Con la citación de tres detenidos se inició ayer la ronda de declaraciones por la causa de narcolavado, que continúa hoy -pese a que parte del personal del Juzgado Federal se encuentra cumpliendo una medida de fuerza por reclamos salariales- y la semana entrante. Desde las 8.30 la cuadra de Sobremonte al 700 se encuentra cercada nuevamente con camionetas de Gendarmería Nacional y de la Policía Federal para acompañar a los aprehendidos.
Ayer en varios momentos de la mañana interrumpieron por completo el tránsito para entrar o sacar a los detenidos y, con las armas de grueso calibre a la vista, llamaron la atención de los vecinos que se preguntaban el motivo de semejante despliegue en pleno centro.
En sintonía con el hermetismo que acompaña la causa, la afluencia de información llegaba en cuentagotas. Uno de los abogados defensores, Osvaldo Narcisi, entró presuroso al sitio donde indagaban a los detenidos y, cuando fue abordado por los micrófonos, se limitó a pasar una mano de una punta a otra de su boca para dejar en claro que nada iba a poder decir.La lista de detenidos en el marco de la causa por tráfico de drogas y lavado no para de crecer. Ayer al mediodía se había confirmado el preso número 13, que había sido hallado por el Juzgado Federal que investiga a una presunta organización con fuerte presencia en la ciudad.
Sumaron detenciones
A esa cifra se llegó en las últimas horas cuando se concretó la detención de Wilmar Benítez, uno de los integrantes de aquella primera lista de cinco prófugos, después de los 47 allanamientos que montó la Policía de Seguridad Aeroportuaria en viviendas y comercios de Río Cuarto y en un complejo de cabañas de Alpa Corral.
La detención de Benítez se concretó esta semana en una ciudad del norte del país y, al igual que el resto de quienes hoy están encarcelados en el Servicio Penitenciario Número 6, quedó imputado de integrar una organización que lavaba activos originados por el narcotráfico, un delito que arranca con una pena de 8 años pero, de acuerdo al grado de responsabilidad y al rol que cada uno desempeña, puede trepar a un máximo de hasta 20 años de prisión.
El hijo y el amigo de Torres
Puntal pudo constatar que entre los primeros en declarar se contó a Franco Soffli, uno de los hijos de Claudio Torres, el hombre que fue acribillado frente a su casa de barrio Fénix. Otro de los citados ayer por el juez Carlos Ochoa fue Jorge Etcharren, uno de los dos sujetos que estaban con Torres aquella noche del 16 de enero cuando recibió la balacera.
Soffli es hijo biológico del riocuartense asesinado, pero lleva el apellido materno. Etcharren, por su parte, habría reconocido una amistad con Torres pero desde hace muy poco tiempo. Aunque los pormenores de la acusación que formuló la fiscal federal Alicia Cena no trascendieron, ya no quedan dudas sobre las identidades de los detenidos. Se trata de:
-Andrés Rivarola y su hermano Mariano, que en su actividad lícita tienen una pollería en avenida España.
-Gabriel Bossi, a quien se vinculó sentimentalmente con Lucía “Cory” Vargas, hija de Francisco Vargas Parra.
-Jonathan Monserrat, relacionado con una de las concesionarias de automóviles de la ciudad que fueron clausuradas.
-Cristian Schiarolli, familiar del exdirector del Hospital San Antonio de Padua.
- Cristian Berti.
- También se cuentan dos mujeres: Tatiana Gallo y María Luján López Bravo.
- Jonathan Becerra, quien fuera detenido en una segunda etapa en la ciudad.
- Samuel Mansilla.
- Completan la nómina de detenidos los ya citados Soffli, Etcharren y Benítez.
¿Cómo sigue?
