Desde que la provincia de Córdoba hizo de la lucha contra el narcomenudeo uno de sus caballitos de batalla, el número de juicios a kioskos y deliveries de drogas se multiplicó: ayer, en la Cámara Primera del Crimen de Río Cuarto una pareja de la ciudad fue sentada en el banquillo acusada de haber participado de varias “transas” con clientes que acudían a buscar cocaína al domicilio familiar, ubicado en el sector sur.
Pero no se trató de un juicio más, porque uno de los abogados defensores era nada menos que el delegado del Ministerio de Justicia de la Provincia en Córdoba, el abogado Darío Peralta.
La sorpresiva participación de Peralta en el juicio penal por comercialización de drogas no pasó desapercibida en Tribunales, sin embargo nada impidió que el proceso siga su marcha, incluso que se llegue hasta la etapa de alegatos que se cumplirá el 5 de abril.
Como nexo de la cartera a cargo de Luis Angulo, Peralta está a cargo del Patronato del Liberado en Río Cuarto. Eso agrega otra arista polémica, porque una de las dos personas que están siendo juzgadas por narcomenudeo es una mujer con prisión domiciliaria. En otras palabras, Peralta -que en este juicio defiende únicamente al imputado Alberto E.- es quien debe controlar que la esposa de su defendido -Cintia M.- cumpla las reglas de conducta que le impuso la Justicia.
La pregunta del millón es: ¿resulta incompatible la tarea de Peralta como letrado particular con su labor como funcionario público? PUNTAL le trasladó el interrogante al propio abogado, quien aseguró que no existe ningún choque de intereses.
-Como delegado del Ministerio de Justicia, ¿puede defender a alguien acusado por drogas?
-La verdad que mi tarea en el ministerio tiene que ver con violencia familiar. El ministerio no es mío, salvo que vos me lo quieras prender todo a mí (sic), ese ya sería otro problema.
-Para nada, se lo pregunto porque llama la atención que defienda ese tipo de delitos siendo funcionario.
-No, lo que pasa es que el hecho de que pongan que soy el delegado del Ministerio de Justicia…(pausa). El cargo mío es un área específica, no soy el jefe de todo el ministerio, ni resuelvo cosas. El área de drogas no está dentro del Ministerio de Justicia, ¿te das cuenta?
-De todas maneras, usted es uno de los responsables del Patronato del Liberado en la ciudad.
-Sí, en el Patronato sí entiendo…
-Y una de las personas acusadas se encuentra hoy con prisión domiciliaria. En otras palabras, el control de que se cumpla esa prisión recae en el Patronato.
-Sí, pero a esa persona la defiende el doctor (Benjamín) Valverde.
-Claro, y es la pareja del hombre que usted está defendiendo.
-Yo aclaro que el defendido mío es el señor Escudero.
-¿Desde la Provincia no le han hecho algún planteo ético o usted no tiene por qué informar estos casos de su profesión particular?
-La verdad es que en casos particulares no tengo ninguna prohibición. Te vuelvo a repetir, en las áreas en las que trabajo no intervienen las cuestiones que tienen que ver con drogas. O sea que en una defensa penal, no tengo prohibición salvo que tenga alguna incompatibilidad por la función mía y en este caso, la señora Mariotti es defendida por el doctor Valverde. No entiendo cuál es la información que manejás.
-¿No es incompatible que un delegado del Ministerio de Justicia defienda un caso de venta de drogas?
-Hace al tema profesional mío el por qué lo defiendo a este chico. Pero jamás se interpuso el cargo a esa situación. Por eso me sorprende la pregunta tuya. La persona a la que yo defiendo no pasó por el Patronato, no tiene denuncia ahí, ni nada. Me sorprende lo que me decís, pero bueno se ve que debe haber una cosa dando vuelta que no la alcanzo a dimensionar.
La acusación
Alberto E. y su pareja Cintia M. están acusados de comercio de estupefacientes y de tenencia de arma, sin autorización legal.
Ella está con prisión domiciliaria y el permanece libre, mientras se cumple el juicio en la Cámara Primera del Crimen, a cargo de la jueza Nora Sucaría.
