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Juampy Juárez: "No puedo imaginar una vida mejor que siendo músico"

El notable guitarrista argentino repasa su prolífica carrera y adelanta el concierto del próximo viernes 5 de agosto en el Favio, junto a Milton Arias y Mateo Marengo

Organizado por el Área de Música de la Agencia Córdoba Cultura, Delegación Río Cuarto, y la Asociación Civil Amigos por la Música (AMu), el próximo viernes 5 de agosto a las 21hs. en el C.C. Leonardo Favio se concretará la cuarta fecha del ciclo de Conciertos de Música Popular Alternativa Matices con la actuación del trío de jazz, y fusión latina, conducido por el reconocido guitarrista bonaerense a nivel internacional, Juampy Juárez, junto a Milton Arias en bajo y Mateo Marengo en batería. Entrada gral. $1000.

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Hablamos con Juampy:

-Venís a Río Cuarto para presentarte en el marco del ciclo de Conciertos de Música Popular Alternativa “Matices”. ¿Cuáles son tus matices artísticos?

-Soy un músico que creció tocando rock y jazz a la vez, fusión y blues también, así que me he movido en mundos distintos por décadas. Además de con casi todos los músicos de jazz del país, he tocado con muchas capos del rock, como el grupo El Reloj, Javier Martínez de Manal, Pedro Aznar, La Renga, Los Piojos, y muchos otros. Tengo un amor incondicional por la música clásica moderna y contemporánea, esta música ejerce sobre mí una gran influencia, sobre todo la cuestión armónica y la investigación teórica. Del jazz tomo su libertad y el juego, la interacción. Del rock la energía y la comunidad.

-Venís con dos músicos enormes como lo son Milton Arias y Mateo Marengo. ¿Cómo surge la unión artística ambos y como es la comunión del trío?

-Con Milton Arias, uno de los mejores bajistas del país y un gran compositor, he tocado a lo largo de 10 años, y hemos grabado 3 álbumes juntos. Con Mateo Marengo, un talentoso y joven baterista cordobés, hemos girado por esa bella provincia. Juntos tratamos de dar todo lo que tenemos, a través de temas originales y standards.

Tratamos de que la música suene fresca, pero sin perder de vista la tradición del jazz y la fusión. Utilizamos recursos rítmicos del folclore local y también ritmos latinos para que nuestra música se condimente con nuestra mitología.

-Leí en una entrevista que en tu casa siempre sonaba música. ¿Era inevitable dedicarte al arte?

-Fue inevitable desde que mis padres se separaron, mi vida cambió para siempre ese día, donde la música me ayudó a ser feliz más allá de las ausencias físicas y materiales. Sin la música no sé dónde estaría, es mi escudo metafísico, y la disciplina donde me veo reflejado mejor, la cual me ayuda a crecer en todos los aspectos de mi humanidad.

-Sos reconocido a nivel internacional y considerado uno de los referentes de la guitarra moderna a nivel mundial. ¿Eso te crea presión extra o lo tomás como algo natural?

-Si bien realmente no salgo al escenario pensando en ello, sí me presiono para hacer las cosas bien, tratando de no solo ser eficiente, si no de ser yo mismo, creyendo en mi música y mi instinto. No siempre veo con satisfacción mi trabajo, pero quizás eso me hace seguir adelante, tratando siempre de crecer, de aprender, con humildad y respeto por la música y los demás músicos con los cuales comparto mi carrera.

Tengo un amor incondicional por la música clásica moderna y contemporánea, esta música ejerce sobre mí una gran influencia, sobre todo la cuestión armónica y la investigación teórica. Del jazz tomo su libertad y el juego, la interacción. Del rock la energía y la comunidad Tengo un amor incondicional por la música clásica moderna y contemporánea, esta música ejerce sobre mí una gran influencia, sobre todo la cuestión armónica y la investigación teórica. Del jazz tomo su libertad y el juego, la interacción. Del rock la energía y la comunidad

-Tocaste y tocas rock y jazz. ¿Qué te transmite cada género?

