatro años más en el poder para “salvaguardar los valores libertarios” frente a “la amenaza de un posible regreso kirchnerista”.

En esos términos está planteado: como una cuestión de vida o muerte entre dos modelos totalmente contrapuestos en pos de, según el Gobierno, ubicar a la Argentina entre las principales potencias, emulando aquel granero del mundo desarrollado entre los años 1880 y 1929.

En la ronda oficial de consultas a las provincias, Santilli convocó a la Casa Rosada al flamante jefe de Gabinete de Córdoba, Manuel Calvo, para avanzar en la agenda bilateral entre la Nación y la Provincia.

“Fue una reunión institucional para coordinar el trabajo entre las dos gestiones a los fines de resolver los asuntos pendientes de la Nación con Córdoba”, dijeron a Puntal desde El Panal.

La audiencia de una hora sirvió para poner sobre la mesa de negociaciones el Consenso Fiscal, la Caja de Jubilaciones y el traspaso de la ruta 19, que une Córdoba con San Francisco, la ciudad natal del gobernador Martín Llaryora, para hacer allí una autopista.

“Hay una nueva etapa en el gobierno nacional a partir de la llegada de Santilli, donde hay una relación de mayor diálogo con los gobiernos provinciales”, remarcó Calvo con tono formal.

Pero, leída en clave política, la reunión habla del interés de Milei de que Llaryora acompañe la reforma política y, a la vez, de la necesidad de la Provincia de contar con dinero fresco para aliviar las finanzas cordobesas.

En el cordobesismo están dispuestos a votar la suspensión de las Paso. “Nosotros nunca estuvimos de acuerdo con ellas, a tal punto que en Córdoba no existen”, señalaron a Puntal fuentes legislativas del PJde Córdoba, anticipando así como será su voto cuando el proyecto ingrese en el orden del día parlamentario.

La nueva etapa que se abrió entre los gobiernos nacional y provincial desconcierta a la oposición:el diputado Gabriel Bornoroni niega ante cada micrófono que se le cruza que haya un acuerdo entre Milei y Llaryora a la vez que remarca que “el Presidente va a competir fuerte en Córdoba”, mientras que el senador Luis Juez amaga con ser candidato a intendente en la ciudad capital para eventualmente competir con su excompañero de ruta, el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, en el marco de la sucesión de Daniel Passerini, en un bastión clave para las aspiraciones reeleccionistas de Llaryora.

Tanto Bornoroni como Juez esperan una señal política.

Por su parte, el radical Rodrigo de Loredo, que ya se lanzó como candidato a gobernador, se encuentra enfrascado en la interna partidaria tras la decisión judicial de dejar sin efecto el cronograma electoral de la UCR cordobesa por contemplar sólo un día para inscribir nuevos núcleos internos.

Mientras tanto, Llaryora avanza con los cambios de gabinete: puso en funciones al nuevo ministro de Cooperativas y Mutuales, Gabriel Frizza, quien fue intendente de Jesús María y diputado del Pro.

La elección no es casual:el gobernador quiere dar batalla en ese distrito pintado hoy de violeta, que tiene como referentes al diputado Luis Picat y al intendente de Jesús María, Federico Zárate, quienes juegan políticamente para Milei.

Falta designar al ministro de Industria, cargo en torno del cual el intendente de Villa María, Eduardo Accastello, negó que vaya a ocupar: “Me votaron para que cumpla la gestión como intendente”.

Llaryora busca apoyarse mucho en los intendentes del interior para que le ayuden a traccionar votos para su reelección.

Yen el caso de Río Cuarto el mandatario provincial ha hecho una fuerte apuesta de cara al futuro con una millonaria inversión en obras para que el intendente Guillermo De Rivas llegue a buen puerto con su gestión. Frente a este nuevo desafío, el intendente le pidió a su tropa seguir poniendo “ganas, corazón y trabajo”.

Llaryora, que recibirá el martes a los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), para inaugurar la sede de la Región Centro en San Francisco, vuelve a la carga en modo candidato para repetir como gobernador y extender el ciclo peronista en el poder provincial con un as bajo la manga:la fecha de las elecciones.