A los dos imputados se los acusa de haber participado de seis “transas” con cocaína entre el mes de agosto de 2016 y noviembre del mismo año.
La mujer está siendo defendida por Benjamín Valverde y su esposo está siendo asistido por el actual delegado del Ministerio de Justicia en Río Cuarto.
Alejandro Fara
[email protected]
La sorpresiva participación de Peralta en el juicio penal por comercialización de drogas no pasó desapercibida en Tribunales, sin embargo nada impidió que el proceso siga su marcha, incluso que se llegue hasta la etapa de alegatos que se cumplirá el 5 de abril.
Como nexo de la cartera a cargo de Luis Angulo, Peralta está a cargo del Patronato del Liberado en Río Cuarto. Eso agrega otra arista polémica, porque una de las dos personas que están siendo juzgadas por narcomenudeo es una mujer con prisión domiciliaria. En otras palabras, Peralta -que en este juicio defiende únicamente al imputado Alberto E.- es quien debe controlar que la esposa de su defendido -Cintia M.- cumpla las reglas de conducta que le impuso la Justicia.
La pregunta del millón es: ¿resulta incompatible la tarea de Peralta como letrado particular con su labor como funcionario público? PUNTAL le trasladó el interrogante al propio abogado, quien aseguró que no existe ningún choque de intereses.
-Como delegado del Ministerio de Justicia, ¿puede defender a alguien acusado por drogas?
-La verdad que mi tarea en el ministerio tiene que ver con violencia familiar. El ministerio no es mío, salvo que vos me lo quieras prender todo a mí (sic), ese ya sería otro problema.
-Para nada, se lo pregunto porque llama la atención que defienda ese tipo de delitos siendo funcionario.
-No, lo que pasa es que el hecho de que pongan que soy el delegado del Ministerio de Justicia…(pausa). El cargo mío es un área específica, no soy el jefe de todo el ministerio, ni resuelvo cosas. El área de drogas no está dentro del Ministerio de Justicia, ¿te das cuenta?
-De todas maneras, usted es uno de los responsables del Patronato del Liberado en la ciudad.
-Sí, en el Patronato sí entiendo…
-Y una de las personas acusadas se encuentra hoy con prisión domiciliaria. En otras palabras, el control de que se cumpla esa prisión recae en el Patronato.
-Sí, pero a esa persona la defiende el doctor (Benjamín) Valverde.
-Claro, y es la pareja del hombre que usted está defendiendo.
-Yo aclaro que el defendido mío es el señor Escudero.
-¿Desde la Provincia no le han hecho algún planteo ético o usted no tiene por qué informar estos casos de su profesión particular?
-La verdad es que en casos particulares no tengo ninguna prohibición. Te vuelvo a repetir, en las áreas en las que trabajo no intervienen las cuestiones que tienen que ver con drogas. O sea que en una defensa penal, no tengo prohibición salvo que tenga alguna incompatibilidad por la función mía y en este caso, la señora Mariotti es defendida por el doctor Valverde. No entiendo cuál es la información que manejás.
-¿No es incompatible que un delegado del Ministerio de Justicia defienda un caso de venta de drogas?
-Hace al tema profesional mío el por qué lo defiendo a este chico. Pero jamás se interpuso el cargo a esa situación. Por eso me sorprende la pregunta tuya. La persona a la que yo defiendo no pasó por el Patronato, no tiene denuncia ahí, ni nada. Me sorprende lo que me decís, pero bueno se ve que debe haber una cosa dando vuelta que no la alcanzo a dimensionar.
La acusación
Alberto E. y su pareja Cintia M. están acusados de comercio de estupefacientes y de tenencia de arma, sin autorización legal.
Ella está con prisión domiciliaria y el permanece libre, mientras se cumple el juicio en la Cámara Primera del Crimen, a cargo de la jueza Nora Sucaría.
A los dos imputados se los acusa de haber participado de seis “transas” con cocaína entre el mes de agosto de 2016 y noviembre del mismo año.
La mujer está siendo defendida por Benjamín Valverde y su esposo está siendo asistido por el actual delegado del Ministerio de Justicia en Río Cuarto.
Alejandro Fara
[email protected]