-Toqué en una banda de rock que fue muy conocida en la zona oeste de Bs.As., Cerebros Vacíos, grabamos dos álbumes distribuidos por el sello DBN, en la década del 90. Compartimos escenarios con muchos grandes, entre ellos Los Piojos, Divididos, Las Pelotas, La Renga, Animal, Babasónicos y Catupecu Machu. Vivíamos juntos, y fui muy feliz, aprendí el compartir, el espíritu del rockero, que aunque siempre tiene un pie en vender y la apariencia, también cree en el grupo, en lo humano, concepto en el cual creo firmemente. La mejor música se hace en grupo, en un grupo que trabaje a lo largo del tiempo, logrando su propio lenguaje, sea jazz, rock o clásico, es así, y es indiscutible.

Del jazz tomo la libertad, los horizontes o metas se alejan todo el tiempo, es un estilo inabarcable, maduro, serio, donde todos los que estamos en él, amamos la música, no "jodemos", nos importa la expresión artística por sobre todas las cosas. El músico de jazz es el mismo en Bangkok, que en NY, en Medellín que en Girona, lo digo porque he estado en todos estos lados. Como dijo Galeano: "Finalmente la música de los esclavos es la más libre de todas". Amén.

-Para que entendamos todos, ¿qué significa que re-adaptás “las técnicas de armónicos de arpa y los 2 line harmonics, una invención propia, además del contrapunto, clusters, autocomping y dodecafonismo en la improvisación”?.

-Trataré de ser breve sin meterme en aspectos técnicos: respecto al dodecafonismo, al contrapunto, son técnicas que provienen de la música clásica, donde he tratado de adaptarlas a la improvisación y la composición del jazz, algo muy poco hecho anteriormente. El autocomping es una técnica para auto acompañarme mientras toco en dúo o en trio, y los clusters son acordes con al menos una segunda en ellos, los cuales amo y me dan una sonoridad más impresionista.

Respecto a los armónicos de arpa y el 2line, son inventos de Lenny Breau y Jimmy Wyble, respectivamente, a Jimmy ¡lo conocí! Yo traté de llevarlas más allá de lo que conocía, también con ellas he grabado álbumes, lecciones en video y he escrito libros. Este trabajo que he hecho representado con 40 video lecciones de una hora cada una para mikesmasterclasses.com, la primera página web en el mundo (USA) y mis 22 libros, me ha llevado a dar clases en muchas universidades del país y del mundo, entre ellas la Universidad de San Pablo (Brasil), la de Arkansas (USA), la de Silapkorn (Bangkok, Tailandia) y la Simón Bolívar (Cartagena, Colombia).

-El repertorio a interpretar en el Favio es jazz y fusión latina. ¿Cómo eligen qué tocar?

-La elección de temas es grupal, en este caso tocaremos un 50% de temas originales que hemos grabado en el álbum Arias Cinalli Juárez en el 2019, antes de la pandemia, y no pudimos presentarlo en Córdoba. Los standards son sugerencias mías porque soy el que necesita hacer la melodía, los chord melody (melodía y acordes a la vez, típicas del formato trio). Estos standards de jazz y bossa nova son versionados, es decir, les cambiamos los ritmos hacia otros más próximos al latin jazz, soul o funk.

-A la hora de componer ¿qué te inspira y en qué género te sentís más cómodo?

-Me inspira casi todo, lo cotidiano, lo extra cotidiano como un viaje, un evento, una decepción, pero en cuanto a lo estrictamente artístico puede ser escuchar algún músico nuevo o algún clásico y redescubrir su material, también ver una buena película, tan difícil hoy en día. La lectura me motiva, suelo leer mucha política y filosofía, amo la etimología, así como la mitología, religiones comparadas, psicología y la poesía. No pienso en géneros cuando compongo, sale una música que a veces es clasificable, y muchas veces no. Escucho música todo el día en mi cabeza y trato de sacarla a la luz, más allá de los estilos y géneros.

