Todos unidos triunfaremos
Llaryora y Schiaretti volvieron a mostrarse juntos para ordenar a la tropa. El objetivo es uno solo: retener Córdoba en el 2027. De Loredo le ganó la pulseada a Mestre y deja abierta la posibilidad de una alianza con LLA. ¿Oposición unida o fragmentada?
La inauguración del Parque Papa León XIV, un pulmón verde de 36 mil metros cuadrados que conecta el Centro Cívico con la Legislatura, tuvo una doble lectura política.
Por un lado, hacerle un homenaje al Santo Padre a menos de dos meses de su visita oficial a Córdoba, la única provincia del interior que lo recibirá durante su desembarco en Argentina, que se realizará del 8 al 11 de noviembre, y -por el otro- mostrar a un peronismo unido rumbo al 2027.
En efecto, el acto institucional que se llevó a cabo en el renovado espacio público de la ciudad de Córdoba, cuya intervención puso en valor un área estratégica capitalina, buscó materializar una foto de unidad del PJ de Córdoba, que hacía tiempo que no se veía.
El gobernador Martín Llaryora posando en la estatua del Santo Cura Brochero junto al diputado Juan Schiaretti y al intendente de Córdoba, Daniel Passerini, fue una señal política de un peronismo encolumnado para lo que viene.
Yla presencia de la vicegobernadora radical Myrian Prunotto significó que sigue vigente la apuesta por un cordobesismo que sume distintas fuerzas políticas a los fines de retener el poder en la provincia el año que viene.
De esta forma, el PJcordobés buscó enviar un mensaje hacia adentro y hacia afuera de la estructura partidaria, luego de que fotografías sacadas con anterioridad sugirieran distintas lecturas.
Todo comenzó con el homenaje al fallecido exgobernador José Manuel de la Sota que su hija Candelaria le hizo en Buenos Aires y que juntó a Llaryora y Schiaretti con el excandidato presidencial Sergio Massa.
Luego el gobernador apareció junto al jefe de Gabinete de la Provincia, Manuel Calvo, en la misa que Natalia de la Sota le hizo a su padre, a ocho años de su trágica muerte en la autovía Río Cuarto-Córdoba, que él mismo ordenó construir para salvar vidas y bajar la alta tasa de mortalidad vial.
En la ocasión, la diputada relativizó el impacto político de esa foto y solamente se limitó a decir que fue un encuentro vinculado con la figura y el legado del tres veces gobernador de Córdoba.
Sin embargo, quedó flotando en el ambiente la pregunta de si fue un “guiño político” de Llaryora a Natalia de cara al futuro armado electoral.
Ya esto se sumó la foto del intendente Passerini junto al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, tras la cual se empezó a hablar de una eventual fórmula presidencial entre ambos.
La presencia de Schiaretti no es casual sino que forma parte de una estrategia política que prevé más apariciones conjuntas entre el exgobernador y el actual.
La invitación de Llaryora al exmandatario a participar de la habilitación del Parque Papa León XIV, además de haber sido un reconocimiento público a su persona, por impulsar las obras que permitieron consolidar el área cívica de la Capital, fue también la ratificación del mensaje de que el peronismo está encolumnado detrás de un único objetivo político: ganar la Provincia y evitar así señales ambiguas que generen confusión en la militancia.
En ese sentido, trascendió que “tanto Llaryora como Schiaretti también compartirán escenario en el anuncio oficial de la visita del Papa, la presentación del Rally en la provincia y el acto por el Día de la Lealtad”, que evoca el nacimiento del peronismo, el 17 de octubre de 1945, cuando una masiva movilización popular pidió la libertad de Juan Domingo Perón. ¿Se buscará sumar a Schiaretti como candidato a senador para reforzar la gira proselitista de Llaryora?
Si bien la campaña no comenzó aún formalmente, en los hechos ya está en marcha. Ayer, Llaryora participó de la masiva peregrinación al Santuario del Cura Brochero, que duplicó en cantidad de gente a la del año anterior, y que constituye la antesala religiosa a la llegada del Sumo Pontífice.
En clave política, la visita institucional fue aprovechada políticamente por el gobernador para afianzar el territorio que tendrá que defender el año próximo.
Según se difundió oficialmente, Llaryora ya recorrió 315 localidades de la provincia y le faltan 112 para completar todo el mapa cordobés y así avanzar en su carrera por la reelección.
En la oposición, tras el fallo de la Cámara Nacional Electoral, que le dio la victoria al nucleamiento Generación X, al rechazar la apelación que hizo Más Radicalismo, el exdiputado Rodrigo de Loredo se quedó con el control de la UCR de Córdoba y su figura volvió a posicionarse para la disputa con Gabriel Bornoroni y Luis Juez, sus socios de La Libertad Avanza.
Con el triunfo del deloredismo por sobre el mestrismo, el radicalismo cordobés deja abierta la posibilidad de una eventual alianza con los libertarios.
Sin embargo, Ramón Mestre emitió un documento en el que desconoce a las nuevas autoridades partidarias, encabezadas por el legislador Matías Gvozdenovich, por considerar que se proscribió a su sector en la pelea interna.
Habrá que ver qué hace el mestrismo con miras a las elecciones y cómo queda parada la oposición: si se formará un gran frente antiperonista o el arco opositor quedará dividido con varios candidatos, como se ilusiona el oficialismo.