El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, fue una de las figuras destacadas de la tercera jornada de la Expo de la Rural de Río Cuarto. En un mano a mano con Puntal habló sobre el momento del sector, la relación con el Gobierno, las retenciones y la caliente elección interna que tiene esa institución y que el próximo miércoles resolverá en asamblea a la nueva conducción.
“La impresión que siempre me llevo acá en Río Cuarto es de una muestra pujante, una muestra con muchísima fuerza y también la cantidad de gente que viene y el optimismo que uno ve hacia adelante, hacia el futuro y no sólo de Río Cuarto o Córdoba, sino de la Argentina”, comenzó remarcando el dirigente nacional.
¿Ese es el estado de ánimo que percibe entre productores?
Me viene pasando desde la exposición de Palermo que más allá de las situaciones particulares de cada uno, porque a veces te preguntan cómo está el campo y el campo es tan diverso que tiene situaciones diferentes por zonas y producciones, pero en general, desde julio vengo viendo buen humor, buena expectativa hacia adelante y generándose algo que hacía mucha falta en la Argentina y hacía mucho que no se notaba, que es muy sencilla pero muy difícil: la confianza. Confianza en que desde el o los gobiernos no nos van a estar cambiando las reglas de juego permanentemente y eso a nosotros nos permite proyectarnos con muchísima más visión hacia adelante. Porque no hay que olvidarse que lo que hacemos los productores es algo que desde ya es a cielo abierto. Dependemos muchísimo de las bondades del clima, pero aparte somos un sector que generamos muchísima producción sin fijar precio de lo nuestro. No sabemos qué va a pasar hacia adelante, por eso es muy importante que esta confianza que se viene desarrollando se afirme, se consolide, porque es necesario para todos nosotros.
¿En dónde cree que está asentada esa confianza y qué tipo de señales harían que se afiance?
Los famosos derechos de exportación, las retenciones, tienen que ser cero. Eso no pasa en lo inmediato pero sí viene pasando en muchísimas situaciones de producción. Hoy no le puedo decir el porcentaje, pero la gran mayoría de las producciones en la Argentina ya no sufren el flagelo de ese impuesto nefasto e injusto que son los derechos de exportación. Y en las otras producciones que lo vienen soportando, se ha empezado a disminuir. Eso hay que reconocerle también al Gobierno nacional, que ha cumplido en ir quitando retenciones, y aspiramos llegar a cero lo antes posible. Y esas cosas generan confianza, más allá de si uno puede estar satisfecho o no con el ritmo de la baja de retenciones; eso podemos discutirlo. Pero lo que no se puede discutir es que el camino está marcado.
Le preguntaba el estado de ánimo, ¿y si le pregunto por afuera del campo, cómo lo ve?
No soy político. Pero vivimos todos en la Argentina entendiendo que estos reordenamientos macroeconómicos generan seguramente muchas situaciones que todos los argentinos las padecemos. Es cierto que quizás con el dinero cuesta llegar a fines de mes, y es así y se entiende. Lo vivimos; uno vive en la sociedad, no es que vive abstraído de las cosas. Ojalá que ese proceso de la macroeconomía derrame sobre la microeconomía, que es lo que todos los argentinos vivimos día a día, y que eso se pueda reactivar lo antes posible. Pero también miremos de dónde venimos y dónde estamos. Y volvemos al sector. El sector hace dos años y pico, no sé cuántos tipos de cambio tenía, el diferencial cambiario en muchos casos era mucho más perverso que los derechos de exportación en sí. Los productores vendíamos nuestro producido a un dólar y cuando cobrábamos ese dinero íbamos a comprar insumos para volver a trabajar y el dólar que nos cobraban los insumos era terriblemente más caro. Bueno, esa situación se mejoró, hoy tenemos un solo tipo de cambio. Algunos empiezan con que si el dólar está caro o barato, la verdad a mí, a nosotros, no nos importa mucho eso. A nosotros nos importa sí defender que el tipo de cambio sea unificado. Y eso es lo que tenemos claro. Pero insisto, acordémonos de dónde venimos: inflaciones que realmente cuesta entender cómo vivíamos con 20 y pico por ciento de inflación mensual y hoy estamos transitando un 2%. Bueno, hay que acostumbrarse a todos esos cambios y esos reacomodamientos nos exigen, a uno como productor o ciudadano, replantearse de cómo ir encarando a futuro lo que uno hace, lo que uno trabaja.