Una vez que finalice la ronda de indagatorias, el Juzgado Federal se tomará un tiempo para definir las situaciones procesales de cada uno de ellos. Se estima que en un lapso de entre 20 días y un mes podrían estar concluidos los autos de procesamiento. En esos escritos, el Juzgado Federal define quiénes seguirán detenidos con prisión preventiva y quiénes seguirán siendo investigados en libertad. Además, hay que recordar que la lista de imputaciones es mucho más amplia; hoy por hoy son 21 las personas y aún quedan al menos cuatro prófugos, por lo que podrían registrarse nuevos movimientos en una causa que tiene en vilo a la ciudad.
En sintonía con el hermetismo que acompaña la causa, la afluencia de información llegaba en cuentagotas. Uno de los abogados defensores, Osvaldo Narcisi, entró presuroso al sitio donde indagaban a los detenidos y, cuando fue abordado por los micrófonos, se limitó a pasar una mano de una punta a otra de su boca para dejar en claro que nada iba a poder decir.La lista de detenidos en el marco de la causa por tráfico de drogas y lavado no para de crecer. Ayer al mediodía se había confirmado el preso número 13, que había sido hallado por el Juzgado Federal que investiga a una presunta organización con fuerte presencia en la ciudad.
Sumaron detenciones
A esa cifra se llegó en las últimas horas cuando se concretó la detención de Wilmar Benítez, uno de los integrantes de aquella primera lista de cinco prófugos, después de los 47 allanamientos que montó la Policía de Seguridad Aeroportuaria en viviendas y comercios de Río Cuarto y en un complejo de cabañas de Alpa Corral.
La detención de Benítez se concretó esta semana en una ciudad del norte del país y, al igual que el resto de quienes hoy están encarcelados en el Servicio Penitenciario Número 6, quedó imputado de integrar una organización que lavaba activos originados por el narcotráfico, un delito que arranca con una pena de 8 años pero, de acuerdo al grado de responsabilidad y al rol que cada uno desempeña, puede trepar a un máximo de hasta 20 años de prisión.
El hijo y el amigo de Torres
Puntal pudo constatar que entre los primeros en declarar se contó a Franco Soffli, uno de los hijos de Claudio Torres, el hombre que fue acribillado frente a su casa de barrio Fénix. Otro de los citados ayer por el juez Carlos Ochoa fue Jorge Etcharren, uno de los dos sujetos que estaban con Torres aquella noche del 16 de enero cuando recibió la balacera.
Soffli es hijo biológico del riocuartense asesinado, pero lleva el apellido materno. Etcharren, por su parte, habría reconocido una amistad con Torres pero desde hace muy poco tiempo. Aunque los pormenores de la acusación que formuló la fiscal federal Alicia Cena no trascendieron, ya no quedan dudas sobre las identidades de los detenidos. Se trata de:
-Andrés Rivarola y su hermano Mariano, que en su actividad lícita tienen una pollería en avenida España.
-Gabriel Bossi, a quien se vinculó sentimentalmente con Lucía “Cory” Vargas, hija de Francisco Vargas Parra.
-Jonathan Monserrat, relacionado con una de las concesionarias de automóviles de la ciudad que fueron clausuradas.
-Cristian Schiarolli, familiar del exdirector del Hospital San Antonio de Padua.
- Cristian Berti.
- También se cuentan dos mujeres: Tatiana Gallo y María Luján López Bravo.
- Jonathan Becerra, quien fuera detenido en una segunda etapa en la ciudad.
- Samuel Mansilla.
- Completan la nómina de detenidos los ya citados Soffli, Etcharren y Benítez.
¿Cómo sigue?
Una vez que finalice la ronda de indagatorias, el Juzgado Federal se tomará un tiempo para definir las situaciones procesales de cada uno de ellos. Se estima que en un lapso de entre 20 días y un mes podrían estar concluidos los autos de procesamiento. En esos escritos, el Juzgado Federal define quiénes seguirán detenidos con prisión preventiva y quiénes seguirán siendo investigados en libertad. Además, hay que recordar que la lista de imputaciones es mucho más amplia; hoy por hoy son 21 las personas y aún quedan al menos cuatro prófugos, por lo que podrían registrarse nuevos movimientos en una causa que tiene en vilo a la ciudad.

