A lo largo del año pasado, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) de la provincia de Córdoba dictaminó 560 medidas que involucraron a 880 chicos del interior que fueron retirados de sus hogares por problemas de violencia y abuso. El titular del organismo, Ricardo Piñero, aseguró a PUNTAL que la demanda va creciendo con el paso de los años, aunque eso no implica, necesariamente, un aumento en la cantidad de casos.
Al mismo tiempo, el funcionario sostuvo que alrededor del 70 por ciento de los niños que son separados de sus centros de vida (casas) recalan en domicilios de familias extensas (abuelos), comunitarias (vecinos) o de acogimiento (sin relación con los menores).
“Nuestra política es redireccionar a los niños a las familias extensas o comunitarias. Las familias de acogimiento son la segunda opción. Si ninguna de esas alternativas está disponible, los menores son dirigidos a las residencias que funcionan en la provincia para tal fin. De todas maneras, es importante aclarar que no es nuestra prioridad separar a los chicos de sus hogares. Siempre se apela, como primera medida, a una familia, porque esa es la recomendación de todos los especialistas”, explicó el funcionario.
-¿Cuáles son las causas más comunes por las que los chicos son retirados de sus hogares?
-La mayoría de los casos, diría que un 70% de las situaciones, se deben a violencia doméstica. Después, entre un 6 y un 10 por ciento de los episodios responden a abusos.
-¿Es posible que un niño retorne a su hogar original después de haber sido retirado del mismo?
-Hay todo tipo de situaciones. En primer lugar, siempre se trata de revincular al menor con su centro de vida. Muchas veces esa metodología se critica, pero es lo que marca la ley. Hay casos en los que se puede concretar la revinculación con los padres, pero hay muchos otros en los que no, sobre todo cuando se trata de situaciones graves como un abuso. A veces, la revinculación no se logra con la familia nuclear, pero sí con la familia extensa.
-¿Hay un crecimiento en la demanda de asistencia de parte de la Senaf?
-El crecimiento es seguro, pero nosotros se lo atribuimos, en gran parte, a la existencia de una mayor visibilidad de los conflictos. Es decir, a medida que el Estado empezó a avanzar y a generar guías para que la gente se dé cuenta de que está en medio de un conflicto, se han producido más denuncias. Por supuesto que también hay más casos, pero no es el factor determinante. Las demandas se notan más en Córdoba capital que en el interior.
Finalmente, Piñero aseguró que en la capital provincial se retiran menos niños de sus hogares que en el interior, debido a que están más aceitados los mecanismos de segundo nivel.
“El segundo nivel de trabajo les corresponde a las áreas locales de cada Municipio, por lo que en algunos hay más dificultades que en otros”, concluyó el titular de la Senaf.
Los cinco niños abandonados
El último caso que generó gran conmoción en la ciudad está relacionado a los cinco niños que fueron abandonados por su madre en la casa de un hombre que vive en la costa norte del río Cuarto, en proximidades al puente Colgante.
Esta semana, la progenitora debía presentarse en la Justicia. Sin embargo, la mujer no acudió a la cita. Quien sí se constituyó en los Tribunales locales es Carmen, la tía abuela de los menores. Ella reclama la tenencia de los chiquitos que actualmente están bajo la tutela de una familia de acogimiento de Holmberg.
Al respecto, el titular de la Senaf, José Piñero, aclaró que el hecho de que los pequeños no hayan quedado en custodia de su familia extensa (Carmen) se explica en que pesa una denuncia por supuesto abuso sobre la tía abuela.
La situación está en manos del Juzgado de Niñez, Juventud, Violencia Familiar y Penal Juvenil, quien deberá, junto con el organismo provincial, resolver sobre el futuro de los niños.
“Nuestra política es redireccionar a los niños a las familias extensas o comunitarias. Las familias de acogimiento son la segunda opción. Si ninguna de esas alternativas está disponible, los menores son dirigidos a las residencias que funcionan en la provincia para tal fin. De todas maneras, es importante aclarar que no es nuestra prioridad separar a los chicos de sus hogares. Siempre se apela, como primera medida, a una familia, porque esa es la recomendación de todos los especialistas”, explicó el funcionario.
-¿Cuáles son las causas más comunes por las que los chicos son retirados de sus hogares?
-La mayoría de los casos, diría que un 70% de las situaciones, se deben a violencia doméstica. Después, entre un 6 y un 10 por ciento de los episodios responden a abusos.
-¿Es posible que un niño retorne a su hogar original después de haber sido retirado del mismo?
-Hay todo tipo de situaciones. En primer lugar, siempre se trata de revincular al menor con su centro de vida. Muchas veces esa metodología se critica, pero es lo que marca la ley. Hay casos en los que se puede concretar la revinculación con los padres, pero hay muchos otros en los que no, sobre todo cuando se trata de situaciones graves como un abuso. A veces, la revinculación no se logra con la familia nuclear, pero sí con la familia extensa.
-¿Hay un crecimiento en la demanda de asistencia de parte de la Senaf?
-El crecimiento es seguro, pero nosotros se lo atribuimos, en gran parte, a la existencia de una mayor visibilidad de los conflictos. Es decir, a medida que el Estado empezó a avanzar y a generar guías para que la gente se dé cuenta de que está en medio de un conflicto, se han producido más denuncias. Por supuesto que también hay más casos, pero no es el factor determinante. Las demandas se notan más en Córdoba capital que en el interior.
Finalmente, Piñero aseguró que en la capital provincial se retiran menos niños de sus hogares que en el interior, debido a que están más aceitados los mecanismos de segundo nivel.
“El segundo nivel de trabajo les corresponde a las áreas locales de cada Municipio, por lo que en algunos hay más dificultades que en otros”, concluyó el titular de la Senaf.
Los cinco niños abandonados
El último caso que generó gran conmoción en la ciudad está relacionado a los cinco niños que fueron abandonados por su madre en la casa de un hombre que vive en la costa norte del río Cuarto, en proximidades al puente Colgante.
Esta semana, la progenitora debía presentarse en la Justicia. Sin embargo, la mujer no acudió a la cita. Quien sí se constituyó en los Tribunales locales es Carmen, la tía abuela de los menores. Ella reclama la tenencia de los chiquitos que actualmente están bajo la tutela de una familia de acogimiento de Holmberg.
Al respecto, el titular de la Senaf, José Piñero, aclaró que el hecho de que los pequeños no hayan quedado en custodia de su familia extensa (Carmen) se explica en que pesa una denuncia por supuesto abuso sobre la tía abuela.
La situación está en manos del Juzgado de Niñez, Juventud, Violencia Familiar y Penal Juvenil, quien deberá, junto con el organismo provincial, resolver sobre el futuro de los niños.