Durante el año pasado, el tiempo electoral trajo turbulencias. Eran elecciones legislativas, ¿se imagina que con las presidenciales ocurrirá lo mismo?
Esperemos que no. Los argentinos somos espectaculares para generar esas turbulencias, y los momentos electorales habitualmente generan ese tipo de cosas. Pero nunca deben olvidarse que en el medio estamos todos nosotros que somos los que padecemos de ese tipo de turbulencias. Así que creo que eso va a llevar también un tiempo de madurez, madurez política, madurez en lo que es ejercer el derecho que tenemos como ciudadanos a votar y madurez de parte de los políticos para plantear claramente ideas sin querer desestabilizar nada. En eso me parece importante el mensaje sobre Malvinas que hizo el Presidente. Fue claro en ese mensaje al decir que hay cosas que no se pueden interferir políticamente, sino que los argentinos tenemos que unificarnos e ir para el mismo lado. Y nosotros los argentinos sabemos hacer eso.
Un reclamo histórico del sector ha sido la posibilidad de ser escuchados, ¿cree que ahora están siendo escuchados?
Tenemos un referente que hay que ponerlo en valor porque hace su trabajo y muy bien, y entiende de lo que se habla que es el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta. Una persona muy accesible con la que tenemos un ida y vuelta permanente. Siempre pensando que por ahí las propuestas que uno lleva son escuchadas, a veces se pueden realizar, otras no, pero ese ida y vuelta existe en el caso particular mío y de la Rural con el secretario de Agricultura y con muchísimos ministros y gobernadores con los cuales nos sentamos día a día a plantear diferentes situaciones. Pero respondiendo concretamente la pregunta: sí, nos sentimos escuchados y nos sentimos que el Gobierno a nivel nacional, el Presidente y su equipo y muchísimos gobernadores de esta Argentina realmente ponen en valor al sector del campo que es el más competitivo y productivo de la Argentina.
Próximos a una elección en la entidad, ¿cómo llega a esa instancia?, que se la observa con mucho ruido desde afuera?
Estamos tranquilos, en mi caso estoy tranquilo. El socio es en definitiva el que define quién va a llevar el destino de la Sociedad Rural Argentina hacia adelante. Me parece una genialidad que una institución de 160 años de historia todavía se mantenga joven y dinámica y es por eso que es atractivo que un grupo de socios se presente en una elección, que vamos a tener dentro de poco. Lamentablemente, y eso no me gusta y a varios no nos gusta, cómo se ha mediatizado esta situación cuando entendemos que las discusiones o los planteos se tienen que hacer puerta para adentro.
¿Qué quedó por hacer que lo motiva a buscar otro período?
Realmente se han hecho muchísimas cosas en estos cinco años. Por ahí algunos quieren llevar a confusión y decir que son seis años, pero hay que contar uno a uno y son cinco, del 2021 al 2026, son cinco. Pero se han hecho muchas cosas internas en lo que es el día a día y la dinámica de la Sociedad Rural Argentina, una institución que se ha modernizado, se ha tecnificado, tenemos hoy una institución internamente mucho más ágil en lo que respecta al contacto de ida y vuelta con el socio. Tenemos cosas para mejorar porque no todo ha salido bien y en algo hemos fallado pero estamos en franco arreglo, que es el famoso sistema informático. Ese plan realmente importante que nos planteamos hacerlo, lo hicimos y realmente no nos salió bien, nos costó no sólo más dinero sino que algo que no podemos recuperar y cuesta mucho, que es tiempo. Estamos en un proceso de reacomodar ese acto fallido y le decimos al socio que se quede tranquilo, que lo único que recuperar esa inversión que hemos hecho nos va a llevar un poquito más de tiempo, pero estamos ahí. Me gustaría que eso se logre, y también terminar con el tema del predio de Palermo, un tema histórico. Hace muchísimos años que la política berreta se encargó de poner trabas y ahora estamos en un proceso de tratar de terminar con ese tema. Y por supuesto que hacia afuera tenemos que terminar con el flagelo de los derechos de exportación, que es un tema importantísimo. Y gracias a Dios también, en ese ida y vuelta que hablábamos respecto al Gobierno o los gobiernos, también se empieza a hablar de manera firme y contundente de la infraestructura. También hay que avanzar en todo lo que es líneas de crédito.

