“Esas dos variables, esos dos modelos representan dos lógicas diferentes de cómo gestionar y cómo administrar”, manifestó.
- Pero esas dos lógicas surgen de dos mandatos populares. Milei recibió un mandato y los gobiernos provinciales y municipales recibieron otro, que se contraponen.
- Primero, siento que lo que uno vota a nivel local lo vota más que nada por lo que uno ve, y lo que vota a nivel nacional tiene que ver más que nada con el bolsillo, con la compra, con el poder adquisitivo de la gente. Pero esa lógica se ve, más que nada en la obra pública, desde otro lugar. Primero y principal, lo que es a nivel nacional hay una lógica de que el privado hace la obra pública y acá en Córdoba es más que nada la Municipalidad, el gobierno, la administración pública la que genera una mejor calida de vida a los vecinos. Por ejemplo, un dato importante es que de los 40 mil kilómetros que hay de rutas nacionales, sólo hay 9 mil kilómetros licitados. Eso representa un dato llamativo de lo que son estos dos modelos.
- ¿El modelo Córdoba sirve también para contraponerse a Milei desde lo electoral?
- Más que nada esa diferenciación se produce en principio porque no hay un gobierno nacional que ayude a la Provincia y a los municipios para afrontar estas circunstancias de obras públicas. Tenés menos recursos, menos posibilidades de generar las obras que la gente necesita y en un contexto en el que los municipios tienen cada vez más facultades y obligaciones. En ese punto, es importante resaltar la actividad en obra pública y en infraestructura en Río Cuarto, más ahora que se han anunciado más obras. Eso cambia la calidad de vida de los vecinos. También la obra dinamiza la economía. Y, después, otro factor relevante es la seguridad vial.
- ¿Entonces, el principal elemento diferenciador está en la obra pública?
- Una de las definiciones de política pública es lo que se hace y lo que no se hace en obra pública. De un lado tenés la participación, la acción del Estado y por otro lado la omisión. Es más, a nivel nacional asumen el gobierno diciendo cero obra pública. Entonces, eso obliga a los gobiernos provinciales y municipales a planificar de otra manera, a suplir lo que no hace la Nación, tienen que llenar ese vacío que deja la Nación.
- ¿La obra pública puede llegar a tener un efecto electoral el año próximo?
-La gente mayormente empieza a votar por lo que ve en Río Cuarto. A nivel nacional no hay obra pública y, en ese contexto tan negativo, Río Cuarto ofrece calidad en obra pública. El vecino ve esa gestión, calles cortadas, ve que se está haciendo, y por otro lado un gobierno nacional que hace silencio en ese sentido y los datos siempre son negativos. El 70 por ciento de las rutas nacionales están en situación regular o mala, o sea que solamente hay un 30 por ciento en una buena condición para transitar. Eso genera que la producción y el desarrollo económico se vean perjudicados. Y, en ese contexto adverso, la Municipalidad está gestionando obras públicas, cambiando realidades de los vecinos, está haciendo que la seguridad vial esté muchísimo mejor mientras que el silencio desde Casa Rosada es total.