Se inauguró este viernes, en el Museo Municipal de Bellas Artes, una exposición que se integra con las obras premiadas y participantes en el Salón de Pequeño Formato organizada por el área de Artes Visuales de la Fundación por la Cultura.
La muestra no sería otra cosa que el corolario habitual de los certámenes de este tipo, muy valiosos por lo que significan en cuanto a la movilidad y el incentivo a los creadores del género, sino fuera porque se trata del punto de partida de un proyecto más abarcante.
Es que, además de estar dirigido a la apreciación general del valor de las creaciones artísticas participantes, es el punto de partida de un proyecto destinado a “desarrollar acciones dirigidas a las escuelas con el objetivo de trabajar para la formación de espectadores”.
Ese propósito que es casi un horizonte lejano, en tanto una y otra vez se habla de la ausencia de público en muchas de las prácticas artístico-culturales está en el centro de este proyecto que pone el foco específicamente en las artes visuales.
“Reflexionando, desde nuestro universo, acerca de esa realidad, es que nos planteamos la necesidad de llevar adelante algunas acciones para activar la dimensión estética durante la etapa formativa en niños y jóvenes”, precisa Jimena Mateo, titular del área en la Fundación.
Así es que se dio impulso a un proyecto presentado por Stella Cupellino, miembro de la misma, que propiciaba la realización de un Salón (el que acaba de premiarse y cuyas obras se exponen en el Museo) como un paso de selección para darle contenido al plan.
“Independientemente de los propósitos de los artistas, la obra de arte siempre cumple una función educativa, es importante incluir a la mayor cantidad de gente en el conocimiento de los modos y las técnicas que hacen a la evolución de las artes visuales”, precisa el proyecto.
Próximo paso
Seleccionadas ya las obras ganadoras (premios Adquisición, es decir que pasan a formar parte del patrimonio del Museo), estas serán el centro de acciones dirigidas principalmente a las escuelas con la idea de “conseguir un aprendizaje activo y un pensamiento crítico”.
Y para eso es necesario interesar, desde la juventud, en el conocimiento de las claves del lenguaje visual plástico, planteando “desde la educación infantil el descubrimiento de las claves (códigos y elementos) para ayudar a su comprensión”.
Pero además, hacerlo a partir de la observación y el conocimiento de obras de los artistas locales, con lo que “de paso, se consigue un reconocimiento de la existencia de creadores que hacen cosas muy valiosas en nuestro entorno”.
Así, con las obras ganadoras del Salón, de distintas técnicas, se organizará “una exposición itinerante que se llevará a las escuelas, y en la que cada obra irá acompañada de una ficha técnica, la biografía de los artistas y una serie de sugerencias de actividades”.
Así, mientras se perfilan otras actividades (publicaciones digitales de las exposiciones, intervención en los espacios públicos con las imágenes que se muestran, y subirlas a una página web), se irán armando las participaciones escolares en acuerdo con directivos y docentes.
Que es la etapa que viene, y en la que miembros de la Fundación tomarán contacto con los establecimientos escolares para organizar un cronograma de recorrido de la muestra, que realizarán acompañados en cuanto sea posible por los creadores de las obras premiadas a tal efecto.
Desarrollado como está el proyecto, original en el sentido de haber colocado a las obras de nuestros artistas en el centro de la escena, y culminado el primer paso de selección, queda por avanzar hacia ese objetivo tan lúcidamente planteado, a la espera de contar con la participación activa de todos los sectores involucrados.
Es que, además de estar dirigido a la apreciación general del valor de las creaciones artísticas participantes, es el punto de partida de un proyecto destinado a “desarrollar acciones dirigidas a las escuelas con el objetivo de trabajar para la formación de espectadores”.
Ese propósito que es casi un horizonte lejano, en tanto una y otra vez se habla de la ausencia de público en muchas de las prácticas artístico-culturales está en el centro de este proyecto que pone el foco específicamente en las artes visuales.
“Reflexionando, desde nuestro universo, acerca de esa realidad, es que nos planteamos la necesidad de llevar adelante algunas acciones para activar la dimensión estética durante la etapa formativa en niños y jóvenes”, precisa Jimena Mateo, titular del área en la Fundación.
Así es que se dio impulso a un proyecto presentado por Stella Cupellino, miembro de la misma, que propiciaba la realización de un Salón (el que acaba de premiarse y cuyas obras se exponen en el Museo) como un paso de selección para darle contenido al plan.
“Independientemente de los propósitos de los artistas, la obra de arte siempre cumple una función educativa, es importante incluir a la mayor cantidad de gente en el conocimiento de los modos y las técnicas que hacen a la evolución de las artes visuales”, precisa el proyecto.
Próximo paso
Seleccionadas ya las obras ganadoras (premios Adquisición, es decir que pasan a formar parte del patrimonio del Museo), estas serán el centro de acciones dirigidas principalmente a las escuelas con la idea de “conseguir un aprendizaje activo y un pensamiento crítico”.
Y para eso es necesario interesar, desde la juventud, en el conocimiento de las claves del lenguaje visual plástico, planteando “desde la educación infantil el descubrimiento de las claves (códigos y elementos) para ayudar a su comprensión”.
Pero además, hacerlo a partir de la observación y el conocimiento de obras de los artistas locales, con lo que “de paso, se consigue un reconocimiento de la existencia de creadores que hacen cosas muy valiosas en nuestro entorno”.
Así, mientras se perfilan otras actividades (publicaciones digitales de las exposiciones, intervención en los espacios públicos con las imágenes que se muestran, y subirlas a una página web), se irán armando las participaciones escolares en acuerdo con directivos y docentes.
Que es la etapa que viene, y en la que miembros de la Fundación tomarán contacto con los establecimientos escolares para organizar un cronograma de recorrido de la muestra, que realizarán acompañados en cuanto sea posible por los creadores de las obras premiadas a tal efecto.
Desarrollado como está el proyecto, original en el sentido de haber colocado a las obras de nuestros artistas en el centro de la escena, y culminado el primer paso de selección, queda por avanzar hacia ese objetivo tan lúcidamente planteado, a la espera de contar con la participación activa de todos los sectores involucrados.

