El recurso se apoya en el artículo 527 del Código Procesal Penal de Entre Ríos, que habilita la revisión de sentencias firmes ante circunstancias excepcionales. La estrategia de la defensa descansa sobre dos ejes: la validez de una prueba pericial que consideran cuestionable y una interpretación legal que, según el planteo, resultó más gravosa para Galarza.
La pericia del celular, en el centro del debate
El primer argumento apunta contra la actuación de Gabriela Laiño, perito de la Policía de Entre Ríos con título de licenciada en Bromatología, quien realizó el análisis del teléfono celular de Galarza. Ese informe, de aproximadamente 1.500 páginas, fue considerado una de las pruebas centrales del juicio para acreditar la existencia de una relación de pareja entre la acusada y Pastorizzo. Esa conclusión fue determinante para aplicar la figura de homicidio agravado por el vínculo, lo que derivó en la pena máxima.
La defensa cuestiona la validez de esa pericia dentro del proceso y solicita que el tribunal analice si tuvo una influencia determinante en el resultado final del juicio.
Perspectiva de género y el agravante por el vínculo
El segundo eje del recurso sostiene que el juicio no fue analizado con perspectiva de género y menciona fallos posteriores tanto de la Corte Suprema de Justicia de la Nación como del propio Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos que podrían habilitar una nueva evaluación bajo criterios jurisprudenciales más recientes.
En particular, el planteo cuestiona la forma en que el Tribunal estableció la existencia de una relación de pareja entre Galarza y Pastorizzo. Según la defensa, la interpretación aplicada para sostener el agravante no habría considerado adecuadamente los requisitos exigidos por el derecho penal, entre ellos la existencia de un proyecto de vida en común.
La condena original fue dictada el 3 de julio de 2018 por unanimidad por el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguaychú. Luego de sucesivas apelaciones, en julio de 2024 la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el último recurso extraordinario presentado por la defensa anterior y dejó firme la sentencia. Fue tras ese cierre que Gerard tomó el caso y elaboró la nueva estrategia.
En declaraciones recientes, Galarza se refirió a su situación y expresó:
"No sirve de nada que pida perdón"
al hablar sobre Pastorizzo y sobre el futuro que imagina después de la condena. Ahora, la Sala Penal N° 1 del STJ deberá resolver si corresponde abrir el trámite de revisión solicitado.