Lunes 3.- Rige el decreto que prohíbe todas las reuniones sociales y familiares.- Ahí tienen esos que sospechaban que el poder político, entretenido como estaba en meter mano en la Justicia con vistas a la construcción de una Justicia en la que no ande metiendo mano el poder político, se iba a olvidar de su entrañable vocación de cuidarnos a los argentinos de nosotros mismos. Sagaz descubrimiento este de que aquellos que organizan asados multitudinarios, extáticas fiestas electrónicas y escapadas clandestinas entre zonas rojas y zonas blancas van a dejar de hacerlo automáticamente si amenazamos con la cárcel al que pretenda invitar a almorzar el domingo al mediodía a la familia de su hermana. Eso sí, ¿no nos habremos quedado cortos?. Ya que Alberto se mete en nuestras casas -y bienvenido sea- para que andemos derechito, ¿por qué no marcarles también a los convivientes la obligatoriedad del distanciamiento de dos metros, el uso permanente del barbijo y el acceso al inodoro los días pares e impares según el número de documento?. Todo bajo el control de inspectores facultados para derribar a hachazos las puertas de los domicilios ante cualquier denuncia de actividad sospechosa. Y a aquel que después de años de convivencia con su marido, esposa, media naranja, peor es nada u otrx no binarie, todavía crea tener algo que decirle, bueno, pues que lo cite en un café o en la cola del banco. Que la lucha contra el coronavirus nos demanda convicciones firmes, lucidez normativa y sobre todo, en la semana del regreso del fútbol, una coherencia a toda prueba.
Martes 4.- Al celebrar el acuerdo por la deuda, el Presidente reveló un consejo que le dieron Cristina y Lavagna: “Mirá el contexto y ablandate un poco”.- Y sí, él mismo reconoció que había estado “un poco agresivo” con los acreedores al principio, menos mal que habla con personas juiciosas y moderadas que lo invitan a poner las cosas en contexto. Imaginamos que Cristina y Lavagna se habrán contactado antes para consensuar la línea argumental persuasiva: “Che, a ver si lo hacemos entrar en razón al muchacho este, que ya va por la sexta propuesta última y definitiva”, o algo por el estilo. La intervención de la lideresa podría llamar la atención de quienes vieron su adhesión vía Twitter a una nota crítica a la aparición de Alberto con gente del G6 en el acto del 9 de julio como señal de falta de predisposición al diálogo. Nada de eso. Es que una cosa son los empresarios garcas argentinos que explotan a los trabajadores y condicionan a los gobiernos para que sigan políticas antipopulares, y otra los fondos de inversión extranjeros que nos prestan plata de onda y con quienes tenemos la obligación moral de ser blandos a la hora de recortarles los intereses; tampoco es cuestión de que se los prive de ganar una renta justa a cambio de la deferencia que tuvieron al confiarnos sus ahorros. Ya bastantes concesiones hicimos al resignarnos a no pagar más de lo que pedían, como luego de aquella otra memorable reestructuración que hicimos con el Club de París.
Miércoles 5.- La CGT le respondió a Máximo Kirchner: “No laburó nunca en su vida y no tiene derecho a criticarnos”.- No es la primera vez que en el seno del movimiento que defiende los derechos de los trabajadores surgen pequeñas discrepancias en torno de cómo defenderlos mejor, si hablando con los empresarios garcas como hizo la CGT o cortándoles el rostro como le habría gustado a Máximo. Que no por primera vez aparece en el centro de la disputa, se recuerda aquella vez que trascendió que Hugo Moyano lo llamaba “Mínimo”, no sé si sería cariñosamente. En realidad el reproche se nos presenta como un poco injusto. Primero porque un muchacho que se busca a sí mismo hasta casi pisar los cuarenta no es que sea vago, es que está ejerciendo un ocio creativo y reflexivo que en este caso desembocó en una no por tardía menos encomiable vocación política. Y segundo porque los laburos (es un decir) del tipo antes de ser diputado, el de “socio” de la inmobiliaria que administraba los bienes familiares, o el de integrante del directorio de Hotesur, Los Sauces y demás emprendimientos hoteleros e inmobiliarios del holding asediado por el lawfare, lo caracterizan más como sobreocupado que como ni-ni. Por lo demás, también son injustas las réplicas del tipo de las que se preguntan cuántos viajes hizo al volante de un mionca en el último año cualquiera de los Moyano, o cuántos paquetes de fideos etiquetó Rodolfo Daer, o cuántas inyecciones puso su hermano Héctor durante esta pandemia, o si alguna vez baldeó un palier Víctor Santa María, o cuánto hace que llenó un tanque de nafta Carlos Acuña, al parecer el que se ocupó insidiosamente de la supuesta falta de antecedentes laborales del Principito. Es que en realidad, si para defender los derechos de los trabajadores hiciera falta trabajar pero trabajar, no habría conducción sindical, ni movimiento, ni peleas por quién defiende mejor a los que sí trabajan.
Jueves 6.- Cristina Kirchner demandó a Google porque en mayo apareció en el buscador como “ladrona de la Nación”.- Bueno, en primer lugar nos alegramos de que Carlos Beraldi no se haya engolosinado con el nuevo rol de reformador de la Justicia que le adjudicó Alberto y siga concentrado en defender los derechos de Cristina y su buen nombre y honor, que como se sabe no han sido en absoluto mancillados por la acumulación de dólares y propiedades familiares sino por las horribles cosas que se dicen sobre ella en los medios hegemónicos, una campaña de desprestigio a la que se ha plegado Google. En rigor, si uno busca ahora aparece “Vicepresidenta de la Nación”, cosa que tampoco le hace justicia a una figura como la de la lideresa atacada con la misma insidia y falta de objetividad que su hijo. Suponemos que en la demanda, junto a la millonaria compensación que descontamos exigirá a los desaprensivos calumniadores, se incluirá el pedido de que la búsqueda lleve a la definición correcta de la demandante: el título de “Jefa espiritual de la Nación” ya está tomado, pero quedan unos cuantos por demás apropiados como “abogada exitosa de la Nación”, “arquitecta egipcia de la Nación”, “sincera autora de best sellers de la Nación” o, el más reciente, “consejera para la moderación de la agresividad presidencial de la Nación, por mencionar los primeros que se nos vienen a la mente al pensar en la polifacética personalidad de la difamada.
Viernes 7.- Prisión domiciliaria para el militante fotografiado mientras disparaba un mortero contra la policía.- Una medida que lamentablemente parece indicar que el sesgo represivo de la dictadura macrista sigue en pie, infiltrado en el gobierno nac & pop: un obvio caso de abuso de poder materializado en un encarcelamiento sin prueba alguna, salvo una imagen que obviamente ha sido sacada de contexto. No se entiende por qué habrá de enfrentar el proceso privado de su libertad ambulatoria, encerrado en la casa del amigo que fue obligado a prometer que no lo iba a dejar salir, cuando en realidad siempre estuvo a derecho, salvo los dos años que permaneció prófugo en el extranjero, obligado a huir del prejuicio y la difamación a los que era sometido. En fin, esperemos que por lo menos la salida de la cárcel prenuncie que por fin se va a hacer justicia como se debe, con la correspondiente absolución, el pedido de disculpas y el pago de una justa compensación económica para indemnizarlo por el duro exilio al que se vio sometido por la salvaje persecución política, judicial, policial y mediática de los enemigos del pueblo.