Con Milton Arias, uno de los mejores bajistas del país y un gran compositor, he tocado a lo largo de 10 años, y hemos grabado 3 álbumes juntos. Con Mateo Marengo, un talentoso y joven baterista cordobés, hemos girado por esa bella provincia. Juntos tratamos de dar todo lo que tenemos, a través de temas originales y standards. Tratamos de que la música suene fresca, pero sin perder de vista la tradición del jazz y la fusión. Utilizamos recursos rítmicos del folclore local y también ritmos latinos para que nuestra música se condimente con nuestra mitología Con Milton Arias, uno de los mejores bajistas del país y un gran compositor, he tocado a lo largo de 10 años, y hemos grabado 3 álbumes juntos. Con Mateo Marengo, un talentoso y joven baterista cordobés, hemos girado por esa bella provincia. Juntos tratamos de dar todo lo que tenemos, a través de temas originales y standards. Tratamos de que la música suene fresca, pero sin perder de vista la tradición del jazz y la fusión. Utilizamos recursos rítmicos del folclore local y también ritmos latinos para que nuestra música se condimente con nuestra mitología

-Has tocado por todo el mundo. En general ¿qué te dejaron esas experiencias?

-Viajar es una de las cosas que más me gustan, conozco los 5 continentes, todas las provincias argentinas y todos los países limítrofes. Siempre digo en chiste, para pobre, bastante bien (risas). Lo que me han dado los viajes es en primer lugar, muchos amigos en todas partes, la mayoría, músicos excepcionales y maestros de la vida. Los extraño mucho. Conocer tantas culturas me mostró realidades que no están en ningún libro, vivencias únicas, y un conocimiento invaluable, que no se aprende en ninguna universidad.

-Has compartido escenarios y grabaciones con una larga lista de artistas de diversos géneros. ¿Qué es lo más rico para un músico a la hora de compartir con colegas?

-Lo más rico a nivel musical es eso, justamente, la capacidad musical del otro, esa inspiración, ese aprendizaje, es invaluable. Como dijo Pat Metheny: "Si sos el mejor de la banda salí corriendo" (risas), una gran lección. Pero es fundamental que ese colega, más allá de ser un gran músico sea buena persona, si no, a mí, por lo menos, ya no me interesara compartir más cosas con ese artista. La palabra "vivencia" me gusta mucho, y es una de las cosas que me traigo show tras show, vivencias. Son muy importantes para aprender y lo digo porque la Fase 1 nos las arrancó de la vida, es malísimo.

Cinalli Juárez Arias - Irse (M. Arias)

-Como docente ¿qué es lo fundamental de transmitir a los alumnos?

-Amo dar clases, y amo escribir libros, hacer videos, y contar mis experiencias. Lo fundamental es motivar al alumno, luego allanarle el camino para que pueda ser él mismo, y por último, mostrarle información original, creativa, pero también la que es básica y fundamental. Doy clases hace 34 años. He escrito 22 libros y he hecho más de 45 horas de video lecciones de una hora. Tengo millones de papeles con anotaciones, donde vuelco mis investigaciones, no sabes cuánto me gusta hacer eso, investigar, escribir, me gusta tanto como tocar.

-Por último, con tantos años de trayectoria, ¿cuál es, en general, el balance de lo vivido?

-Es una de las mejores preguntas que me han hecho alguna vez, y en general, es creo la mejor entrevista que tuve con las mejores preguntas, así que gracias y felicitaciones Andrés.

El balance general es que agradezco a la vida, a lo vivido en el seno de mi familia por haberme mostrado y enseñado el amor por la música y la lectura, y los valores que tengo para vivir.

No puedo imaginar una vida mejor que siendo músico, una vida de crecimiento en todos los aspectos intangibles del ser humano, una vida de conocer maestros, grandes artistas, grandes personas. Lo único malo aquí es el aspecto económico, el músico casi siempre está mal pago, algo que las nuevas generaciones tienen que entender, y dejar de tocar gratis o solo por los sobres, y empezar a pedir lo que corresponde. Siempre digo que el músico cura el alma, solo por eso, deberíamos ganar como médicos o cualquier otra profesión, pero, esto no sucede así